La situación actual en la frontera entre Chile y Perú, a la luz de tratados bilaterales, es inamovible. Sin embargo, para llegar a ella debió recorrerse un largo camino, plagado de vicisitudes y sinsabores. El 20 de abril de 1819, en el norte del país y al sur de Iquique, que en esos momentos era territorio nacional, comienzan a gestarse los primeros conflictos de la época.
Definición de Límites y Soberanía
Los Primeros Conflictes Territoriales con Bolivia
Bolivia, en su búsqueda de un puerto para terminar con su mediterraneidad, no demoró en afirmar que la ensenada de Cobija, al sur del río Loa, pertenecía a su país. No obstante, el gobernante interino de Perú, Andrés Santa María, desestimó la petición del gobierno de su país de origen. Como las negociaciones fueron infructuosas, se impulsó el desarrollo de la caleta de Cobija, la que se encontraba bajo jurisdicción chilena por encontrarse al sur del río Loa. Así, el presidente Manuel Bulnes dictó una ley que declaraba propiedad nacional a las guaneras ubicadas al sur de la bahía de Mejillones, prohibiéndose que algún barco cargara este producto sin permiso de las autoridades chilenas. En 1843, el gobierno boliviano, a través del ministro Casimiro Olañeta, solicitó la revocación de la ley dictada, pues afirmaba que su país ejercía la soberanía hasta el río Salado, situado en 26º. En 1847, Bolivia reiteró los argumentos históricos en favor de su posición, pero el gobierno chileno intentó solucionar el conflicto de manera amistosa y propuso la acreditación de agentes en ambos países. En 1825, Simón Bolívar declaró a Cobija como el principal puerto de la República de Bolivia. Nuestro país, sin un pleno conocimiento de la situación geográfica, dificultada por los medios de transportes y comunicaciones, ignoró este acontecimiento, lo que dio a Bolivia la posibilidad de contar con una salida al mar, por una parte del Desierto de Atacama.

Los Límites de Chile en sus Constituciones
Aunque en los primeros documentos constitucionales redactados a partir de 1811 no se hizo alusión al territorio que ocupaba el país, en la Constitución de 1822 se señalaron por primera vez los límites de Chile: el desierto de Atacama al Cabo de Hornos, y de oeste a este, del océano Pacífico a la Cordillera de los Andes. Ya en 1822, en la Constitución Política del Estado de Chile, se señalaba: «El territorio de Chile conoce por límites: al Sur, el Cabo de Hornos; al Norte, el despoblado de Atacama; al Este, los Andes; al Oeste, el mar Pacífico.
La Guerra del Pacífico y sus Consecuencias
En 1865 estalló la guerra con España, en la cual Chile y Perú firmaron una alianza a la cual Bolivia apoyó. Esto favoreció el restablecimiento de las relaciones chileno-bolivianas, que permitió la firma de un tratado en 1866. Este tratado de límites determinó que el Paralelo 24º de Latitud Sur sería la frontera entre los dos países, pero que entre los paralelos 23º y 25º de Latitud Sur, existiría una zona de explotación "a medias" entre ambas naciones. Por otra parte, Perú y Bolivia firmaron un pacto de ayuda en caso de agresión, este acuerdo se llamó Tratado Secreto de 1873. Lo anterior significaba que en caso de que uno de los países tenga algún problema con otro Estado, el país aliado debe ayudarlo. En 1874 se firmó un nuevo Tratado de Límites con Bolivia, donde se marcó definitivamente la frontera en el Paralelo 24º de Latitud Sur. En 1878, Hilarión Daza asumió el gobierno de Bolivia y decidió subir los impuestos del salitre a los capitales chilenos en 10 centavos por quintal de salitre, violando el Tratado de 1874. Esto detonó la guerra contra Bolivia, país al que se alió Perú por causa del pacto secreto entre ambos países. Posteriormente se estableció un pacto de tregua con Bolivia, en 1884, el que finalmente desembocó en un tratado de paz definitiva firmado el 20 de octubre de 1904, en el cual se señalaba el dominio absoluto y perpetuo de Chile en todos los territorios ocupados en virtud del pacto de tregua. Con Perú se firmó la paz en 1883.
