El queque, también conocido como bizcocho o torta, es un postre versátil y delicioso que se presta a numerosas variaciones. Una de las versiones más sencillas y sabrosas es el queque con crema de leche, una receta tradicional que evoca recuerdos de infancia y que se caracteriza por su jugosidad y sabor. Esta receta, a menudo transmitida de generación en generación, destaca por su economía y facilidad de preparación, lo que la convierte en una opción ideal para cualquier ocasión.
Ingredientes Clave para un Queque Perfecto
La preparación de un queque con crema de leche requiere ingredientes comunes que, combinados adecuadamente, resultan en un postre esponjoso y aromático. A continuación, se detallan los componentes esenciales:
- 1 Taza de aceite vegetal
- 1 Tarro de crema de leche NESTLÉ® de 236g
- 4 Huevos
- 2 1/2 Tazas de harina
- 1 1/2 Cdta de polvo de hornear IMPERIAL®
- 3 Naranjas (ralladura y jugo)
- 1 1/2 Taza de azúcar

Pasos para la Elaboración del Queque
La preparación de este queque se divide en sencillos pasos que garantizan un resultado óptimo. La clave reside en la correcta mezcla de los ingredientes y el horneado adecuado.
Paso 1: Preparación de la Base Líquida
En un bol amplio, combina el aceite vegetal con la crema de leche NESTLÉ®. Añade el azúcar y los huevos. Bate enérgicamente hasta obtener una espuma consistente. Este proceso ayuda a incorporar aire a la mezcla, lo que contribuirá a la esponjosidad del queque.
Paso 2: Incorporación de Ingredientes Secos y Aromáticos
Agrega el jugo y la ralladura de las naranjas a la mezcla líquida y bate suavemente hasta que se integren. Por separado, cierne la harina junto con el polvo de hornear IMPERIAL®. Incorpora gradualmente estos ingredientes secos a la mezcla principal, utilizando movimientos envolventes suaves para evitar desarrollar el gluten en exceso, lo que podría resultar en un queque duro. Continúa mezclando hasta que no queden grumos. Deja reposar la masa durante 15 minutos.

Paso 3: Horneado del Queque
Mientras la masa reposa, precalienta el horno a 180°C. Prepara un molde rectangular para queque, forrándolo con papel de mantequilla para facilitar su desmolde. Vierte la mezcla en el molde preparado. Hornea durante 20 minutos con calor solo por debajo, y luego otros 20 minutos con calor por arriba y por abajo. Es fundamental no abrir el horno durante los primeros 30 minutos de cocción para asegurar que el queque suba uniformemente.
Paso 4: Verificación y Enfriamiento
Para comprobar si el queque está listo, introduce un palillo de brocheta en el centro. Si sale seco, el queque está cocido. Retira el queque del horno y déjalo enfriar completamente antes de desmoldarlo.

Paso 5: Corte y Presentación
Una vez frío, el queque se puede porcionar en cuadrados de aproximadamente 3 dedos de ancho o en rebanadas de 2 dedos. Sirve una porción por persona y disfruta de este delicioso postre.
Consejos para un Queque Perfecto
Para asegurar el éxito de tu queque, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Uso de aceite vegetal: El aceite vegetal es preferible para preparar queques, ya que su sabor neutro no interfiere con los demás ingredientes.
- Ralladura de naranja: Asegúrate de rallar solo la parte naranja de la cáscara para evitar el amargor de la parte blanca.
- Mezclar suavemente: Al incorporar los ingredientes secos, hazlo con movimientos envolventes y suaves para mantener la ternura de la masa.
- Corroborar la cocción: No abras el horno hasta pasados al menos 30 minutos. Utiliza un palillo para verificar que el interior esté completamente cocido.
- Medición de ingredientes: Utilizar tazas de medida estándar es crucial. Si bien hay varias formas de medir la harina, se recomienda llenarla con una cuchara grande y nivelarla con un cuchillo para mayor precisión.
Como medir con tazas y gramos en la Repostería correctamente
Variaciones y Aportes Nutricionales
Este queque es una base excelente que puede ser enriquecida con diversos aditivos. Se puede añadir cacao para una versión de chocolate, semillas de amapola, nueces picadas o molidas, o chips de chocolate. Para el glaseado, se puede mezclar azúcar glas con un poco de jugo de limón o leche hasta obtener la consistencia deseada. Una vez frío, el glaseado se solidifica, aportando un toque dulce y decorativo.
En cuanto a sus aportes nutricionales por porción (calculado sobre una base aproximada de 100g):
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Energía | 417 kcal |
| Carbohidratos | 49.4 g |
| Grasas | 22.1 g |
| Grasas saturadas | 6.4 g |
| Fibra | 1.4 g |
| Proteína | 5.6 g |
| Azúcares | 28.5 g |
| Sodio | 51.6 mg |
La crema de leche, además de aportar humedad y una textura suave, contribuye con grasas y proteínas a la receta. El aceite vegetal, por su parte, es una fuente de grasas insaturadas, y las naranjas añaden un toque cítrico además de vitaminas.