Los altos rendimientos en los pollos de engorde dependen en gran medida de las buenas conversiones de alimento en kilogramos de carne, y esta, a su vez, dependerá en gran medida de la calidad y el tipo de alimento. Sin embargo, la rentabilidad no se limita únicamente a la calidad del alimento. Muchos otros factores intervienen para obtener altos rendimientos, además de los nutrientes incluidos en los alimentos balanceados. Entre estos factores se encuentran el diseño y ubicación de los galpones, la calidad del pollito, el ambiente dentro del galpón, el abastecimiento de agua y alimento, el manejo, el desafío a las enfermedades, la bioseguridad, la calidad, cantidad y distribución del equipo, la densidad de aves por área, y la cama.
La ingesta de agua en los pollos tiene una estrecha relación con la ingesta de alimento. Por lo tanto, para obtener los mejores rendimientos, no debemos descuidar el abastecimiento del agua necesaria para mejorar el ambiente y para el consumo por las mismas aves. Los pollos de engorde deben tener libre acceso, sin impedimentos, al alimento y al agua cuando lo requieran, desde el día de su colocación hasta el día que son enviados a la planta de proceso (hasta el ayuno). Se debe proporcionar suficiente espacio en el comedero y el bebedero para que haya una competencia mínima entre las aves que se están alimentando. Los comederos y bebederos nunca deben estar totalmente ocupados a lo largo del día, porque las aves más sumisas dentro de las parvadas no podrán consumir el alimento requerido (Klasing et al. 1987).
Una alta variabilidad en el peso corporal de la parvada es una indicación de que no hay suficiente espacio del comedero por ave.

Relación Agua-Alimento
La composición del cuerpo del pollito de un día es del 85% de agua, y en las aves adultas varía entre el 58% y el 65% (Penz, 2011). El huevo, a su vez, contiene un 65% de agua. Estos datos nos permiten concluir que el agua es uno de los nutrientes más importantes en la producción avícola y, de hecho, en todas las producciones pecuarias.
En general, el consumo de alimento es el principal determinante de la cantidad de agua que ingieren las aves cuando se encuentran en una condición térmica neutra. Normalmente, los pollos consumen un volumen de agua de 1,6 a 2,0 veces mayor que el volumen de alimentos. Sin embargo, esta proporción no es fija y otros factores pueden modificarla.
Se puede observar que el consumo de agua aumenta con la edad, mientras que la cantidad de agua ingerida por kilo de peso corporal tiende a disminuir. Las aves de mayor edad tienen un menor porcentaje de agua corporal que las aves más jóvenes.
Uno de los factores que predisponen a un aumento en el consumo de agua por las aves es el incremento de proteína cruda en la dieta. El exceso de proteína se cataboliza y se excreta por vía renal en forma de ácido úrico. No obstante, esta observación puede confundirse cuando la dieta se formula a base de harina de soya. En este caso, el aumento en el consumo de agua también puede deberse al incremento de la concentración de potasio (Penz, 2011).
El agua es fundamental para cualquier actividad metabólica o fisiológica en el cuerpo, ya que sirve como vehículo para los nutrientes obtenidos de los alimentos y participa como medio físico y químico en los procesos de obtención y aprovechamiento de nutrientes. Por ejemplo, el agua participa en las mediciones del gasto energético, como en la Calorimetría Indirecta, un método que permite determinar el Gasto Energético Basal (GEB) mediante la medición del consumo de O2 y la producción de CO2. Los productos finales de la oxidación de grasas e hidratos de carbono son el CO2, H2O y energía.
| Tipo de Alimento | Relación Agua/Alimento |
|---|---|
| Harina | Varía |
| Desmoronado | Aumenta |
| Peletizado | Aumenta |
Funciones del Agua
El agua desempeña diversas funciones vitales, siendo la más importante el intercambio de nutrientes entre las células de los tejidos animales y la eliminación de sustancias tóxicas de las células. Muchas de estas funciones biológicas dependen de las propiedades del agua como solvente para numerosos componentes. El agua participa activamente en la digestión (hidrólisis de proteínas, grasas y carbohidratos), en la absorción de nutrientes digeridos, en el transporte de metabolitos en el cuerpo y en la excreción de productos de desecho (tóxicos o de desecho).
La regulación de la temperatura corporal depende parcialmente de la alta propiedad conductiva del agua para distribuir el calor dentro del cuerpo y eliminar el exceso de calor por evaporación, generado por las reacciones metabólicas dentro de las células (García, 2011).
Pérdidas de Agua
El agua se pierde principalmente por respiración, transpiración (pérdidas por evaporación) y excreción a través de las heces y la orina. Es importante recordar que las aves no poseen glándulas sudoríparas, lo que limita las pérdidas por transpiración; estas pérdidas por evaporación no son significativas. En cambio, las pérdidas por respiración son muy importantes, ya que cuando la temperatura ambiental aumenta, se incrementa la frecuencia respiratoria (jadeo), lo que resulta en una mayor eliminación de agua en forma de vapor.
La pérdida más significativa de agua ocurre por la excreción urinaria, y en menor proporción, por las heces.
Factores que Intervienen en el Consumo de Agua
Varios factores influyen directamente en el consumo de agua por parte de los pollos:
- Edad: El consumo de agua es proporcional a la edad de los pollos; a mayor edad, mayor consumo.
- Sexo: Los pollos machos consumen más agua que las hembras debido a su mayor peso, edad y composición de los tejidos (Ingraci et al., 1995).
- Temperatura del ambiente: La temperatura ambiente es una de las variables con mayor influencia en el consumo de agua. Por encima de la zona de confort térmico, el consumo de agua aumenta con la temperatura. Las aves jadean para intentar equilibrar su temperatura corporal, lo que genera una pérdida de agua corporal. Se han propuesto varios mecanismos fisiológicos, como la sequedad de los receptores térmicos en la orofaringe, la deshidratación sistémica o cambios en la temperatura cerebral. Las aves en estado de estrés térmico tienden a aumentar la producción de orina hipo-osmótica. (Singleton, 2004) observó que después de los 20°C, por cada grado centígrado de aumento en la temperatura ambiente, el consumo de agua aumentó un 6%, mientras que el consumo de alimento disminuyó un 1,23%.

