El chocolate de cobertura es un ingrediente imprescindible en repostería, ya que con él se hacen múltiples elaboraciones, decoraciones y rellenos. Este tipo de chocolate para fundir se utiliza para cubrir y bañar tartas, bizcochos, cake pops, pasteles, galletas, así como para cremas, rellenos o para hacer bombones.
Es muy importante que el chocolate sea de buena calidad. Para ello, el chocolate para fundir debe contener un alto porcentaje de manteca de cacao.

Preparación del Chocolate de Cobertura
Calidad y Temperado del Chocolate
Para hacer bombones o figuras de chocolate, como huevos de pascua, será necesario que atemperes el chocolate de cobertura. Esto asegura que el resultado quede crujiente, brillante y se desmolde fácilmente.
Cómo Derretir el Chocolate de Cobertura
Para derretir el chocolate, ten cuidado de no calentarlo en exceso para no quemarlo. Una técnica común es el baño maría: pon un recipiente resistente a altas temperaturas encima de un cazo con agua hirviendo, y sobre este vierte las grageas de chocolate.

Uso de la Rejilla Enfriadora para Bañar en Chocolate
La forma más sencilla de bañar un dulce es derritiendo el chocolate y vertiéndolo directamente sobre este. Para un acabado limpio y eficiente, la rejilla enfriadora es una herramienta esencial.
Preparación de la Zona de Baño
Cuando prepares la superficie de trabajo, pon la tarta o el dulce sobre una rejilla enfriadora. Debajo de esta, coloca una bandeja para poder recoger los churretes de chocolate sobrante. Esto no solo facilita la limpieza, sino que también permite recuperar el chocolate que gotea para su posterior uso o reutilización.

Baño con Ganache de Chocolate
La ganache es una mezcla de chocolate de cobertura y nata, ideal para cubrir, rellenar y decorar tartas y dulces. Es una de las coberturas y rellenos más utilizados en repostería por su delicioso sabor, facilidad de preparación y versatilidad. Dependiendo de los porcentajes de chocolate y nata empleados, es una crema estable que permite hacer decoraciones con manga pastelera.
- Para un ganache de chocolate negro, usa una parte de chocolate negro por una parte de nata con un 35% de materia grasa.
- Para un ganache de chocolate con leche, usa dos partes de chocolate con leche por una de nata con un 35% de materia grasa.
- Para un ganache de chocolate blanco, usa tres partes de chocolate blanco por una de nata con un 35% de materia grasa.
Para preparar la ganache, vierte la nata sobre el chocolate y deja reposar un minuto o dos. Si simplemente quieres hacer un baño de chocolate con la ganache, no es necesario batir la mezcla ni dejarla enfriar. Cuando la mezcla esté perfectamente homogénea, puedes verterla directamente sobre el bizcocho.
Antes de bañar la tarta con la ganache, ponla sobre una rejilla enfriadora y debajo de esta, una bandeja para poder recoger los churretes de chocolate sobrante. La proporción de chocolate respecto a la nata puede variar dependiendo del uso que vayas a dar a esta cobertura.