Todo sobre la leche: producción, composición y beneficios

Durante el periodo de lactancia, la leche no fluye de los senos de forma constante. Existe un “interruptor” hormonal de encendido y apagado que se controla mediante la estimulación de los senos.

El Reflejo de Bajada de la Leche

Estas hormonas se activan cuando el bebé o el sacaleches succionan el seno, y las hormonas a su vez activan el reflejo de bajada de la leche que le indican a los senos que dejen fluir la leche. Este reflejo de bajada de la leche suele presentarse a los dos minutos de amamantar al bebé o de succionar con el sacaleches.

Algunas mujeres sienten una sensación de hormigueo o calor. Otras mujeres no sienten nada en absoluto. Ambas sensaciones son normales. Si no sientes el reflejo de bajada de la leche cuando estés amamantando, sabrás que la bajada está ocurriendo porque notarás un cambio en el patrón de succión del bebé. Los bebés empiezan succionando rápidamente para activar el reflejo de bajada de la leche y luego cambian a una succión más lenta y prolongada cuando la leche fluye y están bebiendo.

“Podrías notar que el reflejo de bajada de la leche se activa cuando escuches llorar a tu bebé o a cualquier bebé que llore, por ejemplo uno que esté en otro pasillo del supermercado. Para evitar que se te derrame la leche en cualquier lado, presiona firmemente los pezones con las palmas de las manos por unos cuantos segundos y esto debería detener el flujo. O bien, para ser un poco más discreta, también puedes cruzar los brazos sobre tus senos.

Es normal que la leche baje más de una vez durante las tomas o las sesiones de extracción de leche. Probablemente notarás que la leche fluye rápidamente en los primeros dos minutos, y unos minutos más tarde el flujo se vuelve más lento o se detiene por completo. Cuando el bebé se esté amamantando, cambiará su patrón de succión a una succión más rápida para indicar a los senos que dejen que baje más leche. En unos minutos verás al bebé tomando leche otra vez, ya que volvió a bajar más leche y está fluyendo. En una sesión de extracción, podrías notar que la leche fluye más rápido al principio y después el flujo disminuye o se detiene por completo. Si continúas con la extracción, lo más probable es que notes que la leche vuelve a bajar en unos minutos.

Algo que puede ayudar a que la leche vuelva a bajar más rápidamente mientras estés usando el sacaleches y el flujo haya disminuido o se haya detenido es subir la velocidad de succión del sacaleches; a esta función se le suele llamar modo de estimulación o masaje.

A pesar de que los senos almacenan la leche entre las tomas, también pueden producir leche en el momento. Esto quiere decir que los senos nunca están realmente vacíos. Así que, si tu bebé continúa succionando el pezón, o si tú continúas extrayéndote leche, la leche seguirá bajando.

Reflejo de Eyección Intenso (Bajada Demasiado Intensa o Rápida)

Si notas que la leche sale con demasiada fuerza y hace que tu bebé se atragante o balbucee al succionar, podrías tener un reflejo de eyección intenso o fuerte. También se le conoce como bajada demasiado intensa o rápida. Muchas mamás que tienen una producción de leche excesiva notan que la bajada rápida de leche es más intensa en los primeros minutos de las tomas. Aunque lo más común es que la bajada intensa se dé cuando haya una producción de leche excesiva, el reflejo de eyección intenso también se puede dar cuando la producción de leche es normal.

Para manejar un reflejo de eyección intenso:

  • Recuéstate y acomoda al bebé sobre el pecho, de esta forma la gravedad ayudará a que la bajada sea menos fuerte.
  • Puedes activar el reflejo de bajada con las manos o el sacaleches, y luego recoger en un biberón el chorro rápido de leche que sale primero.

Si te extraes leche para vaciar los senos después de cada toma porque aún te sientes llena, le estás diciendo a tu cuerpo que produzca más leche, y de este modo el exceso de producción y la bajada de leche intensa empeoran.

Bajada de Leche Retardada

Si no ves que la leche fluye a los dos minutos de empezar a dar el pecho o a extraerte leche, es posible que estés teniendo una bajada de leche retardada. Aunque es muy poco frecuente, esto puede ocurrir si te sientes estresada o tienes dolor con el agarre o al extraerte la leche. Si estás amamantando al bebé, asegúrate de que el agarre sea cómodo. Haz lo posible por relajarte.