| Temperatura (°C) | Aumento Consumo Agua (%) | Disminución Consumo Alimento (%) |
|---|---|---|
| > 20 | +6% por °C | -1.23% por °C |
- Temperatura del agua: La temperatura del agua de bebida puede afectar su consumo. Idealmente, el agua debe mantenerse fría, especialmente en ambientes calientes y durante la etapa de calefacción. En galpones calientes, el agua puede equilibrarse con la temperatura ambiente, provocando que los pollitos beban agua caliente y se deshidraten. Se recomienda un incremento en el flujo del agua (flushing) en estos casos. La reducción de la temperatura del agua favorece la productividad de las aves en ambientes calurosos.
- Composición nutricional del alimento: Cualquier nutriente que incremente la excreción de minerales por los riñones también aumenta el consumo de agua. Un mayor contenido de proteína en la dieta eleva el consumo de agua y la relación agua-alimento. Un aumento de sal en la dieta, así como ingredientes ricos en potasio como la soya y la melaza, también causan un incremento en el consumo de agua.
- Equipo o Tipo y regulación de los bebederos:
- Bebederos tipo canal y campana: Es crucial regular la altura y la cantidad de agua. La altura debe ajustarse a la del dorso de los pollos. En la primera semana, los bebederos deben estar llenos; a medida que crecen, la cantidad de agua disminuye hasta un tercio de la capacidad a los 21 días.
- Bebederos tipo niple: Se deben considerar la altura, el flujo y la presión. La altura debe ajustarse para que los pollos beban con la cabeza a 45 grados. El flujo debe ser creciente de acuerdo a la edad de los pollos.
- Otros factores: La densidad de alojamiento, la velocidad del aire en el galpón, el genotipo, el consumo de ionóforos, el contenido de fibra en la dieta, la calidad del agua y las características de los bebederos (tipo, altura, presión, o agentes físicos en las líneas) también influyen en el consumo de agua.
Los requisitos y el consumo de agua pueden variar considerablemente entre diferentes parvadas. La única recomendación general es que el agua, a diferencia de otros nutrientes en la dieta, debe ofrecerse ad libitum en casi todas las situaciones.
Comportamientos del Pollo en el Consumo del Agua
El comportamiento de beber en las aves es similar al de la alimentación, con accesos diarios al agua y al pienso. Cada episodio de acceso al agua consiste en varias "visitas" al bebedero, separadas por cortos períodos de tiempo. Una vez completada una visita, hay un período de tiempo más largo durante el cual las aves no acceden a los bebederos.
Este comportamiento es importante por varias razones. Primero, resalta el estrecho vínculo entre la alimentación y el comportamiento de beber, y la importancia de colocar comederos y bebederos cerca para permitir el movimiento libre de las aves. También subraya la importancia de establecer un buen comportamiento de alimentación y consumo de agua desde la llegada de los pollitos para asegurar un buen inicio de crianza, con un entorno adecuado y acceso fácil e ilimitado al pienso y al agua. Segundo, si una visita por beber es interrumpida o perturbada (por ejemplo, durante pesajes, vacunaciones o por alta competencia debido a un número inadecuado de bebederos), esto impactará el comportamiento de bebida y posiblemente la ingesta de agua. Las aves no consumen toda el agua necesaria en una sola visita; deben poder ir y venir libremente a los bebederos hasta completar su ingesta.

