¿Una papa sin cátsup? Al igual que la mayonesa, este popular aderezo de jitomate se encuentra en varios alimentos que se consumen en la cotidianidad, desde papas fritas hasta hamburguesas. El kétchup es, probablemente, una de las salsas más conocidas y consumidas del mundo, sirviendo como acompañamiento a multitud de platos. Sin embargo, su consumo en exceso puede provocar efectos negativos en el cuerpo.

Origen y Composición
Según el Diccionario enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, la cátsup se constituye en general por jitomates a los que se les añade azúcar, vinagre, sal y algunas especias para producir su característico sabor. El kétchup se elabora con tomate y sal como productos básicos a los que, después, se les añade azúcar, vinagre y mezclas concretas de especias y hortalizas.
De acuerdo con National Geographic, algunos investigadores creen que la palabra "ketchup" proviene del chino, haciendo referencia a una salsa de pescado fermentado. Durante algunas de sus expediciones a Asia, es posible que los ingleses se hayan topado con el condimento y tratado de replicarlo en el Reino Unido. Su origen se encuentra en el ketsiap chino, una salsa que acompañaba el pescado y la carne, pero que no tenía tomate. Los ingleses lo importaron en el siglo XVIII y no fue hasta un siglo después, en 1876, cuando el norteamericano Henry J. Heinz le añadió tomate e inventó lo que hoy conocemos como kétchup.
Perfil Nutricional del Kétchup
A pesar de tener al jitomate como su componente principal, los ingredientes que se agregan a la cátsup provocan que su valor nutricional no sea del todo sano. Según Healthline, un sitio especializado en temas de salud, una cucharada de 17 gramos de kétchup contiene lo siguiente:
- 17 calorías
- Menos de un gramo de proteína
- Menos de un gramo de fibra
- 3.5 gramos de azúcar
El sitio asegura que, en comparación con otros condimentos, la salsa kétchup contiene el mismo número de calorías que la mostaza, pero tiene menos que la mayonesa.
Principales Riesgos del Consumo Excesivo
Alto Contenido de Azúcar y Jarabe de Maíz de Alta Fructosa
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) explica en la Revista del Consumidor que "las salsas cátsup, en general, tienen mucha azúcar". El contenido de azúcar en esta salsa de tomate puede alcanzar, e incluso sobrepasar el 25 por ciento. La gran cantidad de azúcares del kétchup se traduce en un aporte excesivo de calorías al organismo y, por tanto, un incremento del peso.
La especialista en nutrición Laura Burak, explicó al sitio de Eat this, not that que las cantidades de azúcar en el condimento pueden afectar los niveles de azúcar en la sangre, ya que "la mayoría de las salsas de tomate en el mercado contienen azúcar añadida, generalmente en forma de jarabe de maíz con alto contenido de fructosa".
A la larga, el consumo de azúcar puede afectar el funcionamiento del metabolismo y provocar algunas afectaciones como:
- Aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares
- Riesgo de padecer diabetes tipo II
- Aumento de peso y obesidad

Los ingredientes como el jarabe de maíz alto en fructosa, responsable del sabor dulce del kétchup, se relacionan con problemas en la salud del consumidor. Según diversos estudios científicos, este jarabe es básicamente azúcar (glucosa y fructosa), pero está más procesado que el propio azúcar refinado y, lo que es más importante, puede crear adicción. El consumo excesivo de alimentos con jarabes de maíz de fructosa se vincula a un mayor riesgo de tener obesidad, resistencia a la insulina, triglicéridos altos y enfermedades del hígado. Aunque comer kétchup en sí no parece causar cáncer, el alto consumo de jarabe de maíz alto en fructosa está relacionado con la obesidad y un mayor riesgo de cáncer de colon.
Elevado Contenido de Sodio (Sal)
Profeco explica que se debe tomar en cuenta el contenido de sal en el condimento, ya que "una cantidad excesiva de salsa te llevará a consumir demasiada sal sin que te des cuenta". La sal es una sustancia cristalina utilizada en diferentes alimentos como conservador y para dar sabor. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que es una de las principales fuentes de sodio.
Necesitamos Comer Menos Sal? o Todo lo Contrario?
Se recomienda consumir menos de cinco gramos de sal por día, ya que algunas de las afectaciones que se pueden presentar son:
- Retención de líquidos
- Hipertensión arterial
- Problemas cardíacos
- Osteoporosis
Acidez
De acuerdo con Healthline, uno de los ingredientes del kétchup es alto en ácido: el jitomate. Por su composición nutricional, este contiene niveles de ácido que pueden empeorar ciertos padecimientos. La salsa de tomate, al ser un alimento ácido debido a la presencia de ácidos como el málico y el cítrico, puede causar acidez y pirosis. Es por ello que se recomienda que las personas con acidez y reflujo se abstengan de consumir cátsup.
Colorantes y Conservadores
Según el sitio El Poder del Consumidor, algunas salsas comerciales contienen conservadores y colorantes que pueden afectar la salud. Entre ellos se encuentra el rojo 40, un subproducto del petróleo que Profeco ha relacionado con comportamientos negativos en menores de edad, tales como impactos neurológicos que generan:
- Hiperactividad
- Déficit de atención
Kétchup y la Salud Infantil
El kétchup es una de las salsas más populares entre los más pequeños. Como aderezo o sazonador de alimentos, la salsa cátsup es de los productos que más acompañan las comidas de los niños, pero no todas las marcas o presentaciones pueden ser consumidas por ellos debido a ingredientes no aptos, según Profeco.