Infografía sobre los diferentes tipos de reflejos de bajada de leche y cómo manejarlos.

La Leche como Alimento Fundamental

La leche es uno de los alimentos más importantes, de hecho, es nuestro primer alimento y continuamos tomándolo en todas las etapas de la vida. Por norma general, al referirnos a la ‘leche’ nos referimos a la de vaca, aunque también puede ser de cabra o de oveja, de uso común en los países mediterráneos.

Se recomienda, aproximadamente, tomar entre 2 y 4 raciones de lácteos al día según la edad y el estado fisiológico de la persona. El alto contenido en proteínas afecta positivamente al control del sobrepeso y la obesidad. Asimismo, el consumo de leche con bajo contenido graso contribuye a evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Nutrientes y Beneficios de la Leche

Dentro de la leche y sus derivados, como nutrientes destacan el calcio y la vitamina D por su cantidad y alta biodisponibilidad. Estos también están relacionados con la coagulación sanguínea, el metabolismo energético y neuromuscular, la función de enzimas digestivas, la división neuromuscular y la diferenciación celular.

La leche entera es igualmente recomendable cuando una persona está a dieta o tiene el colesterol alto. La leche entera es capaz de aportar nutrientes en una proporción superior al nivel calórico que aporta, propiedades como la capacidad de la grasa láctea de elevar el colesterol bueno o la importante presencia de lípidos bioactivos son positivos a nivel cognitivo.

Según la etapa de la vida, NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) dice que los lácteos se incluyen en el segmento de consumo de dos a cuatro al día. Dos raciones diarias de lácteos conllevarían una reducción del riesgo de sufrir diabetes, síndrome metabólico e hipertensión.

Ilustración mostrando los principales nutrientes de la leche: calcio, vitamina D, proteínas.

Niños que no Quieren Tomar Leche

Para muchos padres la hora del desayuno se vive con angustia y estrés, especialmente cuando hay niños pequeños que no quieren tomarse la leche. La niñez es un período crucial para el desarrollo de los huesos pues en esa etapa se forma el 90% de la masa ósea que tendrá de adulto. En este proceso, el calcio es el protagonista ya que es un mineral determinante en la osificación del esqueleto. Si tenemos falta de calcio en los huesos se facilita la aparición de enfermedades: como la osteoporosis en el futuro. Dentro de los alimentos disponibles, la leche es la que contiene mayor cantidad de calcio.

La doctora Ximena Raimann, pediatra especialista en nutrición de Clínica Las Condes, explica que existen distintos motivos para que los niños no quieran tomar leche: “Puede ser simplemente maña o deberse a una intolerancia a la lactosa, que no es infrecuente después de los cinco años, y que puede provocar malestares cada vez que toman leche. En los casos en que se quejan de que no les gusta la leche, se puede probar con otro lácteo y ver si hay buena tolerancia, por ejemplo, con leche cultivada o yogur, que son equivalentes en aportes de proteínas y calcio. Si después de eso sigue habiendo una negación al lácteo, habría que ver si es una intolerancia real a la lactosa”.

La doctora Raimann aconseja consultar con un especialista para realizar un estudio del niño. En caso de que efectivamente se trate de una intolerancia a la lactosa (el azúcar natural de la leche), que puede provocar náuseas, dolor estomacal o hinchazón, se puede recurrir a los productos sin lactosa que se ofrece el mercado. Pero si, por el contrario, no se trata de una intolerancia a la lactosa, sino que de un rechazo a la leche por razones de gusto, la solución es buscar a un especialista que indique una dieta especial para reemplazar el calcio y las proteínas que aportan los lácteos. La doctora Raimann señala que “existen ‘leches’ vegetales fortificadas con calcio actualmente en el mercado, pero son escasas y de mayor costo, por lo que, muchas veces, se deben aportar pastillas de calcio, ya que cuesta llegar a los requerimientos de calcio con la alimentación habitual”. Probar con leche sin lactosa.

Intolerancia la lactosa en bebés

Composición y Origen de la Leche

La leche (del latín: lac) es una secreción nutritiva de color blanquecino opaco producida por las células secretoras de las glándulas mamarias de los mamíferos, incluidos los monotremas. Su principal función es la de nutrir a las crías hasta que sean capaces de digerir otros alimentos, además de proteger su tracto gastrointestinal contra patógenos, toxinas e inflamación y contribuir a su salud metabólica regulando los procesos de obtención de energía, en especial el metabolismo de la glucosa y la insulina. Esta capacidad es una de las características que definen a los mamíferos. Es el único fluido que ingieren las crías de los mamíferos (niño de pecho en el caso de los seres humanos) hasta el destete.