El consumo de agua y el tiempo dedicado a beber pueden depender de varios factores, como la temperatura ambiente, la humedad relativa, el tipo de alimento (fino o granulado), el contenido de minerales del alimento, la eficacia de reabsorción del agua por el riñón, el tipo de bebedero (niple o abierto) y la densidad de aves.
Mayor tiempo dedicado a beber se observa con: pienso en harinas, bebederos de niple, pienso con alto contenido de minerales (por ejemplo, cuando los pollos consumen agua de baja calidad o contaminada). Los resultados de producción son mucho más bajos en granjas con agua de mala calidad.
La disponibilidad de agua depende de la densidad de animales y el acceso al espacio en los bebederos. El número de bebederos, su ubicación, altura y capacidad de flujo de agua son determinantes.
Se estima que el consumo de agua a los 34 días de edad puede rondar los 18 ml (AVIAGEN BRIEF - Sept. 2018). En climas extremadamente calurosos, este consumo podría duplicarse. Un bebedero de niple con un flujo de 40 ml sería suficiente en la mayoría de los casos.

Las inversiones en el mejoramiento y sanitización del agua pueden ser innecesarias o desperdiciadas con bebederos abiertos, donde el agua está expuesta al ambiente y se contamina fácilmente con restos de cama, estiércol y polvo. Esto obliga a recambios de agua y limpieza constante. Los derrames provocados por los pollos o una mala regulación de los bebederos pueden generar humedades que exacerben el amoníaco o generen CO2, contaminando no solo el agua sino también el ambiente.
El agua es un nutriente esencial que afecta prácticamente todas las funciones fisiológicas. Comprende entre el 68% y el 76% de la composición corporal de un ave, dependiendo de la edad. La buena calidad del agua es vital para una producción eficiente de pollos.
Calidad del Agua
Las mediciones de la calidad del agua incluyen el pH, los niveles minerales y el grado de contaminación microbiana. Es esencial que el consumo de agua aumente con el tiempo a medida que el pollo crece.
- Minerales: Los pollos son tolerantes a niveles más altos de algunos minerales como calcio y sodio, pero sensibles a otros. El hierro y el manganeso pueden dar un sabor amargo al agua, disminuyendo el consumo, y favorecen el crecimiento de bacterias. Se recomienda filtrar el suministro de agua con un filtro de 40-50 micras, revisándolo y limpiándolo semanalmente.
- Dureza: Los contenidos de calcio y magnesio se miden por el índice de dureza. En combinación, pueden formar depósitos que comprometen la eficacia de los bebederos, especialmente los cerrados. Se pueden usar descalcificadores para mitigar estos efectos.
- Nitratos: El rendimiento del pollo puede verse afectado por tan solo 10 ppm de nitratos. Lamentablemente, no hay opciones rentables para su eliminación del agua potable. Un bajo rendimiento crónico puede ser señal de agua contaminada y requiere análisis urgente.
- Recuento bacteriano coliforme: Un recuento alto de coliformes puede ser causa de enfermedades. La evaluación de bacterias totales refleja la eficacia del programa de saneamiento del agua. La contaminación microbiana puede originarse en la fuente o en cualquier punto del circuito de suministro.
Un programa regular de saneamiento de agua y limpieza de las líneas de bebederos es crucial para proteger contra la contaminación microbiana y la acumulación de biofilms. Los productos que contienen peróxido de hidrógeno son eficaces para eliminar biopelículas. El uso de diversos productos avícolas en los bebederos (vitaminas, electrolitos, ácidos orgánicos, vacunas, antibióticos, probióticos) puede contribuir al crecimiento de biofilms.
Un valor REDOX de 650 mV o mayor indica agua de buena calidad. La cloración es más eficaz en agua con un pH de 5,0 a 6,5. La medición de los Sólidos Totales Disueltos (TDS) o salinidad indica los niveles de iones inorgánicos disueltos, siendo el calcio, magnesio y sales sódicas los principales contribuyentes a los TDS.
Los análisis del agua deben realizarse periódicamente, al menos una vez al año. Las muestras deben recogerse en el pozo de la granja y al final de una línea de bebederos, utilizando recipientes estériles suministrados por un laboratorio acreditado.

