Gastroenteritis: Diagnóstico, Tratamiento y Dieta de Recuperación, con Énfasis en las Galletas

La gastroenteritis es una inflamación del estómago y los intestinos que puede causar diarrea acuosa, náuseas y vómitos. A menudo, también se la conoce como “gastroenteritis viral”. Es una infección del sistema digestivo que puede ocurrir por el consumo de alimentos contaminados con bacterias o virus.

Entendiendo la Gastroenteritis

Causas y Síntomas

Las causas frecuentes de gastroenteritis incluyen virus, agua o alimentos contaminados con bacterias o parásitos, y efectos secundarios de medicamentos. Los síntomas más comunes son náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y, a veces, fiebre baja. Náuseas, cólicos, dolor, vómitos y diarrea son algunos de los síntomas más comunes de esta inflamación del estómago y de los intestinos.

Esquema de las causas y síntomas comunes de la gastroenteritis

La Hidratación: Pilar Fundamental del Tratamiento

Entre las náuseas, el vómito y la diarrea, se pueden perder muchos líquidos y electrolitos rápidamente. Esto puede causar deshidratación, desde leve hasta severa, lo que puede hacer sentir adormecido o generar dolores de cabeza y, de no ser cuidada, puede ameritar hospitalización para la rehidratación intravenosa. Es muy importante beber una buena cantidad de líquidos durante el día para evitar una posible deshidratación.

Riesgos de Deshidratación en Distintas Edades

En una persona adulta, el 60-65% de su cuerpo está compuesto por agua, por lo que la deshidratación es un problema para cualquiera con gastroenteritis. Sin embargo, es una preocupación particular en los extremos de la vida, como los adultos mayores y, sobre todo, los bebés y niños pequeños.

  • Niños pequeños: Sus cuerpos contienen un mayor porcentaje de agua que los adultos (alrededor del 70 al 75 por ciento de su peso es agua), y ellos no siempre pueden explicar si se sienten sedientos o deshidratados. Hay que estar sumamente atentos a signos como boca seca, ojos hundidos, cambios en la turgencia de la piel e inclusive dificultad en el llanto.
  • Adultos mayores: Su riesgo de deshidratación ante diarrea por gastroenteritis también es alto, ya que su percepción en la sensación de sed suele cambiar, evitan en muchas ocasiones tomar líquidos para disminuir el ir al baño, algunos pueden olvidarse de tomar los suficientes líquidos e inclusive pueden estar tomando medicamentos como diuréticos que provocan que pierdan mayor cantidad de agua.

Soluciones de Rehidratación Oral

Se deben tomar líquidos a sorbos para evitar la deshidratación. Beber líquidos demasiado rápido puede empeorar las náuseas y los vómitos. Una sugerencia simple es que por cada evacuación que se tenga, se tome entre ½ taza a una taza de una solución de rehidratación oral específica para diarrea que contenga 60 miliequivalentes de sodio, osmolaridad reducida y la cantidad de potasio, cloruro y glucosa específica para esta enfermedad. En los intermedios, se pueden tomar pequeños sorbos de esta misma solución de rehidratación en combinación con líquidos como agua, té caliente o helado de agua sin azúcar o agua de coco. Estos líquidos ayudan a reponer los fluidos y los minerales perdidos por la diarrea y los vómitos y a prevenir la deshidratación. Se deben tomar en pequeñas cantidades y con frecuencia, sobre todo después de cada deposición o vómito.

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La Dieta en la Recuperación de la Gastroenteritis: ¿Qué Comer?

Cuando la diarrea es causada por un virus o una bacteria, lo más importante es que este problema de base se resuelva o se autolimite. Sin embargo, lo que sí se puede evitar es que la diarrea empeore consumiendo las soluciones de rehidratación correctas, que no son cualquier bebida. La dieta para la gastroenteritis debe ser de fácil digestión, baja en fibra.

