El mundo de la gastronomía es un universo infinito de sabores, texturas y aromas, pero también es un fascinante laberinto de rituales, tradiciones y reglas de etiqueta. ¿Alguna vez te has parado a pensar que un gesto tan simple como sorber la sopa puede pasar de ser una falta de educación en tu casa a una señal de máximo respeto en un restaurante de Tokio?
El Protocolo Occidental: Silencio en la Mesa
En la mayoría de los países occidentales, hacer ruido mientras se come es uno de los grandes tabúes. Desde pequeños se nos enseña a masticar con la boca cerrada, a no sorber la sopa y, por supuesto, a reprimir cualquier atisbo de eructo. En eventos formales, como bodas o cenas de gala, la forma en que se consume la sopa o la crema puede reflejar la educación y el refinamiento del comensal. Si alguien se sentara frente a ti, o a tu lado, y comenzara a sorber un plato de sopa, como poco te sorprenderías (si tienes misofonía, el asunto se complicaría hasta el extremo de la fobia misma a esos curiosos ruidos de la boca mientras come).

Errores Comunes al Tomar Sopa en Occidente
La cosa se complica cuando lo que hay que degustar son sopas y cremas en público porque pueden pasar cosas horrorosas como el ruido al sorber, el soplido para enfriar que hace gotear o chorretones en el pecho nada pulcros. Una especialista en protocolo ha recopilado tres errores comunes que deben evitarse cuando tomamos sopa:
- Soplar o remover para enfriar: "O lo que es peor, soplar", asegura la experta, siendo lo ideal en estos casos que la sopa se sirva la temperatura ambiente ideal. No es correcto soplarla ni removerla en zigzag con la cuchara. La experta indica que lo mejor es "que los anfitriones la sirvan en la temperatura justa". Pero si está demasiado caliente, "solamente tenemos que esperar y dar conversación a la gente que tenemos a nuestro alrededor", subraya.
- Dirección y manejo de la cuchara: "Nada de comer la sopa dirigiéndola hacia nosotros, la sopa se come desde nosotros hacia el exterior", aconseja la experta en protocolo. Además, hay que pasar ligeramente la base de la cuchara por el borde del plato, pues "de esta forma eliminaremos las gotitas que quedan", evitando así que se derramen manchando el mantel, la ropa o la barbilla del comensal. Es importante no llenar la cuchara completamente, ya que esto puede generar derrames y causar incomodidad.
- Sorber y hacer ruido: El tercer error en este caso pasa por hacer ruidos al sorber la sopa. "Cero ruidos en etiqueta, por favor", dice la especialista. Para llevar la sopa a la boca de manera elegante, expone que se tiene que coger una pequeña cantidad con la cuchara, en lugar de llenarla hasta que rebose.
Adicionalmente, la postura también juega un papel fundamental en este protocolo. Esto no solo ayuda a mantener una apariencia más refinada, sino que también facilita el consumo de la sopa de manera cómoda.
El Sonido como Respeto y Disfrute en Asia
A diferencia de Occidente, el ruido al absorber un líquido, por ejemplo una sopa, es una práctica muy extendida por toda Asia, especialmente cuando se trata de platos más líquidos como puede ser un ramen u otras sopas de la cocina asiática. Este sonido no es bien visto en Occidente, pero sí en las culturas asiáticas como China, Japón o Corea del Sur.

El Slurping: Un Gesto de Apreciación
Las personas que han viajado a países como China, Japón o Corea del Sur sin duda se han enfrentado al choque cultural también frente a la mesa, y al fenómeno particular de ingerir algo de aire mientras la cuchara llega a la boca. Este ruido al sorber en inglés se llama slurping y consiste en el sonido mientras comes fideos o bebes caldo.
- Señal de disfrute: Sorber ruidosamente es la forma más directa de decirle al chef: «¡Esto está delicioso!». Es tomado como una forma de felicitar al cocinero o la cocinera y demostrar que su plato te está resultando delicioso.
- Enfriamiento práctico: Los caldos de ramen se sirven hirviendo. La idea tras este gesto es mostrar que un plato resulta tan apetitoso que la persona no ve la hora de que se enfríe para comérselo, por eso se empieza a sorber, señala Josef Youssef, chef fundador de Kitchen Theory.
Si bien no estás estrictamente "obligado" a sorber si eres extranjero, es altamente recomendable y apreciado. Si haces el esfuerzo de sorber tu ramen o soba, los locales lo interpretarán como un gran cumplido y una señal de que estás disfrutando enormemente de su comida. Es una forma sencilla y efectiva de mostrar tu aprecio por su gastronomía y cultura.
Otras Manifestaciones Sonoras: El Eructo en China
Mientras que en Japón el ruido se centra en los fideos, en China el protagonista sonoro puede aparecer al final de la comida. Tradicionalmente, un eructo discreto después de comer es una señal de que la comida ha sido excelente y que el comensal está completamente satisfecho. Es una costumbre que está modernizándose y puede variar según la región y el contexto, no siendo igual en una cena de negocios en Shanghái que en un banquete rural.
La Ciencia Detrás del Sorber: Más Sabor, Más Disfrute
En Occidente, el agradecimiento no está tan integrado en las dinámicas culinarias ni dentro ni fuera de casa, y hacer cualquier ruido mientras se come puede parecer de hecho mala educación. Sin embargo, un estudio franco-británico afirma que sorber le daría un mejor sabor a nuestra comida. El informe se publicó en la revista International Journal of Gastronomy and Food Science, confirmando que hacer ruido al comer aumenta el disfrute de la experiencia. Punto para las sociedades asiáticas.
En 2017, un grupo de investigadores cruzaron los resultados de un estudio que buscaba indagar en esta discrepancia. Para llegar a esta conclusión hicieron falta 207 voluntarios occidentales. La prueba fue comer sopa de verduras. Un primer grupo degustó su plato en cuencos, y el otro con una cuchara en un plato. Los líderes del trabajo pidieron a los participantes que comieran su sopa normalmente al principio, luego la sorbieran ruidosamente antes de finalmente calificar el plato.
Josef Youssef y Charles Spence, de la Universidad de Oxford, observaron detenidamente los movimientos de cada participante, y vieron así que la mayoría de los participantes preferían la sopa servida en un tazón porque, aseguraron, el sabor era más intenso gracias al slurping.

La Experiencia Multisensorial de Comer
Los responsables del estudio indican que nuestro aprecio por la comida, la experiencia misma que supone comer, no es solo una cuestión de gusto inflexible. En este proceso que hacemos a diario intervienen numerosos factores y, de hecho, durante el mismo se estimulan los cinco sentidos. Resulta que las papilas gustativas solo permiten percibir ciertos sabores, tanto es así que los expertos consideran que el gusto también es una cuestión de olfato. Pero también lo es la vista, y el tacto que nos suscita (un bizcocho esponjoso, un rebozado "crunchy") e incluso el sonido, aunque en Occidente aún cueste reconocerlo. Por lo tanto, el lado emocional de los alimentos juega un papel importante en su apreciación.
Navegando las Diferencias Culturales
Ante la diversidad de normas de etiqueta en la mesa, la regla de oro universal es observar y seguir el ejemplo de tus anfitriones. Antes de empezar a comer, mira lo que hacen los demás. Fíjate en cómo cogen la comida, a qué ritmo comen y qué gestos utilizan. Mostrar una actitud humilde, respetuosa y dispuesta a aprender siempre será bien recibido. Si tienes dudas, preguntar educadamente («¿Cómo se come esto correctamente?») es mucho mejor que cometer un error por ignorancia.