La enseñanza de las matemáticas durante los primeros años debe ser lo más intuitiva y práctica posible. Si bien el proceso comienza con el recuento y la suma, surge la pregunta de cómo enseñar la resta a niños y niñas en edades de educación infantil.
Entendiendo el Concepto Fundamental de la Resta
En primer lugar, es esencial explicar a los niños y niñas qué significa restar. Restar implica quitar cantidad, es decir, disminuir algo. Un principio fundamental en la resta es que el minuendo debe ser mayor que el sustraendo. Por ejemplo, podemos restar 6 menos 4 porque el 6 es mayor que 4.
El Proceso de Préstamo en la Resta
Cuando se enfrentan a situaciones más complejas, como no poder restar en la cifra de las unidades, se introduce el concepto de "préstamo". Se añade una decena a las unidades del minuendo. Como se ha añadido 1 DECENA, se "nos llevamos 1". Esa decena que se lleva se añade a las decenas del sustraendo. De nuevo, al restar las siguientes cifras, puede que no se pueda restar una cantidad de otra (por ejemplo, 1 menos 5) porque la primera es menor que la segunda, lo que requerirá otro préstamo.

Actividades Lúdicas y Colaborativas para Asimilar la Resta
Para reforzar la comprensión del concepto de resta, se pueden implementar diversas actividades que promuevan la participación y el aprendizaje experiencial. Es importante recordar que, obviamente, antes de abordar la resta, los niños deben haber comprendido las sumas y saber contar, como mínimo, hasta cien.
1. Cubos con Bolas de Plástico
Para esta actividad, se entrega a cada alumno un cubo con veinte bolas de plástico de colores diferentes (preferiblemente rojo, azul, amarillo y verde). Se les permite trabajar en parejas. El primer niño quitará un número determinado de bolas y lo dirá en voz alta. Cada cierto tiempo, se pueden añadir más bolas para complicar la actividad y que el estudiante tenga que sumar las que se han colocado de más. Luego, seguirán restándose y podrán intercambiarse roles. Se recomienda pasar por la clase para comprobar si están haciendo bien el recuento.
2. El Tarro de las Golosinas
Esta actividad ofrece la oportunidad de realizar restas colaborativas con un enfoque más grupal. Se coloca un vaso grande con cien golosinas (con envoltorio por motivos de higiene). El objetivo es que cada niño retire un número variable, siempre inferior a diez. Cada alumno debe recordar cuántas quedaban, para lo que deberá ir encadenando restas del número inicial de cien. La complicación radica en que, cuando hayan pasado unas diez o doce rondas, casi no quedarán caramelos, lo que añade un desafío al cálculo.
3. Restas con Puntos Visuales
Una estrategia para trabajar en pareja el proceso de la resta y su lógica es mediante un recurso visual. Con un lienzo, se dibujan cincuenta puntos de color azul, organizados de manera que puedan contarse sin que lleve demasiado tiempo. Para subir el nivel de dificultad, se puede empezar con dos niños y luego agruparlos en tres o incluso cuatro, con el número de colores equivalente al de participantes.
Los signos de puntuación: El punto. Cómo y cuándo usar el punto | Vídeo Educativo para Niños
4. El Juego de la Oca con Restas
Se puede adaptar el tradicional juego de la oca, siguiendo sus reglas habituales, pero con algunas modificaciones. Se utiliza un dado de gran tamaño (que se puede fabricar uniendo y pintando dos cajas de madera) y un tablero con casillas que los niños puedan pisar. La práctica de la resta se introduce de forma natural y discreta, ya que hay ciertas casillas que les obligan a retroceder varios pasos. Estas serán las que habitualmente se llaman «de arresto» (el pozo, la cárcel), pero con un cambio: en lugar de permanecer varios turnos sin tirar, tendrán que retroceder el número que el dado indique.
5. El Ábaco como Herramienta Avanzada
El ábaco es un recurso idóneo que elevará el nivel de dificultad y ayudará a corroborar si los estudiantes han comprendido completamente el mecanismo de las restas. Se puede empezar haciendo ejemplos delante de la clase, con restas usando las unidades y luego las decenas. Una vez que hayan entendido el concepto, se puede pasar a las centenas. En lugar de seguir con los millares, se recomienda centrarse en combinar números muy concretos, empleando centenas, decenas y unidades. Estos ejercicios son tan dinámicos e intuitivos que no resultará difícil enseñar las detracciones.
Aplicando los Palitos de Helado en la Enseñanza de la Resta
Los palitos de helado son un recurso manipulativo económico y versátil, ideal para introducir el concepto de resta de una manera práctica y divertida.

1. Palitos con Números y Símbolos de Operación
Una actividad divertida consiste en asociar números a un palito de helado que contiene un símbolo de sumar o de restar. El niño deberá completar la secuencia con el resultado correcto. Este método permite visualizar la operación y su resultado de forma directa.
2. El Método de los Tubos para la Resta
Una manera efectiva de introducir la resta con palitos de helado es utilizando tubos de cartón (como los rollos de papel higiénico). Se puede configurar un sistema donde un tubo contiene una cantidad inicial de palitos, un segundo tubo vacío se usa para colocar los palitos que se van a restar, y un tercer tubo vacío sirve para depositar el resultado. La resta consiste en que, a partir del número de palitos del primer tubo, el niño quite el número de palitos indicado por la resta, colocándolos en el tubo central, y luego pase los palitos restantes al tubo final, que representará el resultado.
3. Representación de Cantidades con Palitos
Antes de realizar operaciones, es fundamental que los niños aprendan a asociar un número a una cantidad física. Se puede proponer a los niños que, sin los tubos de cartón, empiecen a poner números y asociar palitos a cada uno de ellos. Por ejemplo, si se muestra el número "5", el niño debe colocar cinco palitos. Esta base es crucial para luego poder "quitar" palitos al realizar una resta, haciendo el concepto más tangible.