El solomillo de cerdo es una de las carnes más tiernas y versátiles que podemos preparar en casa. Es una parte tierna y exquisita del animal que se encuentra en la zona lumbar y contiene un porcentaje mínimo de grasa, por eso puede ser consumida para adelgazar o mantener la línea. Principalmente, podemos hacer el solomillo de cerdo en salsa o a la plancha, siendo esta última una opción rápida y saludable. Cocinado a la plancha conserva toda su jugosidad y se realza con apenas unos condimentos, convirtiéndose en una opción ideal para el día a día. En solo 15 minutos tendrás un plato principal lleno de sabor, perfecto para acompañar con verduras, ensaladas o una guarnición de patatas.

La Importancia de la Cocción del Solomillo de Cerdo a la Plancha
El solomillo de cerdo a la plancha, al contrario que el solomillo de ternera, no debemos dejarlo nunca poco hecho, pero tampoco necesitamos pasarlo mucho, pues se nos secará y se pondrá duro. El solomillo de cerdo es una de las piezas más tiernas y apreciadas, pero también una de las más delicadas de cocinar. Si no se trata con cuidado, puede quedar seco y duro en cuestión de minutos. Aunque el solomillo es una pieza magra y blanda, es fácil estropearla si no se cocina bien. La falta de grasa y su pequeño tamaño hacen que se pase de cocción rápidamente. El error más habitual es pasarse con el tiempo o la temperatura. A diferencia de otras piezas como la paleta o el lomo, el solomillo tiene poca grasa intramuscular. Sin embargo, no todo está perdido; no hace falta complicarse para que el solomillo quede sabroso y bien cocinado.
Preparación del Solomillo para la Plancha
Selección y Corte
Para hacer un solomillo a la plancha necesitamos muy pocos ingredientes, simplemente una carne sabrosa y de calidad. Es recomendable retirar los solomillos de la nevera y dejarlos reposar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos antes de cocinarlos. Esto ayuda a que la cocción sea más uniforme. Luego, corta el solomillo en filetes o medallones de 1,5 cm de grosor, más o menos. Es un poco cuestión de gustos, pero el solomillo de cerdo es mejor no cortarlo demasiado grueso para que se cocine en menos tiempo.
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Sazonado y Sellado
Para comenzar, limpia bien los solomillos y salpimiéntalos por todos los lados al gusto. El sellado a fuego fuerte crea una costra en la superficie que retiene los jugos, un paso clave para mantener la jugosidad de la carne.
Tiempos de Cocción y Puntos Óptimos en la Plancha
Para cocinar el solomillo, precalienta una sartén grande o una plancha a fuego medio-alto. Añade un chorrito de aceite de oliva. Una vez la plancha esté caliente, coloca los solomillos y cocínalos durante aproximadamente 3-4 minutos por cada lado. Cocinar el solomillo de cerdo a la plancha durante tres minutos por cada lado es lo ideal si quieres que quede al punto. Esta carne está más sabrosa si queda rosada por dentro y dorada por fuera, pero siempre puedes dejarla un poco más al fuego si quieres que quede más pasada. Partiendo del tiempo de cocción indicado, déjala un minuto más y comprueba el interior para valorar si está a tu gusto. Si prefieres la carne más hecha, puedes cocinarla un poco más de tiempo. Una vez que los solomillos estén cocidos a tu gusto, retíralos de la sartén o plancha y déjalos reposar tapados con papel de aluminio entre 5 y 10 minutos antes de cortarlos. Finalmente, corta los solomillos en rodajas gruesas y sírvelos inmediatamente. Lo importante es controlar la temperatura, el tiempo y la humedad.

Acompañamientos y Guarniciones Sugeridas
Una buena guarnición no solo acompaña, sino que completa el plato y equilibra sabores y texturas. El solomillo de cerdo a la plancha se puede acompañar con arroz, patatas, pasta o una ensalada.
Patatas Fritas o Cocidas
Para unas patatas fritas, comienza lavando, pelando y cortando 3 patatas en panadera o en rodajas. Pon a calentar unos 250 ml de aceite de oliva en una sartén. Una vez el aceite esté caliente, añade una pizca de sal a las patatas y fríelas durante unos minutos hasta que estén completamente cocinadas.
Alternativamente, puedes preparar patatas cocidas. Para ello, cuece las patatas en abundante agua a fuego fuerte durante 10-15 minutos. Luego, pártelas por la mitad y sírvelas aliñadas con unas gotas de aceite, sal y perejil.
Brócoli Cocido
Lava el brócoli y sepáralo en ramilletes pequeños. Cuécelos durante 6 minutos en agua hirviendo y resérvalos.
Salsa Chimichurri
En ocasiones, el factor diferenciador estará en el acompañamiento y en sus condimentos. Para una salsa chimichurri, en un bol echa aceite, un ajo picado, perejil, vinagre, orégano seco, ají, pimienta y sal al gusto.
