La pizza es, sin duda, uno de los platos más populares y queridos a nivel mundial, un verdadero regalo de Italia que ha sabido conquistar paladares y adaptarse a innumerables culturas. Cada país, e incluso cada hogar, ha creado su propio tipo de pizza, dándole un toque de originalidad con ingredientes tradicionales de sus regiones. En este contexto de fusiones gastronómicas, preparar una pizza casera con combinaciones de sabores como el choclo, el jamón y el tomate, se convierte en una experiencia deliciosa y personal.

El Arte de la Masa Casera Perfecta
La base de toda buena pizza es, sin duda, su masa. Preparar una masa casera es un placer y permite controlar la textura y el sabor. A continuación, se detalla un proceso para lograr una masa ideal:
Ingredientes Clave para la Masa
- Harina: La elección de la harina es fundamental.
- Harina 000: Es la mejor opción si se busca una masa para pizza más gruesa o esponjosa, ya que tiene más gluten, lo que la hace más elástica.
- Harina 0000: Si se prefiere una pizza más tradicional, como las que se hacen en Italia con una masa delgada, la harina 0000 es la elección adecuada.
- Agua tibia
- Levadura (seca o fresca)
- Azúcar
- Sal
- Aceite de oliva

Proceso de Preparación de la Masa
Para iniciar, se recomienda la técnica de la "esponja" para activar la levadura:
- En un bol pequeño, disolver la levadura en aproximadamente 60 g de agua tibia. Agregar una cucharadita de azúcar y una cucharadita de harina (tomada de los 500 g totales).
- Integrar todo y dejar reposar aproximadamente 10 minutos para que se forme la esponja.
- Una vez formada la esponja, se puede comenzar con la harina. Si se usa la técnica del volcán: colocar la harina tamizada en un bol amplio, formando un volcán. Vertir la levadura disuelta en el centro del volcán.
- Integrar la harina de los bordes del volcán con el fermento, mezclando con un tenedor o con las manos hasta integrar bien los ingredientes.
- Incorporar el aceite y mezclar.
- Ahora, amasar: incorporar el resto del agua gradualmente, integrando todo. Al principio, la masa puede quedar pegajosa, pero a medida que se amasa, se irá formando la textura deseada. Amasar con las manos hasta que quede lisa, homogénea y no se pegue a los dedos.
- Una vez lista la masa, se puede dejar reposar en un bol tapado. Para una fermentación óptima, se recomienda llevarla al refrigerador por unas 12 a 24 horas. Mientras más reposo tenga, más sabor y una masa más liviana se obtendrá.
- Pasado ese tiempo, retirar del frío, darle un amasado suave y dejar reposar tapado por una hora.
- Dividir la masa en esferas, que serán las bases de cada pizza. Estirarlas hasta formar círculos o la forma deseada, ya sea con los dedos marcando bien el borde para pizzas al estilo napolitano, o con un rodillo. Se debe estirar con mucho cuidado de no romper la masa.
Los Mejores 5 TRUCOS para estirar la Masa de Pizza 😉👌🍕
La Salsa de Tomate Perfecta
Una buena salsa realza el sabor de la pizza. Aquí una receta sencilla y deliciosa:
- Picar finamente cebolla y ajo.
- En una cacerola pequeña, saltear la cebolla con un chorrito de aceite de oliva y un poco de sal hasta que empiece a transparentar.
- Agregar el ajo y las especias. Cocinar por unos 5 minutos.
- Añadir los tomates perita previamente cortados. Cocinar entre 5 y 10 minutos, hasta que empiecen a cocinarse.
- Incorporar puré de tomate y un chorrito de agua. Dejar reducir para obtener una salsa rica y concentrada.

Rellenos Protagonistas: Choclo, Jamón y Tomate
La combinación de choclo, jamón y tomate ofrece una explosión de sabores y texturas que deleitará a los amantes de la pizza casera.
Preparación de Cebolla y Choclo
Esta combinación es ideal para quienes disfrutan de sabores dulces y ligeramente tostados:
- Cortar las cebollas en juliana.
- En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, sofreír las cebollas.
- Agregar sal y orégano. Dejar cocinar hasta que empiecen a transparentar y cambiar de color.
- Añadir el choclo desgranado para que incorpore el gusto de la cebolla y las especias. Cocinar por unos 5 minutos aproximadamente. Esta mezcla es perfecta para añadirla sobre la base de salsa y queso.

Pizza de Jamón, Queso y Tomate
Una variante clásica y siempre deliciosa, con un toque particular en la adición del tomate:
Para esta versión, después de haber pre-cocido la base de la pizza:
- Agregar el jamón picado y una generosa cantidad de queso mozzarella (o la mezcla de quesos preferida, como parmesano rallado).
- Hornear la pizza hasta que el queso se derrita y la base esté dorada.
- Al sacarla del horno, añadir el tomate fresco cortado en rodajas o cubos. Esta técnica es ideal si no se desea el tomate caliente o demasiado cocido, manteniendo su frescura.
- Finalmente, espolvorear con un poco de orégano.

Montaje y Horneado de la Pizza Casera
Una vez que la masa ha duplicado su volumen y ha sido desgasificada (introducir el puño en la masa), es momento de darle forma y hornear.
- Sacar la masa del bol y formar una pelota. Cortarla a la mitad para obtener dos pizzas.
- Colocar cada mitad en una pizzera aceitada, dándole la forma deseada. Pinchar la masa con un tenedor para que no levante demasiado durante la cocción.
- Agregar la salsa de tomate de manera uniforme.
- Si se busca una pizza de molde (más gruesa), dejar leudar un rato más en las pizzeras antes de hornear.
- Precalentar el horno a una temperatura alta (idealmente 250°C o al máximo del horno si se busca un estilo napolitano, o a horno medio para bases más gruesas).
- Cocinar la base de la pizza con la salsa hasta que la parte de abajo esté dorada (unos cinco a siete minutos a alta temperatura).
- Retirar del horno, añadir el relleno elegido (por ejemplo, la mezcla de cebolla y choclo con queso, o el jamón y queso para la variante de jamón, queso y tomate).
- Llevar nuevamente al horno hasta que el queso se derrita y dore.
- Para la pizza de jamón, queso y tomate, como se mencionó, añadir el tomate fresco después de retirarla del horno.
- Cortar y disfrutar.
Variantes y Consejos Adicionales
Pizza sin Horno: En la Sartén
Si no se dispone de horno, o se prefiere una opción más rápida, se puede preparar pizza en una sartén:
- Lo ideal es hacer una masa delgada, ya que las masas más gruesas funcionan mejor en el horno.
- Una vez que la masa esté lista, llevarla a una sartén y cocinar a fuego bajo.
- Existen dos opciones:
- Esperar a que la parte inferior se tueste. Luego, darle la vuelta y sobre la cara dorada, añadir la pasta de tomate, el queso y los otros ingredientes. Tapar la sartén mientras se cocina.
- Con la segunda opción, no es necesario darle vuelta. Simplemente dejar la masa tres minutos a fuego bajo y luego añadir los ingredientes sobre el lado crudo. Tapar y cocinar hasta que los ingredientes estén listos y el queso fundido.

La pizza casera ofrece una versatilidad increíble para experimentar con sabores y texturas. Ya sea con la dulzura del choclo, la intensidad del jamón o la frescura del tomate, cada bocado es una oportunidad para disfrutar y compartir.