La levadura es un tipo de hongo. La Candida es una levadura que reside normalmente en la piel y en la boca, el tubo digestivo y la vagina. Por lo general, no causa ningún daño. Bajo ciertas condiciones, sin embargo, Candida infecta las membranas mucosas y las zonas húmedas de la piel.
¿Qué es la Candidiasis?
La candidiasis es una infección producida por la levadura Candida. Dado que la levadura es un tipo de hongo, la candidiasis es una infección por hongos, pero generalmente se conoce como una infección por levaduras. Normalmente, los hongos viven en la piel y en el sistema digestivo, así como en la zona vaginal de las personas de sexo femenino asignado al nacer. Cuando las levaduras proliferan demasiado en la piel o en otras áreas, esto puede causar una infección.
A veces, las personas con un sistema inmunitario débil contraen infecciones por hongos en sus órganos internos (candidiasis sistémica), que puede ser mortal. La candidiasis mucocutánea crónica (CMC) es una enfermedad del sistema inmunológico que se hereda en las familias. Los individuos con CMC sufren infecciones recurrentes o persistentes por hongos levaduriformes causadas por Candida. La CMC afecta específicamente la piel, las uñas y la boca. Se diferencia de las infecciones comunes por Candida.
La candidiasis es una micosis común causada principalmente por levaduras de la especie Candida. Puede afectar a diversas partes del cuerpo, como la boca (candidiasis bucal o «algodoncillo»), la vagina (candidiasis vaginal), el esófago, la piel y el torrente sanguíneo (candidiasis invasiva).

Causas de la Proliferación de Candida
Una infección por levaduras puede ocurrir si la piel se daña. Las levaduras también pueden proliferarse en condiciones cálidas o húmedas, así como si el sistema inmunitario está debilitado. La candidiasis surge cuando por varios factores se deprime el sistema inmune y se desequilibra la flora intestinal, causando el crecimiento excesivo de esta levadura.
Factores que Favorecen el Crecimiento de Candida
- Clima cálido y húmedo.
- Ropa interior sintética y ajustada.
- Mala higiene.
- Cambio de pañal o de ropa interior poco frecuente, sobre todo en niños y ancianos.
- Un sistema inmunitario debilitado como consecuencia de una diabetes, una infección avanzada por VIH o el uso de esteroides u otros fármacos que deprimen el sistema inmunitario (incluidos los medicamentos que tratan el cáncer).
- Embarazo, obesidad o uso de antibióticos. Las personas que reciben antibióticos pueden desarrollar candidiasis porque se eliminan las bacterias que residen normalmente en el cuerpo, lo cual permite la proliferación descontrolada de la Candida.
- Otros trastornos cutáneos, como intertrigo y psoriasis.
- Exceso de azúcar, bebidas alcohólicas, levaduras, trigo y carbohidratos simples y refinados. Este tipo de alimentos, aparte de alimentar la cándida directamente, hacen aumentar los niveles de glucosa en la sangre, que también hará que se alimenten.
- Consumo de peces de piscifactoría, porque están intoxicados con mercurio y alimentados con soja transgénica, trigo y restos de animales muertos.
- Exceso de carne no ecológica, debido a las hormonas y medicamentos con los que son alimentados los animales de granja convencionales.
- Consumo de embutidos, porque están repletos de azúcar, lactosa, conservantes, colorantes y otras sustancias tóxicas.
- Falta de nutrientes.
- Carencia de enzimas digestivas y ácido clorhídrico.
- Uso y consumo de agua del grifo, ya que tiene cloro que destruye la flora intestinal, y flúor que deprime el sistema inmune.
- Estrés prolongado en el tiempo.
- Embarazo o niveles elevados de progesterona.
- Diabetes y obesidad.

Tipos y Síntomas de la Candidiasis
Los síntomas de la candidiasis varían según la localización de la infección.
Candidiasis Cutánea
La candidiasis suele aparecer en las zonas húmedas de la piel. Esta infección de la piel puede causar erupciones, descamación, prurito e hinchazón. Las candidiasis en los pliegues cutáneos o en el ombligo suelen causar una erupción en la piel de color rojo intenso, en ocasiones con estrías. Pueden aparecer pequeñas pústulas, especialmente en los bordes de la erupción, y esta puede ir acompañada de prurito intenso o quemazón. La erupción producida por la candidiasis alrededor del ano puede ser pruriginosa, dejar la zona en carne viva y presentar un aspecto blanquecino o rojizo. Los bebés pueden desarrollar una dermatitis del pañal por Candida.