Alimentos Permitidos y de Fácil Digestión

Trate de comer pequeñas cantidades de alimentos con frecuencia si tiene náuseas. De lo contrario, empiece a comer lentamente alimentos blandos y fáciles de digerir. La dieta blanda es una "dieta de fácil digestión" o de "protección gástrica", cuyo objetivo es dar al aparato digestivo el mínimo trabajo para ayudarle a su recuperación. Siempre debe ser establecida y prescrita por un médico. La base de una dieta blanda es sencilla: consiste en alimentos muy fáciles de masticar y digerir para el organismo, con poca fibra, poca grasa y sin irritantes.

El Papel de las Galletas Saladas

En el caso de los adultos, algunos alimentos blandos y fáciles de digerir incluyen las galletas saladas, tostadas, gelatina, plátanos (bananas), compota de manzana, arroz y pollo. Las galletas saladas, al ser bajas en grasa y simples, pueden ser una opción inicial para reintroducir alimentos sólidos en pequeñas cantidades. Sin embargo, es crucial no confundirlas con otras galletas.

Recomendaciones Específicas por Tipo de Alimento

Se recomienda hacer entre 5 y 6 comidas al día, pero en pequeñas cantidades, para no sobrecargar el estómago y el intestino. Los alimentos que se recomiendan comer son aquellos fáciles de digerir, que aportan líquidos y electrolitos, con efecto astringente y que favorecen el crecimiento de las bacterias beneficiosas del intestino. También es importante la restauración de la flora intestinal después de la gastroenteritis, prevenir la deshidratación durante la gastroenteritis e intentar la recuperación nutricional post-gastroenteritis.

  • Hidratos de Carbono:
    El arroz blanco hervido, la sémola o puré de arroz son recomendables. También la patata hervida, picada o en puré. La pasta blanca hervida (más bien pasada) con un poquito de aceite de oliva también suele tolerarse bien. El arroz blanco debe incluirse en la dieta blanda pero después de otros alimentos. Estos alimentos son ricos en almidón, un tipo de carbohidrato que tiene un efecto astringente, es decir, que ayuda a reducir la diarrea y a la formación de las heces. Además, son pobres en fibra, lo que facilita la digestión y evita la irritación del intestino.
  • Verduras y Frutas:
    Vegetales cocidos o al vapor y sin cáscara, como la zanahoria, el calabacín, la calabaza, el chayote y ejote sin hilos. Las verduras tienen que ser cocidas, en puré o en caldos. Frutas cocidas sin cáscara y sin semillas, como manzana, pera, banana verde, plátano macho verde, durazno, pudiendo ser cocidas, machacadas, en puré, compotas o en forma de jugo. En cuanto a las frutas solamente se puede consumir plátano maduro y frutas no ácidas maduras (manzana y pera). La manzana es la mejor tolerada, siempre y cuando se dé cocida u oxidada (como una manzana asada al horno o cortada en cuadraditos pequeños y rociada con unas gotas de limón).
  • Proteínas Magras:
    Carnes y proteínas bajas en grasa, como el pollo o pavo sin piel, los pescados blancos como la merluza y el lenguado. También se puede comer huevo (en forma de tortilla o pasados por agua) y tofu. Las carnes de pollo, pavo, conejo o codorniz son las más indicadas. Estos alimentos son fuentes de proteína de alto valor biológico que contribuyen a la reparación de los tejidos dañados por la infección. Además, son bajos en grasa, lo que evita la sobrecarga del hígado y la vesícula biliar y favorece la digestión.
  • Probióticos y Productos Lácteos (según tolerancia):
    El yogur natural sin añadir azúcar o miel es una opción. Los productos lácteos deben ser naturales, pero según tolerancia, es preferible consumirlos desnatados inicialmente. Estos alimentos contienen microorganismos vivos que ayudan a restaurar la flora intestinal, que puede verse alterada por la gastroenteritis. Los probióticos también pueden mejorar el sistema inmunitario, reducir la inflamación y prevenir la recurrencia de la infección.
Infografía de alimentos recomendados en la dieta blanda para gastroenteritis

