Los puerros, una verdura humilde pero increíblemente versátil y nutritiva, a menudo quedan relegados a sopas, cremas y sofritos. Sin embargo, cuando se preparan al horno, los puerros pueden convertirse en el protagonista de un plato espectacular, destacando su sabor dulce que se potencia al caramelizarse.

Beneficios del Puerro para la Salud
El puerro es una hortaliza sobresaliente no solo por su sabor, sino también por sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud. Es hipocalórico, refuerza el sistema inmunológico, actúa como un antibiótico natural, es diurético y reduce el colesterol. Además, por su alto contenido de fibra, regula y mejora el tránsito intestinal, y cuenta con una buena cantidad de vitaminas.
Consejos Esenciales para Trabajar con Puerros
Para asegurar el éxito de tus recetas con puerros al horno, ten en cuenta estos consejos:
- Cuando vayas a comprar los puerros, escoge los ejemplares que tengan el tallo blanco y consistente, y las hojas planas y de color verde oscuro. Si presentan las hojas amarillentas o secas, descártalos. Escoge siempre los puerros que tengan un tallo firme y recto, sin arañazos ni malformaciones.
- Las hojas del puerro son tan fibrosas que no resultan nada agradables de comer, por lo que se suelen desechar. Sin embargo, no tires las hojas verdes del puerro. Aprovéchalas para dar sabor y sustancia a sopas y guisos. Asimismo, se pueden cortar en finas tiras (juliana) y dorarlas para crear crujientes en nuestros platos.
- El sabor del puerro es muy parecido al de la cebolla. Cuando lo pruebas en crudo, su sabor es intenso y ligeramente picante. El sabor dulce que aparece cuando el puerro carameliza en el horno es algo sencillamente delicioso.
- Puedes congelar los puerros hasta 3 meses.

Recetas de Puerros al Horno
A continuación, te presentamos varias formas de disfrutar de esta deliciosa verdura asada, desde las más sencillas hasta propuestas más elaboradas.
1. Puerros al Horno Básicos con Hierbas Provenzales
Esta receta se convertirá en tu manera favorita de cocinar los puerros por su sencillez y el sabor dulce que adquieren. Es una guarnición o entrante perfecto para cualquier día de la semana.
Ingredientes:
- Puerros frescos
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Hierbas provenzales (tomillo, orégano, romero, mejorana y albahaca)
- Dientes de ajo (opcional)
Preparación:
En primer lugar, lava los puerros y quítales los extremos. Corta la raíz y la parte verde oscura de los puerros. Haz un corte a lo largo en la parte superior del puerro para poder lavarlos bien bajo el grifo, eliminando cualquier resto de tierra o dejarlos enteros con un grosor de cuatro dedos. Corta los puerros en tres partes iguales, y cada parte por la mitad, retirando la hoja exterior y la primera capa, y segunda si hace falta, de cada puerro ya que estas suelen estar un poco más resecas.
Coloca los puerros cortados por la mitad en una bandeja o molde para el horno, con la parte interior hacia arriba. Añade encima las hierbas provenzales y el aceite de oliva. Si deseas, puedes añadir los dientes de ajo cortados en trozos muy pequeños. Aliña los puerros con el aceite de oliva y salpimenta al gusto con sal, pimienta y tomillo seco por encima. Revuelve un poco.
Precalienta el horno a 180°C. Lleva la bandeja al horno durante 25 a 30 minutos o hasta que los puerros estén muy tiernos al pincharlos y ligeramente dorados en los bordes. Los puerros se caramelizan en el horno debido a su alto contenido de azúcar.
Sirve los puerros asados calientes. Una alternativa deliciosa es servirlos sobre pan tostado con queso crema vegano.
PUERROS ASADOS AL HORNO
2. Puerros Gratinados con Queso y Jamón Serrano
Si quieres prepararlos para un día especial o te apetece darles un poco más de sabor, hazlos con una salsa, jamón serrano y gratinados con queso. Una receta para cualquier ocasión ya que vale para una cena ligera como para un evento familiar tipo navideño.
Ingredientes:
- Puerros
- Mantequilla
- Harina tamizada
- Salsa bechamel
- Jamón serrano
- Queso parmesano rallado
- Sal y pimienta
Preparación:
Comienza limpiando los puerros de arena, cortándolos en un tamaño mediano, como el de un canelón.
Cuécelos en agua con sal durante 15 minutos hasta que estén blandos.
Mientras tanto, prepara la salsa bechamel. Derrite la mantequilla en una sartén y, una vez derretida, añade la harina tamizada y cocínala unos minutos. Cuando la salsa bechamel esté lista, rectifica de sal y pimienta.
En una fuente apta para horno, coloca los puerros cocidos. Si lo deseas, puedes añadir trozos de jamón serrano.
Vierte la salsa bechamel encima de los puerros y pon queso parmesano rallado.
Gratina unos minutos hasta que el queso se dore y listo. Es un plato para compartir, para poner al centro y luego un segundo plato como una ternera a la jardinera o un pollo guisado.