Profeco ha alertado sobre la importancia de "limitar el consumo de alimentos con alto contenido de sodio y azúcares" en los niños. "El sentido del gusto es determinante para la elección de los alimentos. Los primeros años de vida de los niños son una gran oportunidad para desarrollar sus preferencias alimentarias y establecer hábitos saludables en su alimentación, ya que si se les reduce la ingesta de alimentos muy dulces aumentará la posibilidad de ofrecerles otros sabores, que a la larga tendrán beneficios para ellos", expuso la Procuraduría. Además, el kétchup enmascara hasta los sabores más intensos, impidiendo que el niño se familiarice con los sabores de la cocina casera.
Presentaciones No Recomendadas para Niños
Un estudio de Profeco arrojó que hay cuatro presentaciones de cátsup que no deben ser consumidas por niños porque contienen edulcorantes no recomendables:
- Heinz, tomate kétchup sin azúcar añadida de 369 gramos (producida en México)
- Yo Mama´s, salsa de tomate cátsup de 397 gramos (hecha en Estados Unidos)
- Tasty DBS, salsa de tomate imitación, de 280 gramos (fabricada en México)
- Walden Farms, salsa cátsup de 355 mililitros (hecha en Estados Unidos)
Marcas con Jarabe de Maíz de Alta Fructosa
Profeco también alertó que 10 presentaciones contienen jarabe de maíz de alta fructosa, un "jarabe que es una alternativa más barata y más dulce que el azúcar de caña". Su consumo en exceso puede traer consecuencias negativas para la salud, como obesidad y diabetes. Las marcas identificadas son:
- Aurrera, imitación salsa de tomate cátsup, de 1 kilogramo.
- Clemente Jacques, salsa cátsup, de 620 gramos.
- Clemente Jacques, salsa cátsup, de 970 gramos.
- Clemente Jacques, salsa cátsup con chile habanero molido de 220 gramos.
- Clemente Jacques, salsa cátsup con chile jalapeño en trocitos de 220 gramos.
- Del Monte calidad, imitación salsa de tomate cátsup, de 370 gramos.
- Embasa, salsa de tomate para aderezar de 1 kilogramo.
- First Street, salsa de tomate cátsup, de 567 gramos.
- Member´s Mark, imitación salsa de tomate cátsup, de 3.8 kilogramos.
- Mi Cátsup, salsa de tomate para aderezar de 1 kilogramo.
Discrepancias en el Etiquetado
En la Revista del Consumidor, Profeco señaló que algunas salsas cátsup tienen más kilocalorías de las declaradas en la etiqueta:
- Sun Harvest, salsa de tomate cátsup de 567 mililitros: declara 94.12 kilocalorías, pero contiene 105 kilocalorías.
- Walden Farms, salsa cátsup de 355 mililitros: declara 2.68 kilocalorías, pero contiene 9 kilocalorías.
- Yo Mama´s, salsa de tomate cátsup de 397 gramos: declara 28 kilocalorías, pero contiene 37 kilocalorías.
Recomendaciones para un Consumo Consciente
Profeco explica que "las salsas cátsup deben contener un alto porcentaje de tomate, mientras su contenido de azúcares y sal no debe ser demasiado elevado". Por ello, se sugiere consumir la salsa o imitación cátsup con moderación; una cucharada sopera corresponde aproximadamente a 17 gramos, dependiendo de la consistencia de cada marca. El Poder del Consumidor revela que es mejor optar por marcas artesanales y caseras o aquellas que no contengan jarabe de maíz ni colorantes.
Conservación del Kétchup
Aunque el kétchup puede durar sin abrir hasta dos años, si las condiciones de conservación no son las adecuadas, puede estropearse mucho antes. Su larga vida útil se debe a su composición ácida, ya que se elabora con tomate, vinagre y azúcar. Es importante guardarlo en la nevera una vez abierto, ya que en casa un bote puede durar varias semanas o incluso meses.
El kétchup tiene una fecha de consumo preferente, que hace referencia a la calidad del alimento, no a su seguridad como la fecha de caducidad. Su consumo sigue siendo seguro incluso pasada esta fecha, aunque el sabor puede no ser el mismo y haya perdido parte de sus propiedades. El tiempo de conservación del kétchup en buen estado depende en gran medida de los ingredientes, siendo los que contienen más conservantes los que se mantienen bien durante más tiempo.
Signos de Deterioro del Kétchup
Antes de consumir esta salsa, es importante comprobar que se encuentra en buen estado. Darse cuenta de que el kétchup se ha puesto malo es relativamente sencillo:
- Un líquido acuoso empieza a separarse del líquido más espeso a medida que envejece. En este momento, todavía es seguro para el consumo, aunque se notará un sabor rancio.
- A medida que pasa el tiempo, el líquido terminará por separarse y luego empezará a verse de un color marrón más oscuro en vez del habitual rojo brillante. Si el kétchup tiene este aspecto, debe tirarse de inmediato porque no es seguro para el consumo.