Alimentos a Evitar: Mitos y Realidades sobre las Galletas

Cuando el cuerpo se está recuperando, es fundamental evitar ciertos alimentos que pueden irritar el intestino, aumentar la diarrea, dificultar la digestión o alterar la flora intestinal. Se debe dejar de comer si las náuseas vuelven. Evite los productos lácteos y derivados de la leche (enteros), la cafeína, el alcohol, la nicotina y los alimentos grasos o muy condimentados por un par de días. Consumir demasiada azúcar puede ocasionar que el agua se mantenga dentro del intestino y que no pase hacia la sangre, lo que puede empeorar la diarrea, así que evita los alimentos azucarados y bebidas como, refrescos, jugos y bebidas deportivas.

¿Por Qué Algunas Galletas No Son Aconsejables?

Mucha gente asocia la dieta blanda con el consumo casi exclusivo de jamón de York, galletas estilo María y Aquarius, pero ¿esto es recomendable? La respuesta es no. De hecho, el consumo de estos alimentos debería estar prohibido o restringido, aunque algunas dietas blandas lo incluyan en sus recomendaciones. Las galletas tipo “María” son alimentos ultraprocesados que suelen contener gran cantidad de azúcares y grasas, lo que las hace perjudiciales durante la recuperación de la gastroenteritis. En general, se deben evitar las galletas, la bollería o la pastelería, ya que son alimentos ricos en gluten (un tipo de proteína que puede ser difícil de digerir cuando se tiene gastroenteritis y puede producir una sensibilidad temporal) y a menudo azúcares y grasas.

Otros Alimentos a Restringir

  • Bebidas: Café, té, alcohol, bebidas gaseosas o con azúcar. Estos líquidos pueden irritar la mucosa intestinal, aumentar la pérdida de líquidos y electrolitos, y alterar el equilibrio de la microbiota.
  • Lácteos: Leche, queso, nata, mantequilla o helado (enteros). Estos alimentos son ricos en lactosa, un tipo de azúcar que puede ser difícil de digerir cuando se tiene gastroenteritis, ya que se puede producir una intolerancia temporal. La lactosa puede provocar diarrea, gases, hinchazón y dolor abdominal.
  • Fibra y Legumbres: Verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, semillas o frutas con piel. Estos alimentos son ricos en fibra, lo que puede aumentar el tránsito y la irritación del intestino cuando se tiene gastroenteritis. Las legumbres son algo que hay que evitar debido a su compleja digestión y flatulencias.
  • Grasas y Especias: Carnes rojas, embutidos, mariscos, fritos, salsas, especias o alimentos picantes. Estos alimentos son ricos en grasa, un tipo de nutriente que puede ser difícil de digerir cuando se tiene gastroenteritis, ya que requiere más trabajo del hígado y la vesícula biliar.
  • Otros: Bollería, chucherías, caramelos. Los alimentos con alto contenido de grasa o fibra insoluble pueden ser difíciles de digerir, y los alimentos picantes pueden ser muy irritantes para el sistema digestivo, por lo que se deben evitar hasta la recuperación.

Manejo de la Gastroenteritis en Adultos y Niños

Pautas para Adultos

Beba pequeños sorbos a menudo durante un par de horas, en lugar de beber una gran cantidad de una vez. Tome nota de la orina, debe orinar en intervalos regulares y la orina debe ser clara y transparente. La orina poco frecuente y oscura es un signo de deshidratación. Los mareos y el aturdimiento también son síntomas de deshidratación. Descanse mucho, la enfermedad y la deshidratación pueden causarle cansancio y debilitamiento. La dieta blanda no debería durar más de 4 días, reinsertando alimentos poco a poco hasta poder tolerar los que tienen digestiones más difíciles.

