Receta de Pan de Hamburguesa Casero (250g de Harina)

Hacer pan de hamburguesa casero es sorprendentemente fácil y la diferencia en el resultado final es notable. Este pan tierno es ideal no solo para acompañar una buena hamburguesa casera, sino también para bocadillos. Al ser un pan de leche o al contener grasas, tiene una textura muy blandita y agradable al paladar. Con esta receta, el triunfo está asegurado, ya que conseguiremos una hamburguesa de 10.

Foto de hamburguesa casera con pan recién hecho

Ingredientes Básicos para Pan de Hamburguesa

Los ingredientes que usaremos son muy baratos y podrás encontrarlos en cualquier supermercado. Si bien hay variaciones, la base es similar:

  • Harina de fuerza (aproximadamente 250g para esta receta, aunque si no la consigues, también podrás usar harina de trigo común).
  • Leche (la que consumas normalmente en casa, la leche templada es clave para la levadura).
  • Levadura fresca de panadería (podrás encontrarla en la sección de refrigerados de tu supermercado) o levadura en polvo/levadura seca de panadería.
  • Huevo (usaremos tanto la clara como la yema, o solo la yema, o para pincelar).
  • Sal (generalmente 10g).
  • Azúcar (una pizca o hasta 2 cucharadas, nos ayuda a que la fermentación sea más rápida).
  • Mantequilla (sin sal, a temperatura ambiente, o aceite de oliva).
  • Semillas de sésamo (son totalmente opcionales, las usaremos para espolvorear por encima del panecillo).

La adición de grasas y de proteína (con huevo, leche, mantequilla, etc.) hace el pan más tierno y la corteza más blanda. La leche en polvo también contribuye a ello.

Infografía: ingredientes básicos para pan de hamburguesa

Método de Preparación General

Mezclado y Primer Amasado

Comenzamos colocando la leche, la levadura y 2 cucharaditas de azúcar en un bol; la leche la incorporamos un poco templada. Mezclamos bien y dejamos reposar unos durante 15 minutos en un lugar cálido. Pasados los 15 minutos, agregamos los demás ingredientes y amasamos muy bien. Se puede usar amasadora, pero en una mesa enharinada se hace igual. Debemos intentar que salga una masa elástica y suave.

En un cuenco amplio mezclamos la harina, la sal y el azúcar. En el centro ponemos la levadura y añadimos la leche mientras removemos para que se integre todo. Echamos el huevo ligeramente batido y seguimos mezclando. La mantequilla se incorpora en la fase final del amasado, siempre pomada, es decir, un poco blanda para poder amasar.

PROCESO DE ELABORACIÓN DE PAN EN EQUIPOS MECANOMEGA

Primer Fermentado

Nos engrasamos un poco las manos, formamos una bola con la masa y la dejamos en un cuenco cubierto con un paño seco hasta que doble su volumen. Dependiendo de la temperatura de la cocina, tardará entre 1 y 2 horas. Cubrir con film plástico de cocina (no se recomienda hacerlo con un paño húmedo ya que la masa es bastante pegajosa) y dejar reposar en un lugar tibio hasta que doblen su tamaño (entre 1 y 2 horas dependiendo de la temperatura).

Formado de los Panecillos

Transcurrida la primera fermentación, colocamos la masa sobre la mesa ligeramente enharinada y con las yemas de los dedos le sacamos un poco el aire (desgasificar). Dividimos la masa en 6 u 8 porciones iguales, según el tamaño que más te guste, por ejemplo, de unos 70-120 gramos de peso cada una. Las boleamos y les damos tensión, haciéndolas girar debajo de la palma de la mano. Dejamos relajar unos 5 minutos y las pasamos a una fuente de horno cubierta con papel.

Toma una porción de masa con las manos aceitadas, dale un par de golpes contra la mesa allí donde veas que la forma es más irregular y forma una bola con ella. Tómate tu tiempo para que después el panecillo quede bonito. Ahora aplástala con la mano hasta que tenga aproximadamente 1 centímetro y medio de espesor.

Segundo Fermentado

Colocamos los panecillos sobre una placa de horno forrada con papel, dejando suficiente espacio entre ellas. Dejamos que fermenten de nuevo durante unos 30-40 minutos, o hasta que doblen su volumen. Es posible que el film se adhiera un poco a la superficie, aunque se deja despegar bien.

Foto de panecillos fermentando en la bandeja de horno

Horneado

Precalentamos el horno a 180°C con calor arriba y abajo (sin aire) o a 200°C si el horno lo permite. Si se va a pintar con huevo, se hace ahora. Untamos los panes con huevo batido y, opcionalmente, ponemos sésamo por encima. Espolvoreamos con sésamo y un poco de sal gruesa. Hornear por 12-20 minutos, o hasta que hayan crecido y estén dorados (con cuidado se puede mirar la parte de abajo para ver que estén cocidos).

Para generar vapor, se puede colocar un recipiente metálico de fondo grueso en el fondo del horno mientras se calienta. Al introducir la bandeja, se vierte medio vaso de agua en el recipiente. Algunos hornos calientan menos por la zona de la puerta; si los panecillos de la parte delantera se bajan al salir del horno, es un síntoma de que les ha faltado calor.

Enfriado y Conservación

Sacamos los panecillos del horno y dejamos que se enfríen completamente sobre una rejilla antes de consumirlos. Para conservarlos, una vez fríos los colocaremos en un recipiente hermético o bolsa bien cerrada, donde aguantarán tiernos durante dos días. Si no se van a consumir en el momento, se espera a que se enfríen completamente y se guardan en una bolsa bien cerrada. La mejor forma de consumirlos después es meterlos medio minuto en la tostadora (para que no lleguen a tostarse) y sabrán como recién hechos.

Variaciones y Consejos

La ligereza de la miga se debe al empleo de huevos, grasas, azúcar y lácteos en su formulación. Hay muchas variaciones, por ejemplo, utilizando cerveza rubia en lugar de leche o agua, lo que le confiere un sabor particular. También se puede usar masa madre para un pan más complejo y con un fermentado más lento (toda la noche en el frigo).

Si la masa está muy pegajosa, agregar pequeñas cantidades de harina durante el amasado, pero con cuidado para que no quede dura. Para un panecillo con más carácter y un poco de corteza, se pueden hornear un par de minutos más y no pintarlos con huevo.

Congelación

Si queremos congelar los panecillos de hamburguesa, los envolvemos en plástico de uno en uno, dejando la menor cámara de aire posible, y los metemos en el congelador. Para consumirlos se sacan y, sin desenvolver, se dejan descongelar a temperatura ambiente. Congelan estupendamente bien, guardados en bolsas de plástico, en film o, lo mejor, envasados al vacío. Para descongelar, solo hay que sacarlos un par de horas antes. Se dejan a temperatura ambiente y veréis que están igualmente tiernos y muy buenos. Así no hay que hacer pan cada vez que apetezca una hamburguesa.

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