Candidiasis Vaginal y Candidiasis del Pene
La candidiasis vaginal (infección vaginal por levaduras) es frecuente, en especial en las mujeres embarazadas, las diabéticas y las que toman antibióticos. Los síntomas de estas infecciones micóticas vaginales incluyen un flujo vaginal blanco o amarillento y espeso (como requesón), sensación de quemazón, prurito y enrojecimiento de las paredes y del área externa de la vagina. La candidiasis del pene afecta con mayor frecuencia a los hombres que padecen diabetes, a los no circuncidados y a aquellos cuya pareja sexual femenina tiene candidiasis vaginal. A veces la infección no causa síntomas, pero habitualmente produce una erupción rojiza, en carne viva, prurito, quemazón o incluso una erupción dolorosa en la cabeza del pene.

Candidiasis Oral (Muguet)
El muguet es una candidiasis que se produce dentro de la boca (candidiasis oral). Las placas color crema típicas del muguet se adhieren a la lengua y a ambos lados de la boca, y suelen ser dolorosas. Estas placas pueden rasparse con un dedo o con un objeto romo, y es posible que sangren tras el raspado. El muguet no es infrecuente en los niños por lo demás sanos, pero en los adultos puede ser una señal de un sistema inmunitario debilitado, posiblemente debido a un cáncer, diabetes o infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). El uso de antibióticos que eliminan las bacterias antagonistas aumenta el riesgo de contraer muguet. La candidiasis bucal es más común en los bebés y en las personas que tienen sistemas inmunitarios debilitados, usan inhaladores de esteroides, utilizan prótesis dentales, consumen drogas inyectables o padecen afecciones como la diabetes no controlada.

Queilitis Angular
La queilitis angular (boquera, perleche) es una candidiasis en las comisuras de la boca, que causa fisuras y pequeños cortes. Puede aparecer por un lamido constante de los labios, succión de los dedos, dentaduras mal ajustadas o cualquier otra situación que haga que las comisuras de la boca estén lo suficientemente húmedas como para que proliferen las levaduras.

