Las alergias alimentarias son reacciones del sistema inmunitario que se presentan poco después de haber ingerido un determinado alimento. Aunque pueden ser molestas o, en casos graves, potencialmente mortales, una verdadera alergia a un alimento es mucho menos común que las intolerancias alimentarias. La prevalencia de este tipo de alergia es del 5% en la población general y se estima que afecta al 8% de los niños menores de 5 años y hasta al 4% de los adultos. En el contexto de las frutas, las alergias han experimentado un aumento en las últimas décadas, tanto en niños como en adultos, siendo la familia de las rosáceas una de las más implicadas.
Generalidades sobre las Alergias Alimentarias
Una alergia alimentaria es una respuesta inmunitaria desencadenada por el consumo de un tipo específico de alimento, donde el organismo percibe como nociva una sustancia -normalmente una proteína, que se denomina alérgeno- que no lo es. Este contacto activa una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta en diversos órganos del cuerpo.
Normalmente, la respuesta inmunitaria del cuerpo protege contra sustancias potencialmente nocivas, como bacterias y virus. También reacciona con sustancias extrañas llamadas alérgenos. En una persona con alergia alimentaria, la respuesta inmunitaria es hipersensible. Cuando reconoce un alérgeno, el sistema inmunitario dispara su respuesta, liberando químicos como las histaminas, los cuales causan los síntomas de alergia.

Diferencia entre Alergia e Intolerancia Alimentaria
La alergia alimentaria se distingue de la intolerancia en que no interviene el sistema inmunitario. La intolerancia se refiere a acidez, cólicos, dolor de estómago o diarrea que pueden ocurrir después de comer ciertos alimentos. Un ejemplo común es la intolerancia a la lactosa, donde las personas carecen de la enzima lactasa necesaria para digerir el azúcar de la leche.
Alérgenos Alimentarios Comunes
Casi cualquier alimento o aditivo alimentario puede provocar una reacción alérgica. Las alergias alimentarias más comunes son a:
- Los huevos (principalmente niños)
- El pescado (niños mayores y adultos), siendo más frecuente a pescados blancos que azules.
- La leche (personas de todas las edades), incluyendo proteínas como caseína, lacto albúmina, lactulosa.
- Los maníes (personas de todas las edades)
- Los mariscos, como camarón, cangrejo, langosta, así como moluscos como mejillón, almeja, ostra, calamar, sepia, pulpo, caracoles (personas de todas las edades).
- La soya o soja (principalmente niños)
- Las nueces de árbol (personas de todas las edades), incluyendo cacahuetes, nueces y almendras.
- El trigo (principalmente niños), avena, cebada, centeno.
- Legumbres como lentejas o garbanzos.
En pocos casos, los aditivos alimentarios, como colorantes, espesantes o conservantes, pueden causar una alergia alimentaria o reacción de intolerancia.
Alergia a las Frutas y la Familia Rosácea
Las rosáceas pertenecen a una familia de plantas que incluyen muchas de las frutas de consumo habitual. En este grupo se encuentran el melocotón, la manzana, la pera, el durazno, la ciruela, la cereza, la fresa, el arándano, el membrillo, la nectarina, el albaricoque, la paraguaya y la frambuesa, además de la almendra.
En España, la alergia a las frutas representa alrededor del 35% de las alergias causadas por alimentos e inducen el 70% de todas las reacciones alérgicas a las frutas. El melocotón suele ser la fruta más implicada en causar reacciones alérgicas dentro de este grupo. Es raro encontrar pacientes con alergia a otras rosáceas que toleren el melocotón. La alergia a las frutas de la familia rosaceae es una de las alergias alimentarias más diagnosticadas en los últimos tiempos, siendo la más frecuente en la población adulta, aunque cada vez se diagnostica más en la población infantil, especialmente en niños mayores y adolescentes.

Curiosidades sobre las Rosáceas
Con respecto al durazno, la creencia de que la «pelusilla» o la piel eran las causantes de la alergia por irritación se ha desmentido. Se ha comprobado que son las proteínas que contiene la propia piel las causantes. Por eso, hay niños que son alérgicos al melocotón con o sin piel. Es importante tener especial cuidado con el albaricoque y las frutas de pelo (paraguaya o kiwi).