3. Puerros Asados con Salsa Romesco (propuesta de Karlos Arguiñano)
Esta es una receta ligera muy fácil de hacer: puerros asados acompañados de salsa romesco casera. Un delicioso plato de verduras al horno bañadas con una de las salsas más populares de la cocina catalana.
Ingredientes para la Salsa Romesco:
- Tomates
- Cabeza de ajos
- Guindilla (opcional)
- Ñoras (sin tallo ni semillas)
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Pan frito (2 rebanadas)
- Avellanas y almendras tostadas
- Vinagre
Preparación de la Salsa Romesco:
Pon los tomates, la cabeza de ajos, la guindilla y las ñoras en una bandeja apta para el horno. Riégalos con un chorrito de aceite, sazona y hornéalos a 200ºC durante 10 minutos.
Retira las ñoras y la guindilla y colócalas en el vaso batidor. Hornea el resto (ajos y tomates) durante 15-20 minutos más.
Pela los tomates y añádelos al vaso batidor. Pela los ajos e incorpóralos. Agrega también las 2 rebanadas de pan frito, las avellanas, las almendras, un chorrito de aceite, un chorrito de vinagre y una pizca de sal. Tritura hasta obtener una salsa homogénea.
Preparación de los Puerros y Emplatado:
Limpia los puerros, retirándoles la parte inferior (la de los pelos), la parte superior (la verde) y la primera capa.
Ponlos en una fuente apta para el horno, sazona y riégalos con un chorrito de aceite. Hornea los puerros hasta que estén tiernos.
Sirve los puerros asados y acompáñalos con la salsa romesco.

4. Puerros al Horno con Burrata y Sobrasada
Los puerros al horno dan mucho juego, y esta receta con un topping de burrata y sobrasada es increíblemente fácil, pero muy resultona con tan solo 3 ingredientes principales. La burrata es el toque cremoso para este plato de verdura asada, y la sobrasada, con su sabor intenso y color, le da vida plena al plato.
Ingredientes:
- 4 puerros medianos (idealmente de unos 3cm de grosor o más)
- 1 rodaja de sobrasada
- 125 g de burrata (peso neto)
- Aceite de oliva, sal y pimienta negra
Preparación:
Precalienta el horno a 190ºC con calor arriba y abajo sin ventilador (180ºC con ventilador) y saca la burrata de la nevera.
Corta y descarta la parte inferior del puerro con las raíces. Corta la parte superior con las hojas verdes (puedes congelarlas lavadas para otros usos). Saca la primera capa, y segunda si hace falta, de cada puerro ya que estas suelen estar un poco más resecas (también puedes congelarlas lavadas para otros usos).
Corta los puerros por la mitad a lo largo y, si ves que tienen tierra, lávalos y sécalos muy bien.
Transfiere los puerros a una bandeja de horno (es recomendable usar papel de horno para facilitar la limpieza y evitar que los puerros se peguen). Embadúrnalos con un buen chorro de aceite y sazónalos con sal y pimienta negra.
Disponlos de manera que la parte cortada quede bocabajo y hornéalos en el tercio inferior del horno de 15 a 20 minutos hasta que la parte inferior esté tostada y el interior blando. Si pasado este tiempo la parte inferior está tostada pero a los puerros aún les falta, baja la temperatura a 170ºC y hornéalos de 5 a 10 minutos más en el nivel medio. Si no te gusta que queden tan tostados, puedes hornearlos al nivel medio desde el inicio. El día que cociné estos puerros al horno, tosté algo de pan al que le puse un poco de queso crema vegano para servir estos puerros al horno sobre ellos.
Mientras los puerros están en el horno, preparamos la sobrasada. Sácale la piel y desmenúzala sobre un cazo o sartén pequeña. Cocínala a fuego medio para que sude y suelte un poco de su grasa. Retira del fuego y reserva. Cocina la sobrasada hasta que justo empiece a sudar y se desmenuce. Si te pasas de cocinado puede que quede con un sabor demasiado fuerte como a rancio que destrozaría el plato.
Para servir, transfiere los puerros a una bandeja con la parte cortada hacia arriba. Rompe la burrata con las manos y disponla por encima de los puerros. Finalmente vierte la sobrasada "derretida" por encima y termina con un poco de pimienta negra recién molida. Estos puerros al horno con sobrasada y burrata son un entrante, guarnición o acompañamiento sabroso que va genial con mil cosas, como huevos, ya sea tortilla, escalfados o fritos.

