Arvejado de sobrecostilla a la chilena: receta tradicional

El arvejado de sobrecostilla es uno de los guisos más tradicionales preparados a la cacerola en la cocina chilena. Esta preparación destaca por su sabor casero y su capacidad para integrar diversos ingredientes en una cocción lenta, convirtiéndose en un plato reconfortante, ideal para los días fríos.

Aunque en muchas familias la receta más tradicional se prepara con carne de vacuno en trozos, como la sobrecostilla, existen variantes que utilizan cerdo o incluso cordero. La clave del éxito de este guiso reside en la paciencia durante la cocción y la armonía entre los vegetales y la proteína elegida.

Fotografía de un plato de arvejado de sobrecostilla servido en una fuente de greda tradicional chilena.

Ingredientes necesarios

Para preparar un estofado tradicional para cuatro personas, se recomienda contar con los siguientes elementos frescos y de buena calidad:

  • 4 trozos de carne (tradicionalmente sobrecostilla de vacuno).
  • 1 cebolla grande cortada en pluma.
  • 2 zanahorias cortadas en rodajas (tipo vichy).
  • 100 gramos de arvejas.
  • Papas (cantidad al gusto, para integrar en la cocción).
  • 1 pimentón (verde o rojo) cortado en tiras.
  • 2 dientes de ajo picados en brunoise (cuadros pequeños).
  • Salsa de tomate al gusto.
  • Vino blanco (100 cc).
  • Condimentos: sal, pimienta, hojas de laurel y orégano.
  • Maicena disuelta (para espesar la salsa).
  • Agua caliente.

Preparación paso a paso

El proceso comienza con la técnica del sellado, fundamental para potenciar el sabor de la carne.

  1. En una olla de fondo grueso, caliente 2 cucharadas de aceite a fuego alto. Selle los trozos de carne hasta que estén dorados por todas sus caras.
  2. Retire la carne momentáneamente y, en la misma olla, agregue la cebolla cortada en pluma. Cocine durante 5 minutos revolviendo constantemente.
  3. Incorpore las zanahorias, el pimentón, el ajo y condimente con sal y pimienta a gusto.
  4. Regrese la carne a la olla y añada las papas, la salsa de tomate, el orégano, las hojas de laurel y las arvejas.
  5. Vierta el vino blanco y la cantidad necesaria de agua caliente para cubrir los ingredientes.
  6. Agregue la maicena previamente disuelta en un poco de agua fría para ayudar a dar consistencia a la salsa.
  7. Tape la olla, baje el fuego a intensidad media-baja y deje cocinar durante 30 minutos aproximadamente.
Esquema visual que muestra el orden de los ingredientes en capas dentro de la olla para una cocción uniforme.

Consejos para un servicio perfecto

Al finalizar la cocción, es fundamental rectificar la sal y el sazón. Este guiso se sirve siempre caliente; de hecho, una de las mejores formas de disfrutarlo es cuando las papas y zanahorias tienen una textura suave que permite molerlas directamente en el plato, creando una especie de puré rústico integrado con la salsa del guiso.

Nota: Se recomienda tener cuidado al momento de servir, ya que las papas suelen retener mucho calor y es común que el guiso esté hirviendo al llevarlo a la mesa.

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