La temperatura es un factor determinante en la biología de los peces, ya que moldea su comportamiento, fisiología, salud, bienestar y crecimiento. En la industria acuícola, comprender los rangos térmicos óptimos es esencial para garantizar una producción eficiente y sostenible, especialmente ante los desafíos del cambio climático.

El rango térmico óptimo para el salmón del Atlántico
Diversos estudios científicos han intentado definir la temperatura ideal para el Salmo salar. Investigaciones recientes sugieren que la temperatura óptima para cultivar salmón del Atlántico se sitúa alrededor de los 12,7 °C, punto donde la especie alcanza un equilibrio ideal entre su actividad metabólica y su rendimiento físico.
Otros estudios, como el realizado por investigadores en Corea del Sur en sistemas de recirculación acuícola (RAS), confirman que los 14 °C ofrecen condiciones altamente favorables para el crecimiento, la eficiencia alimentaria y una actividad antioxidante estable. Por su parte, el National Institute of Nutrition and Seafood Research (NIFES) identificó que los 13 °C representan un punto de referencia positivo para el crecimiento de los ejemplares adultos.
Consecuencias de las altas temperaturas
Aunque el salmón muestra tolerancia en rangos amplios, el aumento excesivo de la temperatura del agua presenta riesgos significativos:
- Reducción del apetito: Estudios han demostrado que elevar la temperatura a 19 °C puede reducir la asimilación de alimento hasta en un 50% en comparación con condiciones a 14 °C.
- Impacto en el crecimiento: Tras periodos prolongados a 15-17 °C, los peces presentan una disminución marcada en su consumo de alimento y tasa de crecimiento.
- Efectos fisiológicos: Temperaturas elevadas durante la etapa temprana de vida pueden derivar en problemas de salud cardíaca y una menor resiliencia tras la transferencia al agua de mar.
El viaje del salmón
Gestión de la temperatura en el ciclo de vida
El cultivo de salmón implica un ciclo de vida complejo que dura cerca de tres años. La gestión térmica varía según la etapa de desarrollo:
| Etapa | Condiciones ideales | Observaciones |
|---|---|---|
| Agua dulce (producción de esmolt) | 8 °C a 14 °C | Las temperaturas hasta 14 °C no son problemáticas y pueden favorecer el crecimiento. |
| Fase de crecimiento en mar | 8 °C a 14 °C | Es el rango tradicionalmente ideal para garantizar una producción óptima. |
Investigaciones de Nofima indican que, si bien una temperatura de 14 °C en la fase de agua dulce produce esmolts más grandes, es crucial monitorear efectos "invisibles", como la posible tendencia a cataratas leves o variaciones en el tamaño cardíaco, para asegurar que el bienestar animal no se vea comprometido a largo plazo.
Perspectivas futuras y cambio climático
El calentamiento global plantea un desafío directo para las regiones productoras tradicionales como Noruega, Chile, Canadá y Escocia. Dado que el crecimiento del salmón es altamente sensible a la temperatura, el sector acuícola debe adoptar prácticas de gestión adaptativas. La meta es satisfacer la creciente demanda mundial de proteínas -que se proyecta aumentará un 50% para 2050- sin incrementar el impacto medioambiental, optimizando la eficiencia de los recursos y manteniendo los estándares de salud más altos posibles.