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El Tratado de Lima (1929) y la Línea de la Concordia
Las disputas fronterizas entre Chile y Perú tras la mortífera guerra del Pacífico quedaron más o menos resueltas 45 años después, tras un acuerdo diplomático firmado en Lima el 3 de junio de 1929 con la mediación norteamericana. El plebiscito que definiría cuál de los países se quedaría con las provincias no se llevó a cabo. A cambio, se firmó en Lima el 3 de agosto de 1929, un tratado que expresaba lo siguiente: “El territorio de Tacna y Arica será dividido en dos partes: Tacna para Perú y Arica para Chile. La línea divisoria entre dichas partes y, en consecuencia, la frontera entre los territorios de Chile y Perú, partirá de un punto de la costa que se denominará “Concordia”, distante diez kilómetros al norte del río Lluta, para seguir hacia el oriente paralela a la vía de la Sección chilena del ferrocarril de Arica a La Paz y distante a diez kilómetros de ella, con las inflexiones necesarias para utilizar, en la demarcación, los accidentes geográficos cercanos que permitan dejar en territorio chileno las azufreras del Tacora y sus dependencias, pasando luego por el centro de la Laguna Blanca, en forma que una de sus partes quede en Chile y la otra en Perú”. Tacna volvía a Perú mientras que Arica, puerto natural de la primera, quedaba bajo la soberanía de Chile. Bajo la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo se firmó el Tratado de Lima (1929), mediante el cual se acordó la vuelta de Tacna a la soberanía peruana quedando Arica en poder de Chile. Chile debía construir en Arica una serie de obras para el servicio de Perú. Chile construiría un ferrocarril para unir Arica y La Paz, para uso boliviano sin costo para ellos. Compensaciones económicas de Chile a Bolivia consistieron en la entrega de 300.000 libras esterlinas, en dos pagos de 150.000 libras esterlinas. Bolivia tiene libre tránsito de productos y personas desde los puertos chilenos al territorio boliviano. En la línea se ubica el paso fronterizo Concordia, que es resguardado en el lado chileno por el Complejo fronterizo Chacalluta, mientras que en el lado peruano se ubica el Complejo Fronterizo Santa Rosa.
Discrepancias sobre el Punto Concordia
Chile y Perú manifiestan diferencias respecto al punto poniente de inicio de la línea, denominado «Punto Concordia». Para Chile, se ubica en paralelo a la costa, a 323,54 m del «Hito 1». Para el Perú, se inicia en el «Punto 266», ubicado en la costa a 264,50 m al surponiente del «Hito 1». El fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre el diferendo marítimo entre Chile y Perú, dictado el 27 de enero de 2014, marcó como inicio del límite marítimo la intersección del paralelo de latitud que cruza el Hito N.º 1 con la línea de baja marea. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, planteó que el fallo «ratifica el dominio [chileno] sobre el triángulo terrestre respectivo». Las tensiones sobre este punto persisten, especialmente en el contexto de la migración. En los últimos días del más reciente abril, el espacio situado entre los puestos fronterizos de Perú y Chile, situados respectivamente al norte y al sur de la línea Concordia es objeto de tensión diplomática: migrantes mayoritariamente haitianos, venezolanos y colombianos quieren dejar Chile hacia el norte y ahora están varados en la falta de concordia. El gobierno de Perú argumenta que es un problema de seguridad. El alcalde de Tacna se permitió considerar al presidente de Chile como “un innombrable e irresponsable” que traslada el problema migratorio a la frontera. La Cancillería chilena citó al embajador de Perú argumentando que declaraciones como las del alcalde poco ayudan a resolver un problema de enorme complejidad; y, en Lima, el Ministerio de Relaciones Exteriores llamó al embajador chileno para transmitirle su preocupación porque, en cierta manera, entiende que Chile se quita un problema de encima enviando a los migrantes a su frontera norte.

