Sopaipillas: Tradición, Popularidad y Celebración en Puente Alto

Las sopaipillas son un clásico que nunca pasa de moda, encontrándose en restaurantes, cócteles, picoteos de fin de semana e incluso en carritos en la calle. Son una opción infalible para saciar el hambre, y se pueden disfrutar de diversas maneras: con pebre, pasadas, o con ají, por nombrar solo algunas de las alternativas de acompañamiento. Este lunes 10 de julio es una fecha muy importante para este producto, ya que se celebra su día.

Ilustración de sopaipillas variadas con diferentes acompañamientos

Orígenes y Popularidad de las Sopaipillas

Según Carlos Reyes, crítico gastronómico y director de 'Viaje al Sabor', la técnica de fritura en aceite, que caracteriza a las sopaipillas, fue introducida por los españoles, quienes expandieron esta forma de cocción por el mundo. La gran popularidad de las sopaipillas, según Reyes, se debe a su crocancia, su bajo costo y la facilidad de preparación, ya que solo requieren unos pocos ingredientes. Actualmente, son consideradas las líderes de la comida callejera contemporánea.

Variaciones Regionales en Chile

El tamaño y la preparación de las sopaipillas varían significativamente según la zona geográfica de Chile. En el Norte Grande, son delgadas y crocantes, con un tamaño similar al de una palmera. A partir de Copiapó y hasta Concepción, la masa incorpora zapallo, lo que les confiere un sabor más dulce y un color similar al de la cúrcuma.

Mapa de Chile con indicaciones de las variaciones regionales de sopaipillas

Emprendimientos y Negocios de Sopaipillas

La versatilidad y demanda constante de las sopaipillas han impulsado diversos emprendimientos. Uno de ellos, gestionado por Fernández, opera con dos locales y emplea a aproximadamente 50 personas, ofreciendo un catálogo que incluye empanadas, pizzetas, calzones rotos y arrollados, además de las sopaipillas. Fernández inició este negocio tras dejar su trabajo en mantenimiento industrial, inicialmente como un ingreso extra, pero terminó dedicándose de lleno a la producción de masas fritas.

En invierno, la venta de sopaipillas se incrementa notablemente. Fernández estima que entre sus dos locales se comercializan cerca de 100.000 unidades diarias, destacando que "a los chilenos les gustan harto porque calienta el cuerpo". Sus sopaipillas tienen un diámetro de 12 centímetros, vendiendo 50 unidades por $4.500, y las versiones de cóctel (seis centímetros) se venden a $2.750 por 40 unidades. Estas últimas son adquiridas por banqueteros y restaurantes, así como por particulares.

Elaboración y Formatos

Bárbara Leiva, ingeniera comercial, comenzó a vender sopaipillas listas para freír justo al inicio del estallido social. Al encontrarse estudiando y con su madre enferma, buscó una alternativa de trabajo desde casa, lo que la llevó a dedicarse exclusivamente a este negocio. Su tía, Marcela Leiva, es la encargada de preparar la masa.

Leiva ofrece dos formatos de sopaipillas: las tradicionales de 12 centímetros (50 unidades por $6.500) y una versión para cóctel de ocho centímetros (30 unidades por $4.800). Los costos de despacho varían entre $1.500 y $3.000. Gracias a los separadores, sus sopaipillas pueden congelarse hasta por tres meses.

La demanda de sopaipillas aumenta considerablemente en días de lluvia, ya que muchos chilenos las prefieren como reemplazo del pan en invierno y disfrutan de las frituras en esta época. Leiva, además de su emprendimiento, trabaja como ingeniera para ahorrar y poder establecer un local en Ñuñoa o Providencia, o habilitar una tienda en su propia casa.

Sopaipillas y Pebre: Una Combinación Exitosa

Mariana Cerda, estudiante de terapia ocupacional, descubrió su pasión por la cocina en 2020, lo que la llevó a iniciar su pastelería. Ante el aumento de pedidos, tuvo que construir un taller en el patio de su casa en Las Condes. Inicialmente se dedicaba solo a dulces, pero al acercarse Fiestas Patrias, incorporó sopaipillas con pebre, aprovechando la habilidad de su madre para preparar este acompañamiento.

Aunque las sopaipillas con pebre son lo único salado que vende, representan su producto más demandado. Las comercializa listas para comer, con o sin pebre. Una caja de 35 unidades de cóctel (seis centímetros) cuesta $13.500, y con 350 gramos de pebre, el precio asciende a $15.500. La docena de sopaipillas de diez centímetros de diámetro, sin pebre, tiene un valor de $13.500. Atiende bajo pedido con 24 horas de anticipación, de lunes a sábado, ofreciendo delivery o retiro en su domicilio.

