Los alfajores son una de las delicias más emblemáticas de la repostería latinoamericana, especialmente en Argentina, donde son considerados un ícono. Su encanto reside en la suavidad de sus tapas que se deshacen en la boca, combinadas con rellenos exquisitos y variados.

El Alfajor: Origen y Tradición
La palabra "alfajor" proviene del árabe al-hasú, que significa "relleno", y su historia se remonta a la influencia árabe en la península ibérica. Esta herencia ha evolucionado, dando lugar a diversas versiones que hoy conocemos y amamos.
¡Estos deliciosos alfajores caseros son una receta increíblemente deliciosa típica de Argentina! El primer bocado de un buen alfajor sorprende por su sabor súper delicado que se deshace en la boca, especialmente si está combinado con un increíble dulce de leche casero y coco rallado.
La Clave de los Alfajores de Maicena: Tapas Suaves
La clave de los alfajores de maicena está en conseguir unas tapas suaves, que se deshagan en la boca y que al mismo tiempo mantengan la forma al rellenarlos. El éxito de esta receta radica en la combinación justa entre harina y maicena. Un exceso de harina hace que las tapas queden duras, mientras que demasiada maicena puede volverlas frágiles en exceso.
Preparación de la Masa para Tapas
- Lo primero que vamos a hacer para que nos salgan unos alfajores de maicena bonitos es tamizar la harina, la maicena, el bicarbonato y los polvos para hornear.
- Mezcla la mantequilla con el azúcar con un batidor de mano hasta tener una pasta uniforme.
- Agrega las yemas una a una, es decir, añades una y dejas que se integre, y a continuación añades la siguiente.
- A continuación, añade el ron, la esencia de vainilla y el limón y deja que se mezcle un poco.
- Seguidamente, añade los ingredientes secos tamizados (harinas, bicarbonato y polvos para hornear). Mezcla primero con una espátula hasta que ya no pueda seguir mezclando y luego une la masa con tus manos.
- Ocasionalmente, si vives en un clima muy seco, o las yemas de los huevos están muy pequeñas, es posible que falte líquido para unir la masa; puedes agregar leche o agua de 1 cucharadita a la vez. Ajusta agregando un poco más de agua o harina, dependiendo del tamaño de tus yemas. Se busca una masa que se sienta fácil de trabajar.
- No amases en exceso la masa, solo mézclala, porque si se maneja demasiado se pone muy dura.
- Envuelve la masa y refrigérala por 30 minutos para poder estirarla luego. La puedes tener en la refrigeradora por hasta 4 días.
- Si la tienes más de una hora refrigerada, sácala un rato antes de estirarla para que la mantequilla de la masa se suavice un poco y no se rompa.
Consejos para un Resultado Perfecto
- Dejar reposar la masa, envuelta en film y en frío, al menos 30 minutos, ayuda a que se compacte y sea más fácil de manejar.
- Espolvorea una superficie limpia con harina y también sobre la masa. Estira la masa hasta que tenga unos 2-3mm de grosor.
- Muévela sobre la mesa después de cada estirada para asegurarte de que no se está pegando.
- Corta las tapitas con un cortador de 3cm de diámetro y ponlas sobre una bandeja de horno con papel para hornear o un silpat.
- Hornea en un horno precalentado a 180°C/350°F por 8 minutos.
- Se puede reemplazar parte del líquido por jugo de naranja o alcohol (aguardiente o pisco), la idea es inhibir que la harina forme gluten, de modo que los alfajores queden crocantes y no chiclosos.
- Al igual que con las tapas de la torta mil hojas, se recomienda uslerear la masa directo en la lata en que se va a hornear con un poquito de harina. Corta y pincha los alfajores y directo al horno.
- Deja que se enfríen por completo antes de rellenar.
Rellenos Clásicos y Regionales
Dulce de Leche: El Relleno por Excelencia
El clásico es el dulce de leche repostero por su firmeza. Un tip muy importante es usar dulce de leche pastelero porque es más espeso y no se caerá por los lados. Es importante que el dulce de leche sea pastelero, ya que es más espeso y no se nos saldrá por los lados.
Los clásicos alfajores de maicena se rellenan con dulce de leche y se rebozan en coco rallado.