Candidiasis Ungueal
La paroniquia por cándida es la candidiasis de los pliegues o cutículas de las uñas, que produce un enrojecimiento doloroso e inflamación alrededor de las uñas. En infecciones persistentes, el área debajo de la uña se vuelve blanca o amarilla, y la placa ungueal se separa del lecho de la uña (onicólisis). Este trastorno es común en las personas con diabetes o con un sistema inmunitario debilitado, y en aquellas cuyas manos están sometidas a una humedad constante o se lavan con frecuencia.
Candidiasis Mucocutánea Crónica
La candidiasis mucocutánea crónica causa áreas rojas y llenas de pus, con costra y engrosadas que parecen psoriasis, especialmente en la nariz y la frente. Las personas que la padecen también son más propensas al muguet.
Candidiasis Invasiva
En algunas personas (por lo general las que tienen un sistema inmunitario debilitado), Candida invade los tejidos más profundos, así como la sangre, y produce una candidiasis sistémica que puede ser mortal. Los pacientes hospitalizados con cáncer o a los que se han administrado antibióticos, se han sometido a procedimientos invasivos como catéteres intravenosos o se han sometido a intervenciones quirúrgicas pueden contraer infecciones invasivas por Candida, por ejemplo a través del torrente sanguíneo. Estas infecciones son graves y requieren un tratamiento antimicótico intravenoso urgente.
Candidiasis: ¿en qué consiste?, ¿y sus síntomas, tratamiento y prevención?
Otros Síntomas Asociados a la Candidiasis
El hongo cándida suelta toxinas en el torrente sanguíneo y tiene un efecto devastador en el sistema nervioso y el sistema inmune; afecta al bienestar físico, mental y emocional. Cuando la cándida se apodera de nuestro cuerpo, nos pide de manera ansiosa hidratos de carbono y dulces, lo que aún la alimenta más y consigue proliferar de tal manera que agota el sistema inmunológico. La candidiasis se origina en primer lugar en los intestinos, y luego puede ir a cualquier otro órgano y parte de nuestro cuerpo.
Algunos de los síntomas que podemos tener si sufrimos de candidiasis son: depresión; ansiedad; baja autoestima; cansancio incluso a pesar de haber dormido 8 horas; dificultad para tomar decisiones; confusión mental; ansiedad por dulces y carbohidratos; dolor de cabeza; malestar general; lengua blanca; exceso de histamina; permeabilidad intestinal; gases y flatulencias; fatiga injustificada; manos y/o pies fríos; diarreas y/o estreñimiento; distensión abdominal; ardor estomacal; reflujos ácidos; sensación de embotamiento; formación de gases después de las comidas; sensación de hinchazón al comer o poco después; mareos; retención de líquidos.
Candidiasis Crónica y Sintomatología Discreta
Se pueden diferenciar dos tipos de personas con candidiasis: personas con evidencias claras de candidiasis en la vagina o la boca, con enfermedades del sistema inmune, embarazadas, diabéticos o pacientes con cáncer que están en tratamiento de quimioterapia. O personas que sufren candidiasis crónica con una sintomatología menos “clara” pero que tienen algunos de los síntomas como insomnio, infecciones crónicas, alergias, picores vaginales y/o anales, afonía, congestión nasal, falta de equilibrio, vértigo, síndrome premenstrual, desequilibrio hormonal, erupciones frecuentes, aftas bucales, acné, uñas quebradizas, hongos en las uñas de las manos o de los pies, lengua blanca y seca y/o pastosa, anemia, debilidad al saltarse una comida, sueño después de comer, sudor nocturno, infecciones frecuentes de los senos nasales o los oídos, conjuntivitis, infecciones del tracto urinario (cistitis), problemas renales, dolores articulares y musculares.
Diagnóstico de la Candidiasis
Por lo general, la candidiasis se identifica al observar la erupción característica o el residuo espeso, blanco y pastoso que genera. Se exploran las zonas afectadas y se observan muestras de piel en el microscopio o mediante cultivo. Para confirmar el diagnóstico de candidiasis, puede hacerse un raspado de la piel lesionada o del residuo con un escalpelo o un depresor de lengua. La muestra de raspado se examina posteriormente con el microscopio o se coloca en un medio de cultivo (una sustancia que permite el crecimiento de los microorganismos) para identificar el hongo específico.
Métodos de Diagnóstico Adicionales
- Análisis de sangre: Si los niveles de eosinófilos tienden a estar en el extremo máximo y a la vez los niveles de basófilos bajos es una señal de que hay alguna alteración bacteriana y sobre crecimiento de levaduras.
- Test de la arabinosa en orina: Es un tipo de azúcar que en presencia de candidiasis no se metaboliza adecuadamente por la orina y da resultados de test elevados.
- Cultivos microbiológicos: Para analizar la presencia de levaduras, ya sean vaginales, de la mucosa bucal, oftalmológico, nasal o de heces.
- Por aparatos de Biorresonancia.
- Pruebas de resistencias a los distintos anti-fúngicos.
- Por kinesiología: Con esta técnica, además, se puede precisar con mucho detalle qué alimentos excluir de la dieta.
- Por sintomatología: Si al leer la sintomatología se padecen varios síntomas.
- Test del vaso y la saliva, según Andreas Moritz: Al levantarse por la mañana, hay que enjuagarse la boca y luego llenar un vaso de agua fresca. Se junta un poco de saliva y se escupe en el vaso. Hay que observar qué sucede con la saliva durante los siguientes 30 ó 40 minutos, en especial durante los primeros minutos. Si se tiene una infección por cándida aparecerá al menos uno de estos indicios: hebras que se forman a partir de la saliva y descienden hacia el fondo del vaso, presencia de saliva de aspecto extraño en el fondo del vaso, pequeñas motas turbias suspendidas en el agua. Cuanto más rápido se formen las hebras y las pequeñas motas turbias, más extendida estará la infección. Si los indicios señalados suceden de inmediato, significa que la infección se ha extendido a otras partes del cuerpo. Por otro lado, si la saliva queda flotando en la superficie y el agua se mantiene perfectamente clara, lo más probable es que no se tenga ninguna infección.
Tratamiento de la Candidiasis
Por lo general, las cremas antifúngicas (antimicóticas) y los medicamentos antifúngicos (antimicóticos) por vía oral curan la candidiasis. El tratamiento de la candidiasis depende de la ubicación de la infección.
Tratamientos Específicos
- Infecciones de los pliegues cutáneos: Se tratan con cremas, polvos, soluciones u otros productos antimicóticos que se aplican directamente en la piel (tópicos). Algunos ejemplos son el miconazol, el clotrimazol, el oxiconazol, el ketoconazol, el econazol, el ciclopirox y la nistatina. Mantener la piel seca contribuye a eliminar la infección y previene su reaparición.
- Candidiasis vaginal: Se trata con antimicóticos que se aplican en forma de crema sobre la zona afectada, dentro de la vagina en forma de supositorio, o por vía oral (como el fluconazol).
- Dermatitis del pañal por Candida: Se trata con cambios más frecuentes de pañales, uso de pañales superabsorbentes o ultraabsorbentes, y la aplicación de una crema con un fármaco antimicótico (por ejemplo, butoconazol, clotrimazol, fluconazol, ketoconazol o miconazol), y cremas barrera con óxido de zinc.
- Paroniquia candidiásica: Se trata evitando la humedad en la zona. Se administran fármacos antimicóticos por vía oral o por vía tópica.
- Muguet en adultos: Se trata con fármacos directamente en la boca. Se administra un antimicótico (como clotrimazol) en forma de comprimidos o pastillas para disolver en la boca. También pueden hacerse gárgaras con nistatina líquida durante el mayor tiempo posible y luego escupirla o tragársela. También pueden administrarse medicamentos en forma de pastillas para tragar (como fluconazol).
- Muguet en lactantes: Se trata con nistatina líquida. El líquido puede aplicarse con el dedo o con un algodón en la parte interna de las mejillas.
- Candidiasis mucocutánea crónica: Se trata con fluconazol por vía oral.
- Infección grave o sistema inmunitario debilitado: Es posible que se deba administrar un medicamento antimicótico por vía oral.
- Candidiasis en el esófago: Suele tratarse con medicamentos antimicóticos administrados por vía oral o intravenosa.
- Infección por levaduras en las uñas: Se trata con medicamentos antimicóticos por vía oral.
Prevención de la Candidiasis
Mantener una buena higiene, especialmente en las zonas húmedas, es importante para prevenir la candidiasis en la piel. Una buena higiene bucal, una limpieza adecuada de las prótesis dentales, el control de la diabetes, evitar fumar y el uso correcto de inhaladores de esteroides pueden ayudar a prevenir la candidiasis bucal. El uso de antibióticos, únicamente con receta y cuando son necesarios, puede ayudar a prevenir alteraciones en el microbioma natural del organismo. El control de las enfermedades preexistentes, como la diabetes, puede reducir el riesgo de candidiasis. Las personas cuyos sistemas inmunitarios están debilitados pueden necesitar exámenes médicos periódicos y medicamentos antimicóticos profilácticos para prevenir la candidiasis invasiva.
En el caso de la candidiasis vulvovaginal, usar ropa interior de algodón y ropa holgada, evitar los tejidos sintéticos, quitarse cuanto antes la ropa deportiva sudada y los trajes de baño mojados y no recurrir a lavados (duchas) vaginales puede contribuir a la prevención de las infecciones por levaduras. Evitar los productos de higiene personal perfumados o agresivos también puede ayudar a prevenir la irritación y reducir el riesgo de infecciones por levaduras. Los deportistas y las personas que realizan actividad física intensa, así como los niños, deben prestar especial atención a su higiene. En los entornos donde el contacto físico es frecuente (como en los gimnasios y las instalaciones deportivas), es importante limpiar y secar el equipo y la ropa con regularidad.