Pautas para Niños

Aliente al niño a que descanse. Ofrézcale líquidos. Cuando cesen los vómitos, empiece a ofrecerle pequeñas cantidades de una solución de rehidratación oral. No use solo agua o jugo de manzana. Beber líquidos demasiado rápido puede empeorar las náuseas y los vómitos, así que intente con pequeños sorbos frecuentes durante un par de horas en lugar de beber una gran cantidad a la vez. Trate de usar un gotero de agua con solución rehidratante en lugar de una botella o taza. Incorpore progresivamente alimentos blandos y fáciles de digerir, como tostadas, arroz, plátanos (bananas) y papas (patatas). Si está amamantando, deje que el bebé tome el pecho. Si su bebé toma biberón, ofrézcale pequeñas cantidades de una solución de rehidratación oral o leche de fórmula regular. En los niños, se les debe ofrecer la cantidad de suero casero o SRO que quieran beber luego de la evacuación, ya que si está deshidratado responderá ingiriendo la cantidad de líquido que su cuerpo necesita. Ante un episodio de gastroenteritis con vómito y diarrea en niños, es recomendable ofrecerle agua con frecuencia, pero sin forzar a que beba demasiada cantidad de una sola vez. Otras alternativas al agua son las infusiones, como la manzanilla o limonada (sin demasiado azúcar). El agua de arroz o el agua de zanahoria pueden ser opciones.

Cuándo Consultar a un Profesional Médico

Señales de Alerta en Adultos

Busque ayuda médica en los siguientes casos: los vómitos persisten más de dos días; la diarrea persiste más de varios días; la diarrea contiene sangre; la fiebre es de 102 ºF (39 ºC) o superior; tiene aturdimiento o se desmaya cuando está de pie; si tiene confusión; o aparece dolor estomacal.

Señales de Alerta en Niños

Busque ayuda médica si a su hijo le ocurre lo siguiente: se adormece más de lo normal; vomita con frecuencia o vomita sangre; tiene diarrea con sangre; muestra signos de deshidratación, como boca y piel secas, mucha sed, ojos hundidos o llanto sin lágrimas. En un bebé, preste atención a que la parte blanda en la parte superior de la cabeza no se hunda y que los pañales no se mantengan secos por más de tres horas. Si es un bebé y tiene fiebre. Si es mayor de tres meses de edad y tiene fiebre de 102 ºF (39 ºC) o más.

Gráfico de señales de deshidratación en niños

Consejos para una Recuperación Óptima

Es posible que el niño esté algo desganado al principio cuando enferma. Si al inicio no le apetece comer, no se le debe de dejar de ofrecer la bebida de forma frecuente. Posteriormente se debe iniciar la alimentación sólida, gradualmente en pequeñas cantidades y escogiendo alimentos que no perjudiquen al estómago e intestinos inflamados. La gastroenteritis aguda se suele resolver en un periodo de entre tres y cinco días. En los primeros días es normal estar con poco apetito, pero lo más importante es beber mucha agua para mantenerse hidratado.

Higiene y Prevención

La principal vía de contagio de la gastroenteritis es la fecal-oral. Por eso es importante lavarse bien las manos e insistir en seguir unas pautas correctas de higiene, tanto en casa como en el colegio y en cualquier entorno, para evitar la propagación del microorganismo infeccioso. Se recomienda lavar bien las frutas y las verduras, cocinar bien las carnes y los pescados y evitar los alimentos crudos, como los huevos, el sushi o las ensaladas.

Suplementos Alimenticios

Además de tener cuidado en la alimentación, el médico podrá indicar el uso de probióticos para reponer la flora intestinal y acelerar la recuperación del intestino. Se recomienda consultar con un médico o un nutricionista sobre la conveniencia de tomar suplementos alimenticios que puedan ayudar a reponer los nutrientes perdidos por la gastroenteritis, como por ejemplo el zinc, el hierro, el calcio, el magnesio, las vitaminas A, B, C, D, E y K, o los probióticos. El zinc, por ejemplo, contribuye a reducir la diarrea y a fortalecer el sistema inmunitario.

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