La leche de algunos de los mamíferos domésticos (de vaca, principalmente, pero también de búfala, oveja, cabra, yegua, camella, alce, cerda y otros) forman parte de la alimentación humana corriente en algunas culturas, base de numerosos productos lácteos, como la mantequilla, el queso y el yogur, entre otros. Es muy frecuente el empleo de derivados de la leche en las industrias agroalimentarias, químicas y farmacéuticas, como la leche condensada, la leche en polvo, la caseína o la lactosa. La leche de vaca se utiliza también en la alimentación animal.

Está compuesta principalmente por agua, iones (sal, minerales y calcio), glúcidos (lactosa), materia grasa y proteínas. Hay evidencias de que, además, en la leche de casi todos los mamíferos (incluidos los humanos) se pueden formar por rotura de las caseínas péptidos bioactivos denominados casomorfinas, que actúan como agonistas de los receptores de opioides, mimetizando el efecto biológico de la morfina.

Intolerancia a la Lactosa

Una parte de la población presenta intolerancia al azúcar de la leche (la lactosa). Puede ser de origen genético (intolerancia a la lactosa primaria) o debida a enfermedades que dañan el intestino delgado (intolerancia a la lactosa secundaria o adquirida).

Historia y Evolución de la Producción Lechera

El consumo humano de la leche de origen animal comenzó hace unos once mil años con la domesticación del ganado durante el llamado óptimo climático. Este proceso se dio en especial en Oriente Medio, impulsando la revolución neolítica. El primer animal que se domesticó fue la vaca, a partir del uro, después la cabra, aproximadamente en las mismas fechas, y finalmente la oveja, entre 9000 a. C. y 8000 a. C.

Existen hipótesis, como la del genotipo ahorrador, que afirman que este supuso un cambio fundamental en los hábitos alimentarios de las poblaciones cazadoras-recolectoras, que pasaron de alimentarse con ingestas abundantes, pero esporádicas a recibir aportes diarios de carbohidratos. Según esta teoría, este cambio hizo que las poblaciones euro-asiáticas se volviesen más resistentes a la diabetes tipo 2 y más tolerantes a la lactosa en comparación con otras poblaciones humanas que solo más recientemente conocieron los productos derivados de la ganadería.

Respecto a la capacidad de los adultos para tolerar los productos lácteos sin fermentar, en especial la leche, se han esgrimido varias hipótesis. Durante la Edad Antigua y la Edad Media, la leche era muy difícil de conservar y, por esta razón, se consumía fresca o en forma de quesos. Con el tiempo se fueron añadiendo otros productos lácteos como la mantequilla. La revolución industrial en Europa, alrededor de 1830, trajo la posibilidad de transportar la leche fresca desde las zonas rurales a las grandes ciudades gracias a las mejoras en los transportes. Asimismo, han ido apareciendo nuevos instrumentos en la industria de procesado de la leche. Uno de los más conocidos es el de la pasteurización, sugerida para la leche por primera vez en 1886 por el químico agrícola alemán Franz von Soxhlet.

Orígenes Evolutivos de la Producción de Leche

La producción de leche para nutrir a las crías pudo ser un rasgo evolutivo asociado a la hormona prolactina. La llamada «leche de buche» está presente en diversos grupos de aves, como las palomas, los flamencos o los pingüinos. Sin embargo, es en los mamíferos donde esta adaptación evolutiva se hace característica. Se cree que estos proceden de un grupo cercano a los tritelodóntidos de finales del periodo triásico.

Entre las muchas teorías existentes, se ha propuesto que la producción de leche surgió porque los antepasados sinápsidos de los mamíferos tenían huevos con cáscara blanda, como los actuales monotremas, lo cual provocaba su rápida desecación. En primer lugar, la caseína tiene una función, comportamiento e incluso motivos estructurales similares a la vitelogenina. La caseína apareció hace entre 200 y 310 millones de años.

El fósil más antiguo de los mamíferos placentarios descubierto hasta la fecha es Eomaia scansoria, un pequeño animal que exteriormente se asemejaba a los roedores actuales y vivió hace ciento veinticinco millones de años durante el periodo Cretácico.

