Cuando los pequeños cumplen un año, ya han probado muchos alimentos diferentes y empiezan a comer de modo parecido al resto de la familia. Es habitual dominar los platos de su día a día, pero existen más dudas acerca de las recetas dulces que pueden ofrecerse a los bebés a partir de los 12 meses. Hoy en día está claro que no conviene dar a los niños una cantidad excesiva de azúcar, pero esto no les priva de disfrutar de opciones saludables para el desayuno, la merienda o el postre.

¿Por qué evitar el exceso de azúcar en la dieta infantil?
El azúcar es un compuesto que se encuentra de forma natural en algunos alimentos, como las frutas o la leche, y es necesario para el desarrollo de la actividad física y las funciones cognitivas. No obstante, el azúcar libre o añadido presente en productos procesados aporta energía sin valor nutritivo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el consumo recomendado de azúcar debe estar por debajo del 10 % del total calórico diario, siendo preferible reducirlo por debajo del 5 %. En bebés y niños pequeños, el consumo excesivo de azúcar añadido puede modificar su preferencia por sabores dulces y relacionarse con problemas como la caries dental, la obesidad y otros riesgos para su salud futura.
Siguiendo las recomendaciones de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, los dulces en la dieta infantil deben provenir de frutas, lácteos y fruta deshidratada, evitando la adición de azúcar, miel o siropes.
Recetas dulces saludables y nutritivas
A continuación, presentamos varias recetas basadas en lácteos y frutas, ideales para diversificar texturas y sabores en la dieta de tu hijo, siempre utilizando ingredientes que el bebé ya haya probado previamente.
1. Batido natural de plátano y leche
Esta combinación es 100 % saludable y muy versátil. Para prepararlo, pela un plátano, córtalo en trozos y congélalo durante dos horas. Después, tritúralo en una batidora junto con leche y una pizca de canela. Es una bebida refrescante ideal para el verano o para acompañar cereales en el desayuno.
2. Flan casero sin azúcar
El flan es una receta tradicional que puede adaptarse fácilmente. Bate huevos y leche (la leche de vaca entera puede introducirse a partir del año) con un poco de vainilla. Vierte la mezcla en moldes y cuécela al baño María en el horno. Puedes servirlo acompañado de una compota de manzana para aportar un dulzor natural.

3. Helado cremoso de yogur y frutas
Una opción perfecta para los días de calor. Mezcla tu elección de frutas frescas con yogur natural en un bol grande hasta obtener una textura homogénea. Puedes servirlo directamente o enfriarlo para obtener un postre helado saludable.
4. Galletas blandas de avena y pera
Los copos de avena aportan mucha energía. Para estas galletas, tritura dos peras con una batidora y mezcla el puré con huevos, copos de avena, dátiles picados (sin hueso), levadura y canela. Forma bolitas, aplástalas ligeramente y hornéalas durante unos 12 minutos hasta que estén doradas. Su textura blanda es ideal para los bebés.
5. Pudin de fresa y queso fresco
Tritura fresas lavadas y mezcla el puré en un cazo con queso fresco y un poco de agar-agar y vainilla. Calienta la mezcla justo hasta el punto de ebullición para integrar el alga, y deja enfriar antes de servir.
6. Preparaciones con caqui
El caqui es una fruta rica en vitamina C, carotenos y minerales como el potasio y magnesio. Además de comerse entero, su pulpa es ideal para elaborar mermeladas caseras o bases para pudines dulces aptos para los más pequeños.
GALLETAS DE AVENA PARA BEBE | SANAS, NUTRITIVAS, SIN CONSERVADORES, SIN AZÚCAR
| Ingrediente base | Beneficio principal |
|---|---|
| Leche | Aporte de calcio y proteínas |
| Fruta fresca | Vitaminas y dulzor natural |
| Avena | Energía y fibra |
| Yogur | Probióticos y textura cremosa |
Recuerda que todas estas preparaciones deben estar libres de sal y azúcares añadidos. Utiliza la leche y los lácteos como base de tus recetas para ofrecer a tu bebé un alimento nutritivo, variado y adaptado a sus necesidades nutricionales.