Si te preguntas cómo hacer mermelada de damasco, llegaste al lugar indicado. Con esta receta fácil, podrás disfrutar de una deliciosa mermelada casera, llena de sabor y frescura. ¡Comienza este viaje culinario y aprende a crear tu propia delicia de damasco!
La mermelada de damasco es una alternativa muy nutritiva y deliciosa para acompañar nuestros desayunos, meriendas o algún aperitivo. El damasco o albaricoque es una fruta proveniente de Asia que usualmente se come durante la época de verano. Aunque es similar al durazno, se diferencia de él por todos los beneficios que ofrece para la salud debido a su vasta cantidad de minerales y vitamina A.
Esta mermelada es muy sencilla de hacer y toma muy poco tiempo. El damasco es una fruta ideal para hacer mermelada y solo necesitas tres ingredientes y un envase. Aquí te enseñaremos los simples pasos que tienes que seguir para lograr una deliciosa mermelada, ¡y así compartirla con tu familia y amigos!
Ingredientes Necesarios
- 1 kg de damascos frescos y maduros.
- 500 g de azúcar (la cantidad puede variar).
- Jugo de 1 limón.
- 1 sobre de pectina (opcional, para lograr una textura más firme).
La clave de una buena mermelada casera es la proporción entre azúcar y fruta. En general, se calcula la mitad de azúcar que de fruta.
Preparación de los Damascos
- Lavar los damascos: Lavar muy bien los damascos. Quitarles cualquier dureza, hoja o tallo.
- Retirar el carozo: Abrirlos con la mano y quitar el carozo.
- Preparación de las almendras (opcional): Golpear con una piedra para romper el cuesco; la idea es romper la corteza dura, pero no moler la almendra que contiene. Al terminar, se tendrá un buen puñado de 'almendras', estas le darán un sabor único e inigualable a la mermelada. No es necesario pelarlas.
- Pelado (opcional):
- Hacer cortes en cruz en los extremos de los damascos con un cuchillo.
- Colocarlos en agua hirviendo por 30 segundos para que se comience a desprender la piel.
- Retirar del agua y con cuidado pelarlos.
- Cortar la fruta: Cortarlos por la mitad o en cubos.
- Pesar la fruta: Pesar el damasco. Dependiendo del peso, calcular la cantidad de azúcar con una regla de 3 simple. Por ejemplo, si tienes 760 gr de damasco, necesitarías 300 gr de azúcar (760 gr de damasco x 400 gr de azúcar / 1000 gr de damasco = 300 gr de azúcar).

Maceración de la Fruta
Colocar la fruta cortada en una olla grande y añadir el azúcar y el jugo de limón. Integrar. Mover y dejar macerar por al menos 1 hora, o incluso durante 1 día en el refrigerador, para que el azúcar se empiece a disolver con los jugos de la fruta.
Cocción de la Mermelada
- Inicio del hervor: Llevar a fuego fuerte hasta que hierva, revolviendo constantemente.
- Reducir el fuego: Luego, bajar la temperatura y cocinar a fuego medio o bajo hasta que espese. Remover constantemente, procurando remover todo el fondo de la olla para que no se pegue.
- Espuma inicial: Al principio hará una espuma; solo revuelva con cuidado.
- Adición de limón: Vaciar el jugo de limón en pleno hervor, revolver y dejar cocer durante 1 hora o hasta lograr la consistencia deseada. Es importante revolver la preparación cada tanto para que no se queme.
- Textura deseada: Cuando esté casi lista, la fruta casi se deshará. Se puede triturar una parte (con una mini pimer, por ejemplo), dejando trozos de fruta más enteros para una mermelada con textura.
MERMELADA casera | Cómo hacerla, espesarla y conservarla
Comprobación del Punto de la Mermelada
La mermelada caliente va a estar más líquida que cuando se enfría. Es importante no tratar de llegar al punto que uno quiere cuando esté caliente, porque cuando se enfríe, estará más espesa de lo necesario.
- Prueba de la cuchara: Al pasar la cuchara se logra ver el fondo de la cacerola y a la mermelada le cuesta volver a unirse.