La Candidiasis y la Alimentación
Existe un amplio debate sobre la relación entre la alimentación y la candidiasis, y si un elevado consumo de azúcar puede causar infecciones por levaduras. Algunas personas siguen dietas estrictas para limitar la proliferación en exceso de levaduras, pero la evidencia científica que respalda su eficacia es escasa. Consulte a un profesional de la salud o a un dietista profesional antes de realizar cambios drásticos en la alimentación.
Información Adicional
Algunas especies de Candida, en especial Candida auris, están desarrollando resistencia a los antimicóticos, por lo que su eliminación de las superficies y los equipos hospitalarios resulta difícil. Candida auris es una especie fúngica que puede ser multirresistente, causar enfermedades invasivas y provocar brotes en los hospitales.
La OMS reconoce la creciente preocupación de salud pública mundial que plantean las micosis y se ha comprometido a hacer frente a esta amenaza con diversas iniciativas. En 2022, la OMS publicó la primera lista de patógenos fúngicos prioritarios con el fin de orientar la investigación, el desarrollo y las medidas de salud pública. En 2024, la OMS publicó unas recomendaciones para el tratamiento de las infecciones por Trichomonas vaginalis, Mycoplasma genitalium o Candida albicans, la vaginosis bacteriana y el papilomavirus humano. En 2025, la OMS publicó sus primeros informes sobre pruebas y tratamientos relacionados con las micosis.