Genética y Producción de Leche

La genética de la leche trata, por una parte, de describir los genes implicados en su biosíntesis, así como su regulación y, por otra, de la selección de razas o individuos o su modificación genética para aumentar la producción, su calidad o utilidades.

La producción de leche está regulada por hormonas lactogénicas (insulina, prolactina y glucocorticoides), citoquinas y factores de crecimiento y por sustrato. Estas activan factores de transcripción, tales como Stat5 (activado por prolactina). Se han identificado varias secuencias diana de estos factores, como el anterior y también para BLGe-1, OCT-1, C/EBP, Gr, Ets-1, YY1, Factor 5, Ying Yang 1 y la proteína de unión al promotor CCAAT. Estos elementos se suelen situar a una distancia variable, según especies (en las caseínas sensibles al calcio humanas es una de las más distantes al origen de la transcripción, a -4700/ -4550 nucleótidos) y se reúnen en grupos (clusters) que contienen tanto elementos negativos como positivos, regulándose por combinaciones de factores, de ahí la gran variabilidad en la regulación de cada proteína. Por ejemplo, las caseínas parecen regularse independientemente unas de otras. Las redes de regulación génica en la producción de leche no se comprenden bien todavía.

Las células epiteliales secretoras de leche separan activamente los materiales procedentes de los vasos sanguíneos circundantes, en lo que se ha llamado «barrera mamaria» (en analogía a la barrera hematoencefálica). Una vez franqueada la barrera, las células obtienen los precursores que necesitan para la fabricación de leche a través de su membrana basal y basolateral, que serían: iones, glucosa, ácidos grasos y aminoácidos. En rumiantes también se utiliza el acetato y el β-hidroxibutirato como precursores. Algunas proteínas, en especial las inmunoglobulinas también pueden traspasar esta barrera. La leche es expulsada por la membrana apical.

Producción de Leche a Nivel Celular

Desde el punto de vista histológico, la leche se produce en las glándulas mamarias, que son una evolución por hipertrofia de las glándulas sudoríparas apocrinas asociadas al pelo, lo cual aún se evidencia en los ornitorrincos. La glándula mamaria activa está compuesta por lóbulos, cada uno de los cuales posee numerosos lobulillos y estos a su vez pequeños alvéolos con células epiteliales cilíndricas altas o bajas, dependiendo del ciclo de actividad, que son las encargadas de producir la leche. Entre estas y la lámina basal del alvéolo se encuentran algunas células mioepiteliales estrelladas.

Diagrama de la glándula mamaria mostrando las células epiteliales y el proceso de secreción de leche.

Tipos de Leche y su Origen Animal

Actualmente, la leche que más se utiliza en la producción de derivados lácteos es la de vaca (debido a las propiedades que posee, a la cantidad que se obtiene, agradable sabor, fácil digestión, así como la gran cantidad de derivados obtenidos). Sin embargo, no es la única que se explota. También están la leche de cabra, burra, yegua, camella, entre otras. El consumo de determinados tipos de leche depende de la región y el tipo de animales disponibles.

La leche de cabra es ideal para elaborar dulce de leche (también llamado cajeta) y en las regiones árticas se emplea la leche de ballena. La leche de origen humano no se produce ni se distribuye a escala industrial. Sin embargo, puede obtenerse mediante donaciones. Existen bancos de leche que se encargan de recogerla para proporcionársela a niños prematuros o alérgicos que no pueden recibirla de otro modo.