Relleno de Chancaca: Un Sabor con Historia
Los alfajores con chancaca son una muestra viva de cómo las recetas viajan, se transforman y se vuelven parte de la identidad culinaria de una región.
¿Qué es la Chancaca?
La chancaca es un producto derivado de la caña de azúcar, similar a la panela o piloncillo en otros países. Se trata de un bloque oscuro y aromático de azúcar sin refinar, que contiene todos los nutrientes y sabores propios de la caña. Para quienes están lejos de Chile, para adquirir la chancaca pueden reemplazar con panela.
Preparación del Relleno de Chancaca
- Coloca la chancaca picada o rallada en una olla.
- Agrega el agua y cocina a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, hasta que toda la chancaca se derrita.
- Agrega la harina de a poco, revolviendo todo el tiempo con un batidor de alambre.
- Retira del fuego y agrega las nueces picadas.
Puedes ajustar el espesor de la chancaca: algunas personas prefieren el relleno más líquido, otras más denso.
Alfajores de Maracuyá: Un Toque Exótico
Los alfajores de maracuyá con maicena ofrecen un balance perfecto entre lo dulce y lo ácido. Las tapitas de maicena son ultra suaves y se derriten en la boca. El relleno combina manjar blanco y curd de maracuyá para el toque ácido perfecto.
Preparación del Curd de Maracuyá
TARTA DE MARACUYA - TARTA DE MARACUYA
- Si usas pulpa con semillas, licúala por pocos segundos para romper un poco las semillas y luego cuélala. Descarta las semillas.
- Pon una olla con agua sobre fuego medio. Una vez que empieza a hervir, baja la temperatura hasta que veas solamente un ligero hervor.
- Pon un bowl encima asegurándote de que la base del bowl no toque la superficie del agua. Esta técnica de cocción se llama baño María.
- Retira el bowl del baño María y agrega al bowl todos los ingredientes (excepto la mantequilla) y mezcla con un batidor de mano o licúalos.
- Regresa el bowl al baño María y mezcla con una espátula cada par de minutos hasta que el curd se haya cuajado. Tomará aproximadamente 20 minutos. Está listo cuando ves que la mezcla se pone gelatinosa y si haces un dibujo con la mezcla en la superficie, este no se va a reincorporar. Evita cocinar el curd de más o se puede cortar.
- Retira el curd del calor y agrega la mantequilla y mezcla hasta que se haya derretido e incorporado por completo. Cuélalo para atrapar algún pedacito de huevo que no se deshizo.
- Deja que el curd se enfríe totalmente a temperatura ambiente para luego refrigerar toda la noche.
Preparación del Manjar Blanco
- Pon las leches en una olla grande y no dejes de mezclar con una espátula a fuego medio-bajo hasta que puedas ver claramente la base de la olla.
- Pasa el manjar blanco a un contenedor que pueda resistir calor para que enfríe. Mientras más grande, mejor, así se enfría más rápido.
Armado y Conservación

Para el armado, rellena una manga pastelera con dulce de leche repostero. Coge una tapita y rellénala de dulce de leche.
Para los alfajores de maracuyá:
- Con una manga, forma un anillo de manjar blanco alrededor del borde de una tapita de alfajor.
- Con una cucharita agrega curd de maracuyá al centro y tapa el alfajor.
Los alfajores se conservan en un recipiente hermético durante 4-5 días, manteniendo su ternura. Si se preparan con antelación, pueden congelarse ya armados y descongelarse a temperatura ambiente.
El Toque Final: El Arte de Combinar Sabores
Lo maravilloso de estas recetas es que admiten reinterpretaciones sin perder su esencia. El toque ácido de la maracuyá le da el balance perfecto a estos alfajores. En el sur de Chile, es común servir alfajores con chancaca junto a una infusión de boldo o poleo después del almuerzo, mientras que otros prefieren acompañarlos con una taza de té caliente o café de grano.