En España ha surgido una nueva moda para ligar que no requiere de aplicaciones móviles, gimnasios, clases de inglés o sesiones de running grupales. La premisa es simple: asistir a un supermercado entre las 7 y las 8 de la tarde y pasear por los pasillos con una piña en el carrito de la compra. ¿Pero por qué esta fruta tropical y no una manzana o un plátano? Como escribió el explorador, militar y botánico español Gonzalo Fernández de Oviedo en su obra Historia general y natural de las Indias, islas y tierra firme del mar océano (1547), "ninguna de las otras frutas se puede, con muchos quilates, comparar a esta".
Del mismo modo que la acción de cortejar es secular y ha evolucionado con el tiempo, no es la primera vez en la historia que la piña, ese manjar tropical y estéticamente excéntrico, significa más que una simple fruta.

La Irrupción de la Piña en Europa: Símbolo de Estatus y Exclusividad
Descubierta y documentada por Cristóbal Colón en su segundo viaje a las Américas, la piña ganó una popularidad sin precedentes tras su irrupción en el viejo continente. Con su sabor, color y forma, conquistó a las élites aristocráticas, quienes la convirtieron, entre los siglos XVI y XIX, no solo en un alimento muy codiciado, sino también en un símbolo de estatus.
Más que una simple fruta: la revolución de la piña en Europa
Fernández de Oviedo dedicó en su gran obra nada más y nada menos que cinco páginas a la descripción de la piña. Él fue solo uno de los muchos exploradores europeos que hicieron buena publicidad de esta fruta, originaria de América del Sur y el Caribe. La razón por la que las piñas se volvieron tan importantes en la vida de las clases altas europeas tiene que ver, en cierto modo, con su exclusividad: transportarla en barco, en un viaje que solía durar hasta dos meses, ponía en peligro su calidad. Por ello, las piezas que llegaban en buen estado se vendían a precios muy elevados.
Otro aspecto que a los europeos les resultó innovador sobre la piña fue su dulzor. En el siglo XVI, el azúcar era una especia escasa, por lo que a veces la necesidad de degustar ese sabor se cubría a través de la fruta.
Cuando esta fruta crezca a una semejanza, la percibirás por el olor, que está mucho más allá del olor de nuestras frutas más selectas de Europa.
En este sentido, mientras que en siglos anteriores el consumo de frutas en Europa dependía de la temporalidad, el comercio intercontinental dio lugar a un flujo más constante de cierto tipo de alimentos. Al cultivarse en regiones con condiciones climáticas estables, la piña casi siempre conservaba el mismo sabor y olor, "que está mucho más allá del olor de nuestras frutas más selectas de Europa", señalaba Richard Ligon, autor de la Historia verdadera y exacta de la isla de Barbados (1657) y copropietario de una plantación de azúcar en América.
Esta fruta sedujo a la alta sociedad europea por su exotismo. Se dice que Cristóbal Colón la bautizó como tal por su aparente similitud con el fruto del pino, pero al observarla con atención (y probarla) nadie estuvo de acuerdo con ello. Lo cierto es que, si se comparaba con la "vieja y seria manzana", tan simbólica en el relato cristiano que dominaba el pensamiento de la época, la piña representaba todo lo contrario: la novedad, la aventura, el interés por lo desconocido.

Piñas para regalar, para decorar, para aparentar
El hecho de que las piñas costaran tan caras -algunas fuentes mencionan precios equivalentes a 7.000 euros- condujo a que muchos no quisieran comérselas y se decantaran, en cambio, por comprarlas únicamente para presumir de ellas. Esta fruta fue, aproximadamente entre los siglos XVI y XIX, lo que hoy correspondería a un buen coche, un teléfono de última generación o una prenda de alta costura. Como tal, no es de extrañar que se convirtiese también en un "objeto" susceptible de ser regalado.
Una vez la aristocracia encontró la fórmula para cultivarla en suelo europeo, en invernaderos y jardines botánicos, la piña se produjo primero para obsequiar y, más tarde, para alimentar. Precisamente en el Reino Unido se observan rastros del furor que causó la piña tras su llegada al continente: al consolidarse como símbolo de opulencia y poder, se colocaron estatuas de piñas en las fachadas de numerosos edificios, como la Catedral de San Pablo en Londres o la Dunmore House en Falkirk (Escocia).

