Para que las gallinas mantengan un nivel óptimo de salud, bienestar y productividad, es fundamental ofrecerles una alimentación equilibrada, variada y rica en nutrientes esenciales. Las gallinas son aves omnívoras que, en su estado natural, consumen una amplia gama de semillas, hojas, insectos y vegetales. Conocer qué plantas y verduras son beneficiosas es clave para garantizar su calidad de vida.
Plantas silvestres y forraje recomendado
El acceso a espacios exteriores permite que las gallinas complementen su dieta con elementos naturales que aportan beneficios específicos:
- Trébol: Una fuente excelente de vitaminas A, C, B, E y K, además de minerales y oligoelementos.
- Ortiga: Esta planta no solo aporta nutrientes, sino que atrae insectos, los cuales constituyen una fuente de proteína animal muy interesante para las aves.
- Amaranto (Amaranthus): Sus penachos proporcionan fibra, lípidos, lisina, fósforo, magnesio, potasio y vitaminas.
- Otras opciones: El cáñamo, la alfalfa y los girasoles son plantas altamente adecuadas para deleitar a las gallinas.
- Centeno (Secale cereale): Se aprovecha tanto el forraje como los granos. Es una opción eficiente por sus bajos requerimientos de agua y cuidados.

Vegetales y frutas: Aporte vitamínico y antioxidante
Los vegetales frescos son esenciales en la dieta diaria, ya que aportan vitaminas y antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico:
- Hojas verdes: Lechuga, acelga y espinaca son muy apreciadas.
- Hortalizas: Tomates maduros, calabaza y zanahoria rallada.
- Frutas: Manzanas y peras ofrecidas en porciones moderadas.
- Cebollas y derivados: Aunque las cebollas pueden aumentar la inmunidad por su contenido en vitamina C, deben darse con precaución, picadas y nunca en grandes cantidades o como base de la dieta.
- Pepinos y calabacines: Son excelentes alimentos que las gallinas pueden picotear directamente.
Consideraciones sobre el uso de restos de huerto
Muchos restos de vegetales de nuestra cocina pueden integrarse en la dieta para reducir el desperdicio, siempre bajo supervisión:
| Alimento | Recomendación |
|---|---|
| Mondas de frutas y verduras | Aptas, siempre que no sean cítricos. |
| Tomates y calabacines | Muy recomendables, preferiblemente maduros. |
| Raíces (nabos, rábanos) | Deben lavarse bien y trocearse para evitar suciedad. |
Alimentos prohibidos o peligrosos
Aunque son omnívoras, existen vegetales y partes de plantas que pueden resultar tóxicos o perjudiciales:
- Cítricos: Pueden alterar la absorción de calcio.
- Patatas verdes o brotadas: Contienen solanina, una sustancia peligrosa que se encuentra en la piel y el tubérculo verde (solo la patata hervida es segura).
- Planta del tomate: El fruto es apto, pero las hojas y tallos son tóxicos.
- Otros: Aguacate, hojas de ruibarbo y frijoles secos.

Consejos prácticos para la administración
La forma en que se ofrecen los vegetales determina su aprovechamiento:
- Higiene: Lava bien los cultivos de raíz para evitar la ingesta de suciedad.
- Variedad: Alterne los tipos de vegetales para mantener el interés de las aves y evitar carencias.
- Invierno: El repollo, forrajero o común, es una fuente vital de vitaminas cuando el pasto es escaso.
- Secado: Para los meses de frío, puedes secar ortigas, alfalfa y trébol para crear tu propia reserva de vitaminas.