Diversidad de Mamíferos Productores de Leche

  • Vaca (Bos primigenius taurus): Domesticada hace once mil años con dos líneas maternas distintas. El ancestro del actual Bos taurus se denominaba Bos primigenius. La variante europea tiene cuernos más cortos y está adaptada para la cría ganadera en establo.
  • Búfalo (Bubalus bubalis): Domesticado en 3000 a. C. en Mesopotamia. Muy sensible al calor, se utiliza para la elaboración de la mozzarella de búfala italiana.
  • Yak (Bos grunniens): Bovino de pelo largo fundamental en la alimentación del Tíbet y Asia Central. Su leche es rica en proteínas y grasas, utilizada para mantequillas y productos fermentados.
  • Oveja (Ovis aries): Domesticada en el levante mediterráneo. Su leche es más rica en contenido graso y proteínico que la de búfalo.
  • Cabra (Capra aegagrus): Domesticada en el valle de Éufrates y montes Zagros hace unos 10.500 años. Segrega leche con sabor y aroma fuertes, ligeramente salada y con mayor contenido de natas y calcio.
  • Camello: Domesticado en el 2500 a. C. en Asia Central.
  • Llama y Alpaca: Animales comunes en la serranía andina en América del Sur.
  • Cérvidos: Consumo de leche de reno (Rangifer tarandus) y alce (Alces alces) en poblaciones cercanas al Ártico. La leche de alce se comercializa en Rusia y Suecia.
  • Équidos: La leche de yegua es importante en Asia Central para la producción de kumis. Tiene un contenido más elevado en glúcidos que la de cabra o vaca. La leche de asna es muy similar a la humana en composición.
Mapa ilustrando las regiones de domesticación de los principales animales productores de leche.

Métodos de Ordeño

Existen dos métodos principales de ordeño:

Ordeño Manual

Es necesario limpiar las ubres del animal de manera aséptica (con un jabón especial y agua potable) para evitar la mastitis. La cara del ordeñador siempre debe ver directamente al vientre de la vaca, posicionar la mano derecha en un pezón de la ubre, mientras que con la izquierda se agarra otro, ubicado en el mismo plano de la mano, pero en el plano posterior de la ubre, y después invertirlo constantemente.

Ordeño Mecánico

Utiliza una succionadora que ordeña a la vaca en el mismo orden que el ordeño manual. Extrae la leche haciendo el vacío. La diferencia radica en que lo hace en menos tiempo y sin riesgo de dañar el tejido de la ubre. Se emplea en las industrias y en algunas granjas con número elevado de animales.

Cuidados Post-Ordeño

  • Desinfectar el pezón con agua destilada: Se realiza con una malla fabricada con manta de cielo.
  • Sellar el pezón: Se realiza con la misma solución con la que se limpian las succionadoras para cerrar el conducto lactífero y evitar infecciones.

Factores que Afectan la Producción Lechera y la Salud del Ganado

  • Ejercicio: Las vacas pasan acostadas nueve horas al día.
  • Limpieza de los animales.
  • Eliminar o minimizar vicios: Las vacas mamonas, que maman a otras y a sí mismas, son de etiología desconocida y difícil solución; son vacas a desechar salvo que sean de una producción excepcional.
  • Orden social: Es importante en la estabulación libre, sobre todo en grupos medianos y pequeños. Se debe considerar la creación de lotes por edad, nivel de producción y facilidad para el ordeño.

Propiedades Fisicoquímicas de la Leche

En cuanto a sus propiedades, la leche difiere de unas especies a otras de mamíferos. Por regla general puede decirse que la leche es un líquido de color blanco mate y ligeramente viscoso, cuya composición y características físico-químicas varían sensiblemente según las especies animales, e incluso según las diferentes razas.

La leche de vaca tiene una densidad media de 1.032 g/mL. Contiene una proporción importante de agua (cerca del 87 %). Otros componentes principales son los glúcidos lactosa, las proteínas y los lípidos. Los componentes orgánicos (glúcidos, lípidos, proteínas, vitaminas), y los componentes minerales (Ca, Na, K, Mg, Cl). La leche contiene diferentes grupos de nutrientes. Las sustancias orgánicas (glúcidos, lípidos, proteínas) están presentes en cantidades más o menos iguales y constituyen la principal fuente de energía.

El pH de la leche es ligeramente ácido (pH comprendido entre 6.6 y 6.8).

Actividad Enzimática en la Leche

Las sustancias proteicas de la leche son las más importantes en el aspecto químico. La actividad enzimática depende de dos factores: la temperatura y el pH; y está presente en todo el sistema de diversas formas.

  • Fosfatasa: Es un inhibidor a temperaturas de pasteurización e indica que se realizó bien la pasteurización.
  • Reductasa: Es producida por microorganismos ajenos a la leche y su presencia indica que está contaminada.
  • Xantoxidasa: En combinación con nitrato de potasio (KNO3) inhibe el crecimiento de bacterias butíricas.
  • Lipasa: Oxida las grasas y da olor rancio a los productos y se inhibe con pasteurización.
Tabla comparativa de la composición nutricional de diferentes tipos de leche (vaca, cabra, oveja).

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