Conflictos con Argentina y la Patagonia
En el caso de Argentina, se objetó la soberanía chilena en las regiones trasandinas de la Patagonia. A pesar de que en 1856 Chile y Argentina suscribieron un tratado en el cual acordaban respetar los límites al momento de separarse de España en 1810 (Uti possidetis, “Lo que tenías poseerás”), Argentina rompió el tratado y envió tropas a la Patagonia, enteramente chilena en ese momento. En 1872, el gobierno argentino articuló una controversia sobre la soberanía patagónica y propuso circunscribir el creado litigio a las tierras que circundaban el estrecho de Magallanes y propuso una línea desde la bahía de Peckett hasta la cordillera. Más tarde, obligado por la situación beligerante, Chile entregó sus derechos sobre la Patagonia firmando un tratado con Argentina en 1881, que establecía como límites de norte a sur desde el paralelo 52 de latitud, pasando por las cumbres más altas de la Cordillera de los Andes que dividen aguas. Sin embargo, surgieron algunos conflictos que se aclararon en el Protocolo del 1893, que mantenía la generalidad de lo pactado en 1881, además de comprometer a ambos países a no pretender punto alguno en el Atlántico para Chile ni Argentina en el Pacífico. Pero eso no fue todo, en 1889, Bolivia entregaba secretamente parte de la Puna de Atacama -territorio chileno- a la república Argentina. Tres años más tarde, Chile se enteró de esta situación y reclamó sus derechos sobre el territorio, firmando un tratado de paz con Bolivia. Con la división realizada del archipiélago fueguino, en 1881, Argentina obtuvo la boca oriental del Estrecho de Magallanes (Atlántico). En el mismo tratado se establece que al norte del Estrecho exista una línea fronteriza, retirada de la costa, que desde Punta Dúngenes (sobre el Atlántico) corra hasta encontrar el "divortio aquarum" de la Cordillera de los Andes. En la práctica, Chile mantuvo en propiedad su soberanía sobre todo el Estrecho de Magallanes, salvo la boca que da sobre el Atlántico. El problema de los límites en la región austral datan prácticamente desde la independencia de ambos países. El primer "acuerdo de paz, amistad, comercio y navegación" (1856) conviene que los límites serán los existentes en 1810. Las diferencias se debían arreglar sin llegar a las armas. Para ese entonces la ciudad de Punta Arenas, sobre el Estrecho de Magallanes, ya había sido fundada. Chile realizó una expedición a Tierra del Fuego en 1879, cuando el Capitán Montaner desembarcó en Gente Grande, exploró Bahía Inútil y llegó hasta San Sebastián regresando al continente. El archipiélago fueguino pertenece hoy a dos países: Argentina y Chile. Además cada país tiene sus propias divisiones políticas internas subdividiéndose en departamentos, jurisdicciones, comunas, etc. Pero en sí podemos decir que está situado entre los paralelos 52° y 56° de latitud Sur y los 63° y 73° de longitud Oeste de Greenwich. Comparando el área que ocupa podríamos decir que su tamaño es alrededor de las 3/4 partes de Irlanda. La parte argentina da como resultado una superficie algo menor que El Salvador y la chilena un poco mayor que la superficie de Suiza. La latitud de la zona correspondería, en el hemisferio norte, a la que ocupan las ciudades de Londres, Amsterdam, Brujas, Varsovia, Berlín, Hamburgo o Copenhague solo para citar a algunas; aunque el clima de la región es totalmente diferente. El asentamiento en la bahía Porvenir, hacia 1894, ya era más que un establecimiento y varias casas se levantaban cerca del puerto. Así hacia 1890 había trabajadores en islas como Lennox, Picton, Navarino, Hoste, etc. Todos provenían de la ciudad de Punta Arenas, puerto de recalada obligado para todo vapor que navegaba hacia uno u otro océano. En 1953 se comenzó a construir Puerto Williams en el sitio conocido por Puerto Louisa. Allí funcionaba el aserradero de Federico Lawrence que fue expropiado por el gobierno de Chile. Los Lawrence también tenían una estancia en Punta Remolino, en la margen norte del Beagle. La situación que comenzó a reinar en la zona fue bastante confusa y luego de reclamaciones mutuas, un arbitraje objetado por una de las partes y varios roces, se llegó al borde de la guerra hacia fines de 1978. Luego de un plebiscito celebrado en la Argentina en 1984, se firmó el tratado de "paz y amistad" entre ambos países. A cambio de esto las naves argentinas pueden surcar libremente las aguas del Beagle que antes eran chilenas. Por otra parte, el acuerdo establecía que por cinco años no se podían presentar reclamaciones fronterizas por ninguna de las partes. Según Argentina, país que antaño disputó su soberanía, son aguas atlánticas al estar al este de la longitud fijada por el meridiano del cabo de Hornos.
