El nombre lo dice todo: ¡suspiros de monja! Estos dulces de la cocina conventual son una auténtica delicia que ha perdurado a través del tiempo. Son un dulce tradicional muy popular en España y con variantes en varios países de Latinoamérica, también conocidos como «buñuelos de viento» o bolas de fraile en algunas regiones. Existen varias recetas con este mismo nombre; algunos son de merengue, y otros son parecidos a los buñuelos fritos y aromatizados al limón.
Estos suspiros se elaboran con ingredientes sencillos, característicos en muchos dulces de convento, como los huevos, la harina y el azúcar. Aprende a prepararlos tanto fritos como al horno, para disfrutar de una versión más saludable sin perder su delicioso sabor. Con nuestro sencillo paso a paso, incluso los principiantes en la cocina podrán hacerlos fácilmente.
Ingredientes Básicos
- Harina (con una pizca de sal)
- Mantequilla
- Leche
- Azúcar
- Cáscara de limón
- Huevos

Preparación de la Masa Choux para Suspiros
La base de los suspiros de monja, especialmente en su versión horneada, es una masa tipo choux que garantiza una textura ligera y esponjosa. Sigue estos pasos para obtener una masa perfecta:
- Comenzar tamizando la harina junto con una pizca de sal.
- En una olla, llevar a fuego medio la mantequilla, la leche, el azúcar y la cáscara de limón. Dejar que se caliente y que comience a salir unas pequeñas burbujas alrededor de la olla.
- Cuando el agua hierva, retirar la piel del limón. Agregar poco a poco la harina a la mezcla líquida.
- Remover con frecuencia hasta lograr que los ingredientes se vayan mezclando y la masa se despegue de las paredes de la olla.
- A continuación, retirar la masa del fuego y colocarla en otro recipiente, cubierta con papel film o un paño. Dejar que pierda temperatura durante unos 25 minutos.
- Con la ayuda de una batidora eléctrica o manual, agregar los huevos uno a uno a la masa tibia. Batir bien entre cada huevo hasta que la mezcla sea homogénea y brillante.
- Dejar descansar la masa por 30 minutos, cubriendo la fuente con un papel plástico y en un lugar tibio.
APRENDE TODO SOBRE LA MASA CHOUX Y TODOS LOS TIPOS DE PROFITEROLES
Formado y Cocción al Horno
Tradicionalmente, muchos suspiros de monja se fríen, como los buñuelos de viento. Sin embargo, para una opción más ligera y saludable, prepararlos al horno es excelente. Si bien la textura y el sabor pueden ser distintos a la versión frita, la opción horneada ofrece un resultado igualmente delicioso y delicado.
- Una vez que la masa haya reposado, divide la masa en bollos de tamaño uniforme, aproximadamente 12 porciones de 45 gramos cada una. Puedes hacer bolitas pequeñas ayudándote de dos cucharas o una manga pastelera.
- Coloca las bolitas de masa sobre una bandeja para hornear cubierta con papel vegetal, dejando espacio entre ellas, ya que crecerán durante la cocción.
- Precalienta el horno a 200°C (400°F). Hornea los suspiros durante aproximadamente 20-25 minutos, o hasta que estén dorados y bien inflados. Para asegurar que queden huecos por dentro, puedes bajar la temperatura a 170°C (340°F) y hornear 10-15 minutos más con la puerta del horno ligeramente entreabierta.

Relleno y Toque Final
Una vez horneados y un poco más fríos, tus suspiros de monja estarán listos para rellenar y disfrutar.
- Si deseas rellenarlos, te recomendamos hacer un corte lateral con tijeras, sin llegar hasta el final del bollo, y añadir el relleno con una manga pastelera para un acabado más prolijo.
- Puedes rellenarlos con manjar (dulce de leche), crema pastelera, nata montada o alguna crema preferida, utilizando una manga que tenga un difusor de punta larga.
- Para el toque final, espolvorea generosamente los suspiros caseros de monja con azúcar impalpable (azúcar glas), lo que les dará un acabado delicado y un sabor dulce irresistible.
¡Ya están listos para disfrutar! Perfectos para acompañar con un buen café o té. Además, te mostraremos cómo rellenarlos para crear una tercera y deliciosa variante de esta clásica receta.