Ahora bien, aquellos que no podían permitirse una piña o una representación de ella, tenían la opción de alquilarla: se dice que algunos pagaban por horas para exponerlas en sus eventos sociales o, simplemente, para pasearse con una de ellas bajo el brazo. Como vemos, no mucho ha cambiado desde entonces en el arte de aparentar.
La Piña: Etimología y Origen de su Nombre
La palabra piña proviene del latín pinea y esta de pinus (pino). Inicialmente (siglo XIV) solo se aplicaba al fruto del pino. La piña tropical (Ananas comosus L. Merr) es originaria de América y fue llevada a Europa por Cristóbal Colón desde la Isla Guadalupe (Brasil) en 1493.
La explicación de la denominación "piña" aparece en distintas crónicas de los siglos XVI y XVII. Fernández de Oviedo la da a conocer del siguiente modo: «aquel nombre de “piñas” le pusieron los christianos porque lo parescen en alguna manera». En historiografías posteriores se detalla: «La “piña” es una planta muy galante, llamada así porque su fruto es parecido en lo exterior a la del pino europeo, pero todo pulpa sabrosísima y de bello olor» (CORDE. Lozano, Pedro. Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán. V.1. Paraguay).
El término «piña» se adoptó por su semejanza con el cono de una conífera. El Diccionario de la Real Academia Española (RAE) la registra como “Piña de América” (2001) y nos remite a “ananás” (Del portugués “ananás”, y este del guaraní “naná”). Los primeros españoles llamaron “piñas” a las “ananás” porque las encontraron parecidas a las “piñas” que ellos conocían, es decir, al fruto del pino (‘piña’ ‘del latín pinea. Fruto del pino y de otros árboles’. DRAE. 2001).
La denominación “piña” terminó imponiéndose en casi toda América a las designaciones indígenas regionales. Así, en la zona de sustrato quechua se impuso a “achupalla” y en Paraguay, donde se habla la lengua guaraní, el indigenismo guaraní “naná” terminó también desplazado. Actualmente, se usa “ananás” en Argentina y Uruguay, aunque en algunas zonas compite con piña.
Características Botánicas, Cultivo y Usos
La piña (Ananas comosus) es una planta de escaso porte con hojas duras y lanceoladas de hasta 1 metro de largo. Fructifica una vez al año, produciendo un único fruto fragante y dulce, muy apreciado en gastronomía. Es una planta vivaz, terrestre, acaule, con una roseta basal de hojas rígidas, sésiles, lanceoladas, estrechamente imbricadas, con los márgenes dotados de espinas de puntas cortas. El tallo, rojizo, se hace visible alrededor de los tres años, alcanzando entre 1 y 1.5 metros. Del tallo brotan inflorescencias en forma de espiga, formadas por varias docenas de flores trímeras de color violáceo.

El fruto es una pequeña baya que se fusiona tempranamente con las adyacentes en un sincarpio o infrutescencia, grande y de forma ovoide. El corazón del sincarpo, más fibroso, se forma a partir del tallo axial engrosado, y las paredes del ovario, la base de la bráctea y los sépalos se transforman en una pulpa amarilla, apenas fibrosa. La piña es un cultivo claramente tropical, que acepta cualquier tipo de suelo siempre que cuente con buen drenaje; los suelos anegados pueden causar la podredumbre de las raíces. Es ligeramente acidófilo y requiere de altas temperaturas para fructificar, alrededor de los 24 °C.
Se reproduce más frecuentemente a partir de la parte basal del fruto, las yemas del tallo distal o la corona de brácteas de la fruta. Los vástagos se plantan en línea con una densidad de 37 500 a 50 000 plantas por hectárea para consumo fresco, y hasta 80 000 para destino industrial. La cosecha principal se efectúa desde principios de verano hasta comienzos de otoño. Es un fruto no climatérico, es decir, que debe cosecharse ya maduro, pues una vez cortado, la maduración se detiene por completo y empieza a deteriorarse. Hoy la piña es el segundo cultivo frutal tropical en volumen, solo superado por el plátano, y conforma más del 20 % de la producción comercial de este tipo de frutos.