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El Cabo de Hornos: Geografía y Peligrosidad
Características Geográficas
El cabo de Hornos (del neerlandés: Kaap Hoorn, ‘cabo Hoorn’, por la ciudad homónima ubicada en la provincia de Holanda Septentrional) es el más meridional de la isla de Hornos y del archipiélago de Tierra del Fuego; está ubicado en la zona austral de Chile y es tradicionalmente considerado el punto más meridional de América -aunque, en realidad, este corresponde al islote Águila en las islas Diego Ramírez, también pertenecientes a Chile-. El nombre «cabo de Hornos» proviene del neerlandés Kaap Hoorn, ‘cabo Hoorn’, en honor a la ciudad homónima neerlandesa ubicada en la provincia de Holanda Septentrional o, quizás, por su forma de cuerno (hoorn en neerlandés). El cabo de Hornos es el punto más austral de la tierra asociada tradicionalmente a Sudamérica. El cabo de Hornos marca el límite norte del Pasaje de Drake o Paso Drake, el tramo de mar que separa Sudamérica de la Antártica. El terreno carece por completo de árboles y está cubierto por hierba debido a las frecuentes precipitaciones. El cabo es considerado normalmente como el extremo austral de América del Sur, lo que rigurosamente es incorrecto. Cabo Froward es el punto más austral de la masa continental de América en sí, es decir, unido directamente al resto del continente, sin cruzar brazos de mar. Cabo de Hornos es el punto más austral de la tierra asociada tradicionalmente a América, ya que allí terminan las islas costeras. En su acepción común, la zona continental incluye también las islas pequeñas situadas a corta distancia de la costa, pero no las que están separadas por brazos de mar importantes. Islote Águila, en las islas Diego Ramírez (Chile) -notablemente separadas del archipiélago fueguino-, es el punto más austral de la placa continental de Sudamérica. Desde una perspectiva científica, el continente también incluye las islas vinculadas a las placas continentales. El cabo de Hornos se encuentra dentro de las aguas territoriales de Chile, país que ejerce efectivamente soberanía sobre la isla. El cabo además está ubicado en el Parque Nacional Cabo de Hornos, administrado por la Conaf, que abarca una superficie de 63 093 hectáreas.

