Estas galletas son una delicia irresistible que captura la esencia del tradicional kuchen de nuez, tan apreciado en la gastronomía chilena, pero transformado en una galleta perfectamente crujiente. Son el bocado ideal para acompañar un café o un té, destacando por su sabor equilibrado, su textura y el valor nutricional de las nueces.

Ingredientes necesarios
Para lograr la textura y sabor característicos de esta receta adaptada del Recetario Imperial, necesitarás preparar dos componentes principales: el relleno y la masa.
Para el relleno de nuez
- Mantequilla
- Azúcar rubia
- Leche condensada
- Vainilla
- Nueces picadas
Para la masa
- Harina
- Azúcar flor
- Sal
- Mantequilla fría (en cubos)
- Vainilla
- Un huevo batido
- Leche
Preparación paso a paso
1. Elaboración del relleno
En un sartén antiadherente, derrite la mantequilla junto con el azúcar rubia, la leche condensada y la vainilla a fuego medio, mezclando constantemente con una espátula de silicona. Una vez fundida la mantequilla, incorpora las nueces picadas. Cocina hasta que la mezcla espese (lleva a hervor por 1-2 minutos) y deja enfriar completamente antes de usar.
2. Preparación de la masa
En un bowl, mezcla la harina, el azúcar flor, la sal, la mantequilla fría y la vainilla. Pellizca con la punta de los dedos hasta obtener una textura de migas con trozos de mantequilla del tamaño de una arveja. Añade el huevo batido y la leche, integrando todo hasta formar una masa firme y lisa. Envuelve en film plástico y refrigera por al menos 30 minutos.

3. Armado y horneado
Estira la masa entre dos trozos de papel mantequilla hasta alcanzar un grosor de 3 mm. Utiliza un cortador redondo de 9 cm para dar forma a las galletas y colócalas en una bandeja. Consejo clave: refrigera las galletas ya cortadas otros 30 minutos antes de hornear para asegurar que mantengan su forma.
Distribuye el relleno sobre cada círculo de masa, dejando un pequeño borde libre. Hornea a 180ºC durante 12 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Consejos de experto para un éxito garantizado
- Respeto por el frío: No te saltes los tiempos de refrigeración; son fundamentales para la estructura de la masa.
- Manipulación del relleno: Si el relleno se endurece, puedes calentarlo apenas 5 segundos en el microondas para volver a darle una consistencia esparcible.
- Acabados: Una vez frías, puedes decorar con un poco de chocolate blanco derretido.
- Gestión de la cocción: Deja enfriar las galletas en la bandeja un par de minutos antes de moverlas a una rejilla para evitar que se rompan.