El pollo asado, también conocido como rostizado, en brasas o a la brasa, es un plato elaborado con un pollo expuesto directamente al fuego. Este puede provenir de un hogar casero o de un asador profesional rotatorio. Por regla general, el asado del pollo se va haciendo con la propia grasa y jugos del mismo que circulan por la carne durante la operación de asado. Por esta razón, se debe colocar expuesto al fuego de tal forma que pueda moverse o girar, para que la circulación de estas grasas y jugos sea lo más eficiente posible. Los asadores rotatorios emplean este concepto de forma muy eficaz.
Este plato tiene una rica historia; por ejemplo, el pollo asado era uno de los platos preferidos del rey Ricardo Corazón de León en el siglo XII.

Preparación del Pollo Asado
Para la preparación básica, basta con frotar a mano toda la superficie del pollo con grasa (mantequilla) o aceite y sal. Opcionalmente, antes de esta operación, se puede introducir cualquier relleno, como cebolla picada, pimientos, o algunas hierbas aromáticas. En algunas ocasiones se somete al pollo a un lardeado con beicon, aunque esta operación es más adecuada para los casos de pollo al horno. Tras la operación de relleno, se cose o se ata el pollo para evitar que se pierda el contenido.
Asadores Rotatorios y su Funcionamiento
Los asadores rotatorios o espiedo permiten asar al mismo tiempo una gran cantidad de pollos. Son muy empleados en banquetes, en fiestas al aire libre con gran afluencia de gente y en las tiendas de asado de pollo. Suelen funcionar, por regla general, con una estufa de gas que emite calor por radiación a las diferentes hileras ("espadas") rotatorias de pollos ya ensartados y sujetos por unas horquillas. Durante la operación de asado, los pollos de la parte superior vierten sus grasas sobre los de la parte inferior, de tal forma que al final van a parar a la bandeja ubicada en la parte inferior del asador. Frecuentemente, mediante un simple cazo, se pasa una cierta cantidad de este líquido y se riega la hilera de pollos de la parte superior para que vaya distribuyéndose de nuevo hacia los pollos de las espadas inferiores.

El Pollo Asado alrededor del Mundo
En Alemania
El pollo asado (en alemán: Brathähnchen, en bávaro, Brathendl) es un plato popular en Alemania. Tradicionalmente se sirve con cerveza bávara en festivales como la Oktoberfest, y se come generalmente con pretzel y/o Maß de cerveza.
En Argentina
En Argentina, el pollo al spiedo (la palabra italiana spiedo o espiedo es originada en la gran inmigración de millones de personas procedentes de Italia que entre 1860 y 1960 inmigraron al país, y se traduce al español ibérico por espetado) es un pollo descogotado y desplumado, luego espetado (atravesado por un leño o por una barra de metal), y luego asado "vuelta-y-vuelta". Esto significa girándolo lentamente bajo el efecto de un fuego mediano, ni que queme ni que solo produzca un hervor superficial, es decir, con el calor ni muy intenso ni muy leve de unas llamas que pueden ser de leños o de estufas de gas o similares, hasta que el cuerpo sin cabeza ni cogote ni patas del ave quede dorado y lo suficientemente cocinado hasta su interior. El crocante pollo al spiedo es un clásico de la cocina argentina y es uno de los platos típicos de las rosticerías argentinas.
En Estados Unidos
El pollo asado en espiedo se hizo popular en los Estados Unidos desde mediados de los 1990. Los supermercados venden pollo asado en espiedos verticales u horizontales, siendo una opción común y accesible.
En México
El pollo asado en México es llamado rostizado y es popular como forma de comida rápida, con mayor énfasis en los fines de semana. Es vendido tanto en locales establecidos llamados "rosticerías", como en puestos callejeros y en supermercados. En la modalidad callejera existen pollos que son asados directamente a las brasas. En algunas rosticerías son también vendidos como tacos o como tortas.
En Venezuela
En Venezuela es muy popular el consumo de pollo a la brasa, especialmente en locales llamados comúnmente polleras en este país. Suele acompañarse con hallaquitas, yuca (hervida o frita), papas fritas, guasacaca y salsa picante.
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Las Papas Fritas: Compañero Ideal
Las papas fritas son el acompañamiento perfecto para el pollo asado, ya que le aportan un toque crujiente y sabroso. Aunque el pollo al espiedo o al spiedo se puede comer solo, suele ser consumido como almuerzo o cena familiar o de parejas acompañado por guarniciones muy variadas, entre las que descuellan las papas y/o diversas ensaladas de verduras y hortalizas típicas de climas templados. Curiosamente, existe una disputa no resuelta sobre el verdadero origen de las patatas fritas entre Bélgica y Francia. Los belgas aseguran que estas nacieron en las orillas del río Mosa alrededor del siglo XVII, cuando debido a una helada no había pescado para la venta y se optó por freír patatas.
Receta: Pollo Asado y Papas Fritas Caseras
El pollo asado es una de las formas más sencillas y sabrosas de preparar esta carne, que además es muy saludable y económica. Para lograr este clásico platillo en casa, se necesita un buen pollo, limpio y seco, sal, pimienta, ajo, limón y hierbas aromáticas al gusto. El primer paso para toda receta es elegir un pollo fresco y de buena calidad.
Preparación del Pollo
- Salpimentar: Salpimienta el pollo por dentro y por fuera.
- Rellenar: Rellénalo con unos dientes de ajo pelados y un limón cortado en cuartos.
- Aromas: Espolvorea el pollo con hierbas aromáticas al gusto, como tomillo, romero o laurel.
- Asar: Cocínalo al horno o en un asador hasta que esté dorado y cocido por completo.
- Reposo: Después de sacar el pollo del horno, deja que repose durante unos minutos antes de cortarlo, esto ayuda a que los jugos se redistribuyan.
Preparación de las Papas Fritas Crujientes
Para obtener unas patatas fritas más crujientes, es crucial seguir algunos pasos:
- Remojo: Puedes remojar las tiras de patata en agua fría durante al menos 30 minutos. Esto ayuda a eliminar el exceso de almidón.
- Precalentar el aceite: Vierte suficiente aceite en una sartén grande o en una freidora hasta que cubra aproximadamente 3 centímetros de altura. Calienta el aceite a una temperatura de aproximadamente 180° C.
- Freír las patatas: Una vez que el aceite esté caliente, añade las tiras de patata en lotes pequeños para evitar que se peguen entre sí. Es importante no sobrecargar la sartén o la freidora con demasiadas patatas a la vez, para mantener la temperatura del aceite.
- Escurrir y salpimentar: Una vez que las patatas estén doradas, retíralas del aceite con una espumadera y colócalas sobre papel de cocina para escurrir el exceso de aceite.
- Personalizar: Experimenta con diferentes condimentos y especias para darle sabor a tus patatas fritas.
Lo importante es que queden bien doradas y tiernas por dentro; el resto es disfrutar de esta deliciosa combinación.