Clima y Condiciones Marítimas
El clima de la región es generalmente frío debido a su latitud austral. La Armada de Chile ha dotado a la alcaldía de mar de modernos equipos que permiten transmitir por Internet y en tiempo real los datos meteorológicos del lugar que interesan a los navegantes, tales como presión barométrica, temperatura, humedad relativa, dirección e intensidad del viento, estado del mar y altura de las olas. Todo lo anterior es procesado por el Servicio Meteorológico de la Armada de Chile, que emite por Internet la carta sinóptica y el pronóstico meteorológico para las áreas marítimas de todo Chile. Un estudio realizado entre 1882 y 1883 estableció una precipitación anual de 1357 milímetros y una temperatura anual promedio de 5,2 °C. En la actualidad, las mediciones meteorológicas de Ushuaia (Argentina), ubicada 146 kilómetros al norte, registran en verano (enero y febrero) temperaturas en el rango de los 5 °C y los 14 °C, mientras que en invierno (julio y agosto) las temperaturas varían entre los 4 °C a −2 °C. Las precipitaciones son altas a lo largo del año: en la estación meteorológica de las islas Diego Ramírez, ubicadas en el Pasaje de Drake, 109 kilómetros al suroeste, muestra una concentración de lluvias en marzo con un promedio de 137,4 milímetros, mientras en octubre se presenta la menor tasa con un promedio de 93,7 milímetros. Las condiciones del viento son generalmente severas, principalmente en invierno. El océano Glacial Antártico u «océano Austral» se extiende al sur del paralelo 60ºS. Los vientos que prevalecen en las latitudes bajo los 40ºS pueden moverse de oeste a este alrededor del planeta debido a la inexistencia casi absoluta de tierra, por lo que esta zona recibe el título de los «cuarenta rugientes», seguidos por los «cincuenta furiosos» y los aún más violentos vientos de los «sesenta aulladores». Los fuertes vientos del océano del Sur provocan a su vez altas olas, las cuales pueden alcanzar grandes dimensiones al rodear el planeta sin encontrar obstáculos terrestres. Sin embargo, en la zona del cabo de Hornos, estas encuentran una zona de aguas poco profundas, lo que provoca que las olas sean más cortas y más empinadas, acrecentando el riesgo para los navegantes. Los vientos predominantes crean particulares problemas para las embarcaciones que intentan rodear el Cabo en sentido contrario, es decir, de este a oeste. Finalmente, los hielos son también un importante obstáculo para los marinos al descender la latitud 40º. A pesar de que el límite de la banquisa pasa a bastante distancia del cabo de Hornos, los icebergs siguen siendo importantes peligros para las naves. Todos estos factores han convertido al cabo de Hornos, probablemente, en el paso marino más peligroso de la Tierra. El marino y escritor francés Bernard Moitessier, quien realizó dos importantes viajes en la zona, también escribió algunas memorias. Basado en su primer viaje junto a su esposa Françoise, escribió Cabo de Hornos: la ruta lógica (Cap Horn à la voile, 1967), y posteriormente escribió La larga ruta (La Longue Route, 1971), cuando viajó sin acompañantes.

Rutas de Navegación y su Peligrosidad
Durante siglos, el cabo de Hornos fue uno de los hitos de las rutas comerciales de navegación de embarcaciones a vela, pese a que las aguas en torno a él son particularmente peligrosas, debido a sus fuertes vientos y oleaje y la presencia de icebergs. En el extremo meridional de Sudamérica existen diversas rutas potenciales de navegación. El mayor es el estrecho de Magallanes, que separa a Tierra del Fuego del continente. El estrecho es un largo pero angosto pasaje muy utilizado antes del descubrimiento del cabo. En la época de la navegación a la vela, todas estas rutas eran reconocidamente peligrosas debido a los traicioneros williwaws -repentinas ráfagas de vientos catabáticos que pueden voltear algunas naves casi sin aviso-. A esto se suma la estrechez en los pasos, aumentando el riesgo de las naves de chocar contra los roqueríos costeros. Por estas causas, hay una gran cantidad de naufragios en la zona. Las amplias aguas del paso Drake, ubicado al sur del cabo de Hornos, con una anchura de aproximadamente 650 kilómetros, también presentan severas dificultades para la navegación principalmente debido a sus fuertes vientos y oleaje.