Sostenibilidad y Registro del Consumo de Agua
En los últimos años, la sociedad ha prestado mayor atención al uso sostenible de los recursos globales. El agua es un nutriente clave, y su uso en la producción pecuaria debe ser sostenible y responsable. La optimización del consumo de agua en pollos no solo promueve la sostenibilidad a través de su influencia en la energía (ventilación) y el uso del agua, sino que también maximiza la salud, el bienestar y la producción.
El registro rutinario de la ingesta de agua en la granja es una práctica de manejo clave que puede ayudar a identificar posibles problemas de salud o manejo. Las aves suelen aumentar su consumo de agua durante una alteración intestinal; por lo tanto, cualquier fluctuación repentina puede indicar problemas intestinales y debe investigarse.
Las aves beben más agua para refrigerarse cuando tienen demasiado calor; períodos prolongados de ingesta elevada de agua pueden ser un signo de estrés por calor, lo que reduce la integridad intestinal. El consumo excesivo de agua también puede indicar niveles altos de minerales (especialmente sodio) en el agua. En estos casos, es crucial analizar el agua suministrada.
El aumento de la cantidad de agua en el intestino puede disminuir el tiempo de tránsito del alimento, reduciendo la eficiencia intestinal y aumentando el riesgo de disbacteriosis. Además, el aumento de humedad en el intestino produce heces más húmedas, incrementando la humedad de la cama. Una cama más húmeda favorece al parásito Eimeria, aumentando el riesgo de coccidiosis.
Los registros de ingesta de agua de Aviagen indican que el patrón diario de ingesta de agua es similar al de la alimentación. La mayor parte del consumo de agua ocurre cuando las luces están encendidas, con muy poco consumo en la oscuridad. El tiempo dedicado a beber es mayor inmediatamente después de encender las luces, y el consumo se distribuye de manera bastante uniforme durante el resto del día.

Las aves aprenden cuándo se apagarán las luces, reduciendo el consumo de agua antes de ese momento. Comprender cómo se distribuye la ingesta de agua y cómo los patrones de luz y oscuridad la afectan, permite un manejo adecuado del equipo de bebida y el suministro de agua para optimizar la ingesta.
El tiempo dedicado a beber es relativamente pequeño en comparación con el tiempo total de actividad. Las aves que se encuentran en buenas condiciones ambientales y de manejo, alimentadas con pienso granulado de buena calidad y con acceso a agua abierta, pasan aproximadamente el 6% de su tiempo bebiendo y comiendo.
El tiempo dedicado a beber variará según la temperatura, el tipo de alimento y el tipo de bebedero. Con pienso en harina o de menor calidad, o con bebederos de tetina, o con temperaturas ambientales altas, el tiempo dedicado a comer y beber será mayor. El tiempo de alimentación con pienso en harina puede ser hasta 3 veces mayor que con pienso granulado de buena calidad.
El comportamiento de consumo de agua es similar al de alimentación, con varios "turnos" o episodios de consumo al día. Cada turno consiste en varias "visitas" al bebedero, separadas por un corto período de tiempo. Esto resalta la importancia de colocar comederos y bebederos cerca y de asegurar un acceso fácil e ilimitado al alimento y al agua desde el principio.
Si una ronda de bebida se interrumpe o perturba, esto impactará el comportamiento de bebida y la ingesta de agua. Se estima que las aves tienen alrededor de 16 turnos de consumo de agua al día, distribuidos uniformemente, y cada turno consiste en aproximadamente 3 visitas al bebedero. El número de turnos aumenta con la edad de las aves.

El suministro de agua, el número de bebederos y el espacio para beber deben ser adecuados para el tamaño de la parvada y el aumento de la ingesta de agua con la edad. Un suministro inadecuado de agua puede reducir la ingesta de alimento y aumentar los problemas de salud. Los cambios en el consumo de agua son una indicación temprana de problemas de salud y rendimiento.
La relación entre las ingestas de agua y de alimento puede ser una buena forma de determinar si el consumo de agua es adecuado. Aviagen considera que a 21°C (69,8°F), las aves consumirán suficiente agua si la proporción agua/alimento está entre 1,6 y 1,8:1 (según el tipo de bebedero y las condiciones ambientales).

Todo lo que pasa por las líneas de agua deja residuos, formando películas biológicas. Estas películas son mezclas de materia orgánica e inorgánica donde proliferan microbios, incluyendo patógenos como Salmonella y E. coli. En 2000, se utilizaron aproximadamente 1.760 millones de galones de agua por día en los Estados Unidos para abastecer las necesidades de agua de los animales de granja. Los pollos, aunque no son la principal fuente de consumo, tienen necesidades significativas.
La crianza de pollos puede impactar la calidad del agua local. Los desechos de las granjas de pollos, si bien el abono sirve como fertilizante, pueden generar escurrimientos con alto contenido de nitrógeno que afectan la calidad del agua en arroyos y lagunas. El desbordamiento de lagunas de desechos puede contaminar los cuerpos de agua locales.