LA VERDADERA SOPAIPILLA CHILENA!!! The Real

La Sopaipilla Pasada: Tradición y Competencia en Puente Alto

La celebración del Día de la Sopaipilla Pasada, el 10 de julio, tiene un evento especial en Puente Alto. Se organizó una competencia para elegir la "mejor sopaipilla pasada de barrio", que implicó la elaboración de casi 600 sopaipillas por parte de los concursantes. El proceso de evaluación incluyó un panel de expertos para determinar la ganadora.

Angélica Riquelme, residente de Villa Portal Andino y presidenta de la junta de vecinos, se coronó como la reina de la competencia. Su versión de la receta, junto con la de otros competidores como la señora Rosa Ortega de la Villa San Miguel 6 de Bajos de Mena, quien presentó una receta con un toque de licor, fueron destacadas.

El premio para la ganadora, organizado por Chancaca Deliciosa con el respaldo de la Municipalidad de Puente Alto, va más allá de lo culinario. Angélica Riquelme recibirá una remodelación completa de la sede vecinal. Esta restauración incluye mejoras tanto internas como externas, buscando potenciar el trabajo comunitario y la solidaridad. La celebración final se llevará a cabo el 10 de julio, coincidiendo con el Día de la Sopaipilla Pasada, e incluirá la entrega de la sede remodelada y un carnaval con la presencia de autoridades locales.

Imagen de la sede vecinal a remodelar en Puente Alto

Contexto Histórico y Gastronómico de la Sopaipilla

La sopaipilla es un tipo de fritura elaborada a partir de una masa de harina de trigo, cocida en aceite o manteca de cerdo. Existen numerosas variantes regionales de sus ingredientes. Se le conoce como sopaipilla en Chile y en el sur de Bolivia (Tupiza y Tarija). En la zona occidental de Bolivia (La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba) se denomina buñuelo, y en la región argentina de Cuyo (Mendoza y San Juan) también se llama sopaipilla, mientras que en gran parte de Argentina se le conoce como torta frita.

La masa puede ser tanto dulce como salada. En Argentina, las celebraciones en su nombre son comunes, especialmente en Mendoza. En Chile, las sopaipillas tradicionales de Santiago llevan zapallo cocido en su masa, mientras que al sur del país la receta tradicional no lo incluye. Su sabor neutro permite consumirlas de forma dulce o salada.

Consumo y Evolución de las Sopaipillas

Las "sopaipillas pasadas" son aquellas untadas en salsa de chancaca, aromatizada con canela y cáscara de naranja. Otra forma tradicional de consumo es rociarlas con azúcar flor durante "las once". Tradicionalmente, se preparan y consumen en invierno. Las versiones saladas suelen acompañarse con mostaza, ketchup, pebre y, menos frecuentemente, manjar, palta o queso.

Actualmente, se pueden encontrar sopaipillas sin zapallo en supermercados, panaderías y puestos callejeros. En el archipiélago de Chiloé, el término "sopaipilla" se refiere a una masa dulce de forma romboidal, con huevo y levadura, frita en aceite o manteca, que se consume tradicionalmente durante los reitimientos, a menudo junto con carne y milcaos en el lloco, o como merienda con miel o mermelada. Se asemeja a los calzones rotos, pero su masa, más esponjosa, no contiene ralladura de limón.

En Chiloé, también se denomina "sopaipilla" a versiones planas romboidales y saladas que acompañan las parrilladas, y a una variante cuya masa incluye papas cocidas. Por tradición, el consumo de sopaipillas en los hogares chilenos se asocia a los días lluviosos del invierno austral, lo que explica su popularidad en la venta callejera durante esa estación. Las sopaipillas se venden a bajo precio en las calles de las ciudades chilenas.

El zapallo original de las sopaipillas caseras ha sido sustituido en muchas ocasiones por colorante amarillo en las versiones comerciales. Empresas las producen en grandes cantidades con forma de círculo geométrico para el comercio callejero. Los carros que las venden las fríen a la vista del público, permitiendo a cada consumidor añadir sus aderezos preferidos. Las sopaipillas también son un plato típico en el estado de Nuevo México, en el suroeste de Estados Unidos.

tags: #sopaipillas #puente #alto