Por las venas de la familia Panach corre horchata, pero no en sentido literal, claro está. Lo que empezó en 1971 como una horchatería familiar en el corazón de Alboraya -el pueblo por excelencia de la horchata- se ha convertido, más de medio siglo después, en una compañía referente en la elaboración de esta bebida tan valenciana, de tantas raíces y protectora de tantos recuerdos.

El origen: Un legado familiar
Fueron Amparo Ferrer y José Panach, padres de José Ramón Panach, actual gerente del Grupo, quienes comenzaron a darle forma al proyecto abriendo una horchatería en un pequeño bajo de Alboraya. Tanto José como Amparo provenían de familias de labradores, vinculados a la tierra, lo que sembró en la familia un profundo amor por la horchata, su cultura, sus ingredientes y sus tiempos.
“La pasión nos viene de ahí, de aquel negocio donde se servía horchata con mucho amor y de forma artesanal”, explica Alejandro Panach, representante de la tercera generación. En 2003, tras años de experiencia en el sector, José Ramón decidió dar el salto y montar su propia fábrica en Meliana, dentro de la Denominación de Origen de la Chufa de Valencia.
Innovación desde la tradición
Tras años fabricando para terceros, la empresa buscó la diferenciación. En 2010 lanzaron La Horchatería de Panach y, en 2015, marcaron un hito con el lanzamiento de Xufatopía: una horchata pasteurizada, sin proteína láctea y embotellada en vidrio. La diversificación continuó en 2017 con la marca La Vevida, incorporando bebidas de avena y almendra.
El proceso de elaboración
Aunque no tienen campos propios, trabajan con agricultores locales bajo contratos de larga duración, asegurando que el 100% de la producción esté dentro del perímetro de la Denominación de Origen. El proceso es riguroso:
- Recolección: Se realiza durante los meses de octubre y noviembre.
- Limpieza: Las chufas se limpian con zarandas y se separan por calibres.
- Secado: Es una fase crucial; solo cuando la chufa baja del 10% de humedad se puede almacenar para elaborar horchata.

Compromiso con la sostenibilidad y el mercado
La empresa ha logrado reducir su huella de carbono en un 90,4% en apenas dos años, gracias a la instalación de placas fotovoltaicas y una activa política interna de ahorro energético. En cuanto a su expansión, la alianza estratégica con Alcampo permite que su horchata llegue a 168 tiendas en todo el país, superando la barrera de la estacionalidad y acercando el sabor auténtico de la chufa a nuevas regiones españolas.
Para el Grupo Panach, la horchata es más que un producto: es un puente emocional. Como señala Jessica Cervera, responsable del Departamento Comercial: “Para los valencianos, la horchata nos lleva a un lugar muy especial: la merienda en el pueblo, los abuelos, el verano… Siempre te transporta a un momento feliz”.