Proceso de Cultivo y Producción de la Piña - TvAgro por Juan Gonzalo Angel
Valor Nutricional y Propiedades Medicinales
El fruto para su consumo puede estar fresco y en conserva. En Occidente se usa habitualmente como postre y en ensaladas, aunque cada vez más como ingrediente dulce en preparaciones de comida oriental. Cuando la piña está madura, la pulpa es firme pero flexible, las hojas se pueden arrancar de un fuerte tirón y el aroma es más intenso en la parte inferior.
Debido al coste del transporte del fruto fresco y la concentración del consumo, se producen numerosos subproductos industrializados, en especial zumos, yogures, helados y mermeladas. Es el ingrediente principal de algunos cócteles, como la piña colada. En México se elabora el tepache, una bebida refrescante fermentada que utiliza como base la cáscara de la piña. También parece haber indicios de que en la época prehispánica se utilizaba para ablandar carnes y producir vinagre.
Entre las propiedades medicinales del fruto, la más notable es la de la bromelina, que ayuda a metabolizar los alimentos. Es también diurético, ligeramente antiséptico, desintoxicante, antiácido y vermífugo. Se indica para dispepsias hiposecretoras, reumatismo, artritis, gota, urolitiasis, arteriosclerosis, bronquitis, enfisema, asma y mucoviscidosis. En uso tópico, se utiliza para la limpieza de heridas y ulceraciones tróficas.
La Piña como Jerga y sus Múltiples Significados Regionales
Si bien la regla del español es única, es necesario tener en cuenta que en algunos países existen algunas palabras que tienen más de un significado, según la connotación que se maneje en la zona. Este es el caso de ‘piña’, que cuenta con un significado general en el habla culta, pero en varios lugares de habla hispana, tiene un significado adicional.
Significado de "Piña" según la RAE
La RAE define piña (del lat. pinea, y este der. de pinus ‘pino’):
- Fruto del pino y de otros árboles, de forma aovada, más o menos aguda, de tamaño variable, según las especies, y que se compone de varias piezas leñosas, triangulares, colocadas en forma de escama a lo largo de un eje común, y cada una con dos piñones.
- Mazorca del maíz, especialmente cuando carece de farfolla.
- Conjunto de personas o cosas unidas o agregadas estrechamente.
- Tejido blanco mate, transparente y finísimo, que los indígenas de Filipinas fabrican con los filamentos de las hojas del ananás.
- Mar. Especie de nudo, generalmente redondeado, que se teje con los chicotes descolchados de un cabo.
- Canarias, Argentina, Bolivia, Cuba, Paraguay y Uruguay. Puñetazo.
- Cuba. Dispositivo que permite conectar simultáneamente tres enchufes en una única toma.
- El Salvador. Hombre homosexual.
- Nicaragua. Racimo de frutas. (Ej: Piña de cocos.)
- Coloquial en Perú. Persona con mala suerte. También usado como adjetivo.
Significados Regionales de "Piña"
- En **Perú**, ‘ser piña’ significa ser una persona desafortunada y con mala suerte. Este significado, según la lingüista peruana Martha Hildebrandt, deriva de la comparación de la "piña de sal" con el 'trozo de sal gema'. Años más tarde, se llamó ‘piña de sal’ a las comidas muy saladas, y "salado" se asoció a "desafortunado", haciendo que el uso de la palabra piña llegara a ser equivalente al término ‘desafortunado’.
- En **México** suele decirse que una persona está mintiendo al decir "eso es pura piña", que es lo mismo que "me estás choreando". "Chorear" y "piñar" son expresiones coloquiales usadas como sinónimo del verbo mentir.
- En **Venezuela**, se dice de una persona o cosa que "es una piña" cuando se trata de alguien que molesta, que es fastidioso, pesado o pegajoso.
- En **Uruguay**, además de referirse al fruto del pino, "piña" se usa principalmente como sinónimo de dar un puñetazo.
La Piña y la Sexualidad: Un Tema Reciente en Redes
En los últimos días, en internet y redes sociales, han circulado numerosos ‘memes’ que relacionan el consumo de la piña con la actividad sexual. Esta tendencia sugiere que el consumo de piña podría mejorar la vida sexual. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Lyon en Francia, algunos alimentos, entre los que destaca la piña, pueden modificar el sabor de los fluidos genitales, volviéndolos un poco más dulces. Los especialistas aseguran que las altas cantidades de minerales y enzimas que contiene este fruto son las responsables de modificar el sabor en los fluidos, lo que puede hacer más agradable la práctica sexual.