- Prueba del plato frío: Para chequear que la mermelada esté en su punto correcto, apagar el fuego, colocar un poquito de la mermelada en un platito y llevar a la heladera unos 10 minutos hasta que se enfríe. Una vez fría, comprobar que la textura de la mermelada sea la deseada. Si está en el punto, se puede envasar.
- Prueba del dedo: Sacar un poquito con una cuchara y ponerlo sobre la mesada o en el plato frío. Pasar el dedo por el medio; si la mermelada se separa y no se vuelve a unir, está lista. Si se vuelve a unir, todavía le falta.
Si le falta consistencia, volver a calentar y cocinar por unos minutos más.
Envasado y Conservación
Las conservas de mermelada casera duran mucho y rara vez se ponen feas.
- Esterilizar los frascos: Lavar y secar cuidadosamente los frascos de vidrio a usar. Pueden ser reciclados y de cualquier tipo, solo debe calzar muy bien la tapa y ser de rosca. Para esterilizar, se pueden colocar los frascos en agua hirviendo.
- Llenado caliente: Apenas termina la cocción, debemos poner la mermelada caliente en cada frasco. Tomarlo con un paño seco y vaciarla con un cucharón. Introducir la mermelada inmediatamente después de retirarla del fuego y mientras el envase siga caliente para evitar romperlo.
- Sellado: Cerrarlo muy bien y voltearlo boca abajo, para ello nos ayudamos con el paño, ¡cuidado, estará muy caliente! Es importante no llenar del todo el frasco y dejar un poco de aire entre la mermelada casera y la tapa. Se recomienda dejarlos dados vueltas boca abajo.
- Enfriado: Esperar a que se enfríen los frascos a temperatura ambiente antes de refrigerarlos. Esto evita cambios bruscos de temperatura que podrían afectar la textura. Deja enfriar en un lugar fresco y donde no llegue la luz directa del sol para mayor duración.

Cómo Refrigerar la Mermelada
Refrigerar la mermelada es un paso importante para preservar su frescura y prolongar su vida útil. Aquí tienes algunos pasos sencillos sobre cómo refrigerar la mermelada de damasco:
- Tapa los frascos correctamente: Asegúrate de que las tapas de los frascos estén bien selladas. Esto ayuda a prevenir la entrada de aire y bacterias que podrían afectar la calidad de la mermelada.
- Guarda en el refrigerador: Coloca los frascos de mermelada en el refrigerador. La temperatura recomendada para conservar mermeladas es entre 1°C y 4°C.
- Ubicación en el refrigerador: Guarda los frascos en la parte central o en la puerta del refrigerador, donde la temperatura es más constante.
La mermelada puede conservarse en la heladera por 2 meses y envasada al vacío durante 1 año. Una vez abierto, deberá guardarse en la nevera.
Variaciones y Consejos
- Mermelada sin azúcar: Si prefieres hacer mermelada de damascos sin azúcar, utiliza stevia y cocina los damascos con 100 ml de agua. Experimenta con diferentes edulcorantes para encontrar el equilibrio perfecto para tu paladar.
- Consistencia: Si la mermelada está "chirla" (líquida) cuando está caliente, ten en cuenta que se terminará de solidificar al enfriarse. No la dejes cocinando de más.
- Un básico de la pastelería: La mermelada de damasco se usa como relleno para algunas recetas clásicas, como la Sacher Torte.
Usos de la Mermelada de Damascos Casera
Te dejaremos una lista de distintas maneras de usar tu mermelada de damascos casera, por si no conocías alguna y quieres probar nuevas combinaciones:
- Como acompañante para el pollo frito rebozado: Solo colócala en un pequeño cuenco o bol y come tu pollo frito untándolo con esta rica mermelada, creará un contraste entre lo salado y dulce.
- Como ingrediente para una malteada: En esta ocasión, solo debes echar 2 o 3 bolas de helado de vainilla o mantecado junto a 250 ml de leche fría y unas 3 cucharadas de mermelada; obtendrás una malteada con un rico y muy puntual sabor a damascos.
- Como salsa para carne de pollo, pavo o cerdo: Echa en una olla nata líquida, la que creas suficiente según la cantidad de pollo, pavo o cerdo a cocinar, y luego agrega unas 3 o 4 cucharadas de mermelada. Lleva la mezcla a ebullición y revuelve hasta obtener un aspecto uniforme. Por último, distribúyela sobre la carne que cocinaste.