Síndrome de Alergia Oral (SAO)
El Síndrome de Alergia Oral (SAO), también conocido como síndrome de alergia al polen y a los alimentos o síndrome de alergia alimentaria por polen, es una reacción alérgica común que afecta a la boca y la garganta después de comer ciertas frutas y verduras frescas o frutos secos crudos. Se produce porque el sistema inmunológico confunde las proteínas de ciertos alimentos crudos con las proteínas del polen. Este síndrome es la alergia alimentaria más común en adultos, especialmente en aquellos con alergias al polen (rinitis alérgica) o asma causada por pólenes específicos.
Las proteínas de algunas frutas frescas, verduras y frutos secos son similares a las del polen. Cuando estos alimentos entran en contacto con la boca y la garganta, pueden provocar síntomas alérgicos. La reacción ocurre con mayor frecuencia cuando los alimentos se comen crudos y su gravedad depende de la cantidad de alimento que se consuma. Sin embargo, a menudo, una persona con SAO puede comer el mismo alimento cocido o pelado y no le provocará la misma reacción, ya que el calor modifica la estructura de las proteínas, destruyendo los alérgenos implicados.
Reacciones Cruzadas entre Polen y Alimentos
Los distintos tipos de polen están asociados a distintos alimentos, lo que se conoce como reactividad cruzada:
- Polen de abedul (primavera): Manzanas, albaricoques, aguacates, cerezas, kiwis, nectarinas, melocotones, peras, piñas, zanahorias, apio, perejil, cacahuetes, soja, alcaravea, cilantro, hinojo, almendras, avellanas.
- Polen de gramíneas (verano): Naranjas, melocotones, tomates, melones (sandía, cantalupo, dulce), patatas blancas, acelgas.
- Polen de ambrosía (finales de verano-otoño): Manzanas, plátanos, melones (sandía, cantalupo, dulce), alcachofas, pepinos, patatas blancas, calabacines, semillas de girasol.
- Artemisa (otoño): Pimientos morrones, brócoli, repollo, zanahorias, coliflor, cebolla, perejil, anís, alcaravea, cilantro, hinojo, ajo.
Otras alergias orales incluyen las bayas, las uvas, los mangos y las granadas. Solo los alimentos de origen vegetal provocan el síndrome de SAO; los alimentos de origen animal, como la leche, los huevos o el marisco, no contienen proteínas que se asemejen al polen.
Síntomas de la Alergia a las Frambuesas
La forma de presentación de una reacción alérgica a las rosáceas, incluyendo las frambuesas, suele ser generalmente de carácter local e inmediata. Los síntomas usualmente empiezan dentro de los primeros 60-90 minutos después de comer. Con el SAO, los síntomas suelen aparecer rápidamente y desaparecer minutos después.
Síntomas Típicos del Síndrome de Alergia Oral (SAO)
Cuando se padece de SAO, el cuerpo reacciona a los alimentos de forma similar a como lo haría con el polen. Estos síntomas incluyen:
- Picazón u hormigueo en los labios, la lengua, la boca y la garganta (oral u orofaríngeo).
- Picor de los oídos (ótico).
- Hinchazón leve de labios, lengua o garganta (angioedema oral).
- Garganta irritada.
- A veces, enrojecimiento de los labios (eritema labial) y alrededor de la boca.
- Estornudos y nariz nasal (menos comunes).
Los síntomas menos comunes pueden incluir dolores de estómago, náuseas, urticaria o sarpullido. En raras ocasiones, pueden ocurrir calambres estomacales, diarrea, náuseas o vómitos.

Reacciones Alérgicas Graves (Anafilaxia)
En algunas personas, una alergia alimentaria puede provocar anafilaxia, una reacción alérgica generalizada y grave que es potencialmente mortal. Aunque las personas con síndrome de alergia oral rara vez desarrollan reacciones alérgicas graves como la anafilaxia, esta posibilidad existe. Las reacciones alérgicas graves pueden suceder inmediatamente o dentro de dos horas después de comer.