Otras Versiones y Acompañamientos
Existen todo tipo de recetas de puerros asados al horno que te permitirán disfrutar de esta verdura de múltiples maneras:
- Puerros confitados al horno: Esta receta requiere de más paciencia, pero el resultado es sublime. Podrás acompañarlos luego con una vinagreta con hortalizas para crear un plato 100% vegetal.
- Puerros al horno con huevo: Si necesitas añadir proteína animal, una combinación deliciosa es el puerro asado junto al huevo duro o escalfado.
- Puerros al horno con salsa alioli: Perfecta si te encanta el ajo y buscas un toque de intensidad.
- Puerros al Horno con Vinagreta: Puedes preparar una vinagreta sencilla mezclando vinagre, miel, aceite y piñones, reservándola para el emplatado final y coronando con sal de escamas.
- En clave vegetal, otra alternativa deliciosa es una ración de lentejas estofadas con verduras y especias para un plato principal completo y reconfortante.

Preguntas Frecuentes y Trucos del Chef
¿Qué podemos hacer con las hojas del puerro desechadas?
Normalmente, en el momento de limpiar los puerros, solemos desechar sus hojas. ¡Error! Estas pueden ser empleadas en diferentes tipos de recetas. Por ejemplo, un clásico es utilizar lo verde del puerro en caldos, ¡le darán sabor! Asimismo, se pueden cortar en finas tiras (juliana) y dorarlas para crear crujientes en nuestros platos. ¡Al pescado le sienta genial! O, simplemente, ponerlas en crudo para aportar frescor al plato. Las capas que descartes y la parte verde las puedes conservar, lavadas previamente para quitar toda la tierra, en un recipiente hermético o bolsa en el congelador.
¿Puedo utilizar otros quesos para elaborar estas recetas?
¡Claro que sí! Puedes poner prácticamente el queso que te apetezca, o el que tengas más a mano. Una de las maravillas de la cocina es esa: la creatividad. Por eso, puedes sustituir la burrata por una mozzarella o, por ejemplo, por un queso feta o un queso de cabra cortado en trozos pequeños. Estos últimos son perfectos para personas con intolerancia a la lactosa, que puedan tolerar ciertos quesos.
¿Cuál es la forma correcta de guardar y conservar los puerros sobrantes?
Sí es posible guardar los puerros sobrantes, pero es importante que no los mezcles con la burrata, ya que esta última se estropea más fácilmente. Si has asado demasiados puerros, los sobrantes, los guardas en un tupper hermético durante 3-4 días en la nevera. ¡Tendrás una guarnición perfecta! Además, los puerros asados se pueden congelar, ¡hasta 3 meses pueden estar en el congelador! Para recalentarlos, si tienes el horno encendido, puedes aprovechar para hacerlo en él.
¿Cuánto tiempo y a qué temperatura tienen que estar los puerros en el horno?
Para la receta de puerro al horno con burrata, tendrás que asar los puerros durante media hora a 180 grados. En el caso de emplear una airfryer o freidora de aire, el tiempo es menor: 20 minutos, a la misma temperatura. Para los puerros básicos, hornear a 180ºC durante 30 minutos o a 200ºC durante 25-30 minutos, dependiendo del grosor del puerro y la cocción deseada. Si los puerros son muy gruesos y aún están duros, baja la temperatura a 170ºC y sube la bandeja al nivel medio, horneando por 5-10 minutos más.