El Asador Trinkete Borda, ubicado en Irún, se presenta como un templo del buen yantar y de la carne de calidad, asentado en un edificio histórico del siglo XVIII. Su emplazamiento privilegiado combina la serenidad de la naturaleza con la proximidad al centro urbano de Irún, a un paso de la encantadora localidad costera de Hondarribia y de la frontera con Francia.

Un Nombre con Historia y Tradición
El nombre del restaurante, Trinkete Borda, rinde homenaje a un "frontón cerrado" fundado en el año 1959, un espacio que añade un toque de identidad y tradición vasca al establecimiento. Este lugar no solo es un referente gastronómico, sino también un espacio acogedor, con estancias perfectas para disfrutar de cenas íntimas en familia o con amigos.
Especialidades a la Parrilla y Productos de Temporada
La especialidad de la casa son las carnes y pescados a la parrilla, preparados con maestría. La carta ofrece una amplia variedad de platos tradicionales, enriquecidos con un toque de cocina de autor y elaborados con productos frescos, naturales y de la más alta calidad. La filosofía del restaurante se basa en la estacionalidad de los productos, respetando lo que la huerta ofrece en cada estación del año para potenciar su sabor y texturas.

Carnes de Selección: Wagyu y Vacuno de Primera Calidad
Entre las ofertas de carne, destacan las vacas de procedencia alemana, criadas en libertad y alimentadas con una dieta de maíz, cereales y piensos compuestos de alta calidad. Estas reses son sacrificadas a una edad mínima de 8 años y sometidas a un proceso de maduración de 30 a 40 días para alcanzar el punto ideal de cocinado. La carne se distingue por su alta infiltración y el color amarillento de su grasa, lo que se traduce en un sabor intenso y tierno tras pasar por la experta parrilla de Trinkete Borda.
Además, el restaurante cuenta con un centro de cría propio de ganado 100% Wagyu, una raza reconocida por su excepcional calidad y marmoleado. El carpaccio de wagyu, con su sabor ligeramente dulce gracias a las "venas de araña" de grasa, es una experiencia culinaria memorable. Para los amantes de la carne tradicional, la txuleta de vaca, de un kilo y medio, es una opción contundente y deliciosa, cocinada a la brasa con maestría.

Delicias de la Huerta y el Mar
La frescura de la huerta es otro pilar fundamental de la cocina de Trinkete Borda. Los ingredientes se seleccionan cuidadosamente, como los guisantes crudos de la huerta de Iñaki Hernández, que evocan recuerdos de infancia. La carta se enriquece con productos de temporada como setas, pimientos de Padrón, alcachofas fritas y ensalada de tomate. Las alcachofas fritas son especialmente aclamadas, descritas como "mantequilla pura" y con un sabor que recuerda al jamón de Jabugo.
Los pescados, también preparados a la parrilla, son otra tentación. La merluza, por ejemplo, se presenta jugosa y acompañada de salsas y jugos que invitan a ser degustados con pan fresco.
Alcachofas fritas (aperitivo)
Espacios y Ambientes para Cada Ocasión
El Asador Trinkete Borda ofrece diversos espacios para adaptarse a las necesidades de sus comensales. Cuenta con dos salones con capacidad para 25 personas cada uno, ideales para eventos y reuniones. En verano, la terraza exterior, con capacidad para 50 personas, permite disfrutar de las vistas a las montañas circundantes y el pastoreo de ovejas. Para los meses de invierno, se recomienda solicitar mesa junto a la acogedora chimenea.

Postres y Experiencias Complementarias
El broche de oro a la experiencia gastronómica lo ponen los postres. La tarta de queso gratinada es una recomendación obligada, un postre dulce y diferente, que dicen surgió de un error, pero que ha conquistado a los paladares. Para finalizar la comida, se puede disfrutar de un café acompañado de virutas de chocolate con almendras, en los tranquilos jardines del establecimiento.
El servicio en Trinkete Borda es muy amable, y la carta de vinos ofrece excelentes referencias clásicas. El restaurante cierra los martes, y si es festivo, permanecerá cerrado el miércoles.