Los síntomas de anafilaxia incluyen:
- Síntomas cutáneos (erupción, urticaria).
- Síntomas respiratorios (sibilancias, dificultad respiratoria, hinchazón de las vías respiratorias).
- Síntomas digestivos (dolor abdominal, vómitos, diarrea).
- Síntomas cardiovasculares (mareos, desmayos, descenso de la presión arterial).
Esta reacción no depende de la cantidad de alimento ingerida, sino de la sensibilidad del paciente. Para las personas en riesgo de anafilaxia, el tratamiento de emergencia es fundamental y deben llevar consigo epinefrina en todo momento.
Otras Manifestaciones
Las alergias alimentarias pueden desencadenar o empeorar el asma, el eccema (dermatitis atópica) u otros trastornos. En los bebés, el primer síntoma puede ser una erupción como el eccema o urticaria, acompañada de náuseas, vómitos y diarrea. En algunos casos, las reacciones alérgicas a los alimentos (sobre todo, al trigo o a las gambas) solo aparecen al practicar ejercicio inmediatamente después de comer el alimento (reacciones alérgicas inducidas por el ejercicio).
Causas de la Alergia a las Frambuesas
Las alergias alimentarias suelen aparecer porque el sistema inmunitario funciona de forma inadecuada y malinterpreta una proteína alimentaria como peligrosa. Cuando el sistema inmunitario está expuesto a alérgenos, produce un tipo de anticuerpo llamado inmunoglobulina E (IgE). Estos anticuerpos IgE desencadenan la liberación de sustancias (como histamina, prostaglandinas y leucotrienos) por parte de las células del sistema inmunitario, lo que causa hinchazón o inflamación en los tejidos circundantes.
Proteínas Implicadas en la Alergia a Frutas
Los alérgenos de origen vegetal pueden encontrarse en diferentes partes del alimento, como la cáscara, la pulpa o las semillas. Las principales causas de alergia a las frutas se relacionan con dos tipos de proteínas:
- Profilinas: Generalmente se trata de una sensibilización a este pan-alérgeno y se suele dar en personas que manifiestan alergia al polen de árboles, cereales o malas hierbas. Muchos de los alérgenos de frutas que contienen profilinas presentan reacciones cruzadas con pólenes y se destruyen por acción del cocinado, lo que hace que si consumimos las frutas elaboradas no manifestemos síntomas.
- LTP (Proteínas Transportadoras de Lípidos): Son alérgenos implicados en reacciones más graves y no se destruyen por acción del cocinado. Esto significa que las personas alérgicas a LTP pueden tener manifestaciones graves, incluso anafilaxia, incluso si el alimento está cocido. La alergia mediada por LTP puede asociarse a la ingestión de AINEs (como ibuprofeno, aspirina), alcohol o la realización de ejercicio físico, que actúan como cofactores.
La exposición a otros alérgenos que son similares a los de los alimentos (como el polen) puede desencadenar la producción de anticuerpos a las sustancias contenidas en los alimentos, dando lugar a una alergia alimentaria. Este proceso se denomina sensibilización. Las alergias alimentarias son más frecuentes en niños cuyos padres también tienen alergias alimentarias, rinitis alérgica o asma alérgica.
Diagnóstico de la Alergia a las Frambuesas
Si sospecha que usted o su hijo tienen alergia a un alimento, consulte a un especialista en alergias (alergólogo). El diagnóstico se basa principalmente en los antecedentes personales, interrogando sobre datos como la fruta relacionada con la reacción, la forma de consumo (con o sin piel, mermelada, almíbar) y el tiempo de latencia entre el consumo y la aparición de la reacción.
Todo sobre la alergia alimentaria (Clínica Universidad de Navarra)
Pruebas Diagnósticas
Para confirmar el diagnóstico, se realizan estudios alérgicos:
- Pruebas Cutáneas (Prick Test): Se aplican sobre la piel del brazo gotas que contienen una cantidad conocida del alérgeno. Se pincha la piel a través de la gota. Una reacción cutánea a un alimento no necesariamente significa alergia, pero si no hay reacción cutánea, es muy probable que no exista alergia. Para frutas, es importante realizar un estudio comparativo entre la piel y las pulpas de las frutas utilizando la técnica de "prick by prick" (poniendo la fruta fresca directamente), ya que muchos pacientes pueden tolerar la fruta bien pelada.