Descubrimiento y Exploración del Cabo de Hornos
En 1525, el marino español Francisco de Hoces, integrante de la expedición de García Jofre de Loaísa, al mando de la carabela San Lesmes, se encontró con un temporal cuando trataba de cruzar el estrecho de Magallanes, lo que le obligó a viajar hasta los 55° de latitud sur. Así, se convirtió en el descubridor del paso al sur del cabo de Hornos, en el extremo meridional del continente, anticipándose en más de medio siglo al pirata inglés Francis Drake. En septiembre de 1578, Francis Drake, durante su circunnavegación al planeta, cruzó el estrecho de Magallanes en dirección del océano Pacífico. Antes de continuar hacia el norte, una tormenta lo hizo detener su viaje y regresar hacia el sur de la Tierra del Fuego. La extensión de aguas que Drake encontró le hicieron suponer que la Tierra del Fuego no era un nuevo continente como se creía hasta ese momento, sino una isla. A principios del siglo XVII, la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales mantenía el monopolio sobre todo el comercio neerlandés que utilizaba las vías del estrecho y del cabo de Buena Esperanza, las dos únicas rutas conocidas que comunicaban a Occidente con el Lejano Oriente. Intentando buscar una ruta alternativa para sortear el monopolio, el comerciante hugonote francés Isaac Le Maire decidió buscar un paso al sur del estrecho de Magallanes que uniera los océanos Pacífico y Atlántico, basado en la hipótesis de Drake. Para ello financió una expedición marítima para la que contrató a los capitanes de alta mar Willem y a su hermano Jan Schouten para que armaran una expedición de dos naves, el Eendracht y el Hoorn, las que zarparon del puerto de Texel, con la autorización del príncipe Mauricio de Nassau, el 14 de junio de 1615. El Hoorn sufrió un accidente y se incendió en las costas de la Patagonia, pero el 29 de enero de 1616, el Eendracht entró a un paso marítimo (conocido actualmente como estrecho de Le Maire) y, tras varios días de navegación, divisaron tierra hacia el sur. El cabo que avistaron fue denominado «Kaap Hoorn» en honor a los patrocinadores del viaje. En ese momento, el cabo descubierto fue considerado como el extremo austral de Tierra del Fuego. Robert Fitz Roy, comandante del HMS Beagle, desembarcó en la isla Hornos en abril de 1830 y luego de efectuar las observaciones necesarias para su trabajo hidrográfico, el día 20 de abril, enterró en su cima un testimonio de su paso por la isla. Este testimonio fue encontrado a fines de 1989 por el capitán de navío Christián De Bonnaffos Gándara de la Armada de Chile.

El Cabo de Hornos en la Actualidad
Desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XX, el cabo de Hornos fue parte de la ruta mercante por la que circulaba la mayor parte del comercio mundial. Los barcos cruzaban el Cabo cargando algodón, granos y oro desde Australia hacia Europa, al igual que gran parte de los productos del Lejano Oriente. Con la apertura del canal de Panamá en agosto de 1914 en América Central y de los ferrocarriles transcontinentales en Norteamérica, el uso de la ruta del cabo de Hornos decayó notablemente. A pesar de la apertura de los canales de Panamá y de Suez, el cabo de Hornos se mantiene como una de las formas más rápidas de dar la vuelta al mundo y su uso para rutas marítimas recreacionales de larga distancia ha crecido constantemente. En la actualidad, existen diversas regatas y carreras de yates que utilizan la antigua ruta del cabo de Hornos. La primera en establecerse fue la Sunday Times Golden Globe Race, en la que participaban solamente un miembro por tripulación; esta regata inspiró a la actual Around Alone que circunnavega el planeta con detenciones, y la Vendée Globe que lo hace sin paradas. Ambas son para un único competidor y se realizan cada cuatro años. La Volvo Ocean Race es una carrera con tripulación y diversas detenciones a lo largo de la antigua ruta de navegación mercante y que también se realiza cada cuatro años. El Trofeo Julio Verne es un premio a la circunnavegación a la Tierra más rápida para cualquier tipo de navegación sin ningún tipo de restricción. El cabo de Hornos se mantiene como uno de los principales peligros para la navegación deportiva. Un ejemplo de esto fue el accidente que sufrieron Miles y Beryl Smeeton, quienes intentaron rodear el Cabo en su yate Tzu Hang, el cual fue golpeado por una ola gigante al acercarse a la costa, volcándose repetidas veces. Ambos sobrevivieron y lograron reparar el barco en un puerto chileno, tras lo cual intentaron nuevamente realizar la hazaña.