- Análisis de Sangre: Consiste en analizar la sangre para detectar la presencia de anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE) específicas frente a las frutas rosáceas, profilinas y LTP. Esto permite confirmar el alérgeno concreto y definir la proteína del alimento a la que se es alérgico, ofreciendo mejores recomendaciones en cuanto a la dieta. Existen técnicas avanzadas como InmunoCAP y ALEX2 (un panel de IgE específicas medido por microarrays que aporta información de más de 280 alérgenos).
- Pruebas de Provocación Oral: En estas pruebas, el paciente ingiere una pequeña cantidad del alimento sospechoso bajo estricta supervisión médica. Se realiza cuando hay duda acerca de si hay o no una alergia alimentaria, ya que pueden ocasionar reacciones alérgicas graves. No se deben intentar por cuenta propia.
- Dietas de Eliminación: Implican evitar el alimento sospechoso hasta que desaparezcan los síntomas. Si los síntomas disminuyen, se reintroduce el alimento para observar si presenta una reacción. Esto se hace solo para sensibilidades a los alimentos o reacciones leves, y nunca si el alimento ha causado síntomas graves en el pasado.
Tratamiento y Manejo de la Alergia a las Frambuesas
El tratamiento más efectivo para la alergia a las frambuesas y otras frutas es la evitación del alimento desencadenante. Una vez confirmadas las frutas a las que el paciente es alérgico y a las que no, se elabora un informe médico con las frutas a evitar y las que puede consumir, indicando la forma (sin piel, en mermeladas, almíbar).
Estrategias de Evitación
Para la alergia a las frambuesas y otras rosáceas, especialmente si la reacción es por SAO, se recomienda comer la fruta pelada o cocida, ya que la cocción suele descomponer las proteínas que provocan la reacción. Las frutas pueden estar ocultas en multitud de alimentos procesados como zumos, macedonias, yogures, cereales, chocolates, tartas, pan, dulces, gelatinas, helados, sorbetes y potitos. Al comer fuera de casa o comprar alimentos, es crucial leer los ingredientes y hacer preguntas detalladas.

Tratamiento de Síntomas Leves
Si los síntomas son únicamente locales, como una roncha en el mentón después de comer, es posible que no se requiera ningún tratamiento, ya que los síntomas probablemente desaparecerán en poco tiempo. Los antihistamínicos pueden aliviar la molestia, y las cremas balsámicas para la piel pueden brindar algún alivio.
Tratamiento de Reacciones Graves (Anafilaxia)
Si se desarrollan síntomas de alergia graves o anafilaxia (dificultad para respirar, dolor repentino en el pecho, hinchazón de la lengua y la garganta), se debe buscar ayuda médica de emergencia de inmediato. Si su proveedor le ha recetado epinefrina inyectable (auto-inyector de epinefrina), úsela lo antes posible, incluso antes de llamar a emergencias. Lleve dos dispositivos de epinefrina consigo en todo momento.
Inmunoterapia y Otros Tratamientos
Aunque no hay un medicamento específico para la alergia a las frutas, en algunos casos, el médico puede recomendar inyecciones o gotas de alergia (inmunoterapia sublingual) para entrenar al sistema inmunológico. En la Clínica Universidad de Navarra, se ofrece la desensibilización alimentaria para la alergia a la leche y el huevo, y existe la posibilidad de utilizar fármacos biológicos como el Omalizumab para disminuir la sensibilidad.
Todo sobre la alergia alimentaria (Clínica Universidad de Navarra)
Prevención
No hay una forma conocida de prevenir las alergias alimentarias una vez que se han desarrollado. Sin embargo, para la alergia a las frambuesas y otras frutas, una vez confirmada, la mejor manera de prevenir una reacción alérgica es conocer y evitar los alimentos que causan los signos y síntomas. Los niños pueden superar algunas alergias alimentarias (leche, huevo, soja, trigo) con la edad, pero las alergias a frutos secos y otras rosáceas en adultos tienden a persistir para toda la vida.
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