La combinación de una mousse ligera y aireada con la intensidad y el brillo de un coulis de frutas frescas es una experiencia culinaria deliciosa. En esta ocasión, exploraremos cómo preparar una exquisita mousse de frutillas acompañada de un vibrante coulis de frutillas, un postre que destaca por su suavidad, sabor y atractiva presentación.
Descubriendo el Coulis: Un Toque de Sabor y Elegancia
¿Qué es el Coulis? Origen y Versatilidad
Si te gustan los dulces, es bastante probable que hayas escuchado alguna vez el término coulis. Procede de la cocina francesa y, en su versión dulce, sirve para salsear infinidad de postres, tartas, sorbetes, helados y quesos, entre otros. Este es su uso principal, aunque también sirven para dar sabor a batidos y otras bebidas. El término coulis, en origen, hacía referencia a una elaboración de carne espesada que daba cuerpo y sabor a las salsas. Se obtiene al triturar ciertos alimentos previamente preparados, concentrando su sabor.
Ventajas de Usar Coulis en Postres
La elaboración de la receta de coulis con fresas es muy sencilla y estará listo en pocos minutos. Podremos utilizarlo para acompañar un amplio abanico de postres, como una tarta de queso, un bizcocho, unas frutas horneadas, una panacotta o, entre sus muchas otras posibilidades, es ideal para endulzar un yogur natural. Los postres ganan mucho con un coulis a su vera. Para alegrar la presentación de la mousse me gusta servirla con alguna salsa de frutas que tenga un color intenso. Como estamos en plena temporada de fresas en esta ocasión he empleado un coulis de fresas para cubrir las mousses. Existen infinidad de coulis, siendo los más populares los de frutas, que se usan para salsear postres, y los de verduras o verduras y frutas, que se sirven junto a carnes y pescados. El coulis, al igual que ocurre con otros tipos de salsa, es un buen aderezo para múltiples platos. Sientan de maravilla a cualquiera de nuestras tartas de queso, especialmente la de La Viña y la de mascarpone, y también a carnes y aves asadas, como el solomillo de cerdo, la ternera, el pavo y las pechugas de pollo.

Coulis de Frutilla: Receta y Variaciones
Hacer un coulis de frutillas es muy simple. Para hacer esta salsa de frutas solo necesitas frutas, azúcar y, opcionalmente, un poco de zumo de limón.
Ingredientes para el Coulis de Frutilla
- Frutillas: 300 g (frescas o congeladas)
- Azúcar: 150 g (o azúcar glasé para una disolución más rápida)
- Agua: 100 cc
- Zumo de limón: Cantidad necesaria (opcional)
Preparación del Coulis de Frutilla
- Para la elaboración de este coulis (y cualquier otro) conviene utilizar fruta madura, que no pasada de punto.
- Lava las frutillas bajo el chorro de la canilla y quítales el cabito (o las hojas verdes y deséchalas). Trocea las frutillas (en mitades o cuartos si son grandes).
- En una cacerola, coloca el agua y el azúcar y cocina hasta lograr un almíbar liviano.
- Pon las frutillas troceadas en el vaso de la batidora y lícualas con el almíbar. Si utilizas azúcar glasé, añádelo directamente con las frutillas y remueve con unas varillas hasta que esté integrado, luego añade el agua y el zumo de limón si lo deseas. Tritura con la batidora hasta obtener un puré fino.
- Cuela el puré para retirar las semillas si prefieres un coulis más suave.
- Deja enfriar y reserva.
Ya puedes pasar el coulis de fresa a un recipiente para su uso, en un biberón para decorar platos o en una salsera para bañar los postres. Una vez hecha, puedes conservarla durante un par de días.
Consejos para un Coulis Perfecto
- Consistencia: A mí me gusta que la salsa sea bastante líquida, como el coulis. Así, al ir comiendo la mousse va cayendo el coulis y siempre cogemos fruta junto con la mousse. Si preferimos que la capa de frutas no fluya, podemos añadir gelatina o agar-agar al puré de frutas de modo que se solidifique en la nevera.
- Variaciones: Podemos sustituir las fresas por otras frutas para adaptarlo a nuestras preferencias o a las frutas disponibles en la temporada: kiwi, mango, etc., preferiblemente frutas con un color intenso que contraste con el blanco de la mousse. Una variante del coulis de fresa es el de frutas rojas. Para prepararlo solo hay que usar el mismo peso de fresa indicado en la lista de ingredientes, pero de frutas rojas variadas. Usa un mix de frambuesas, fresas, moras y arándanos. Las cantidades que uses de cada una de las frutas dependerá un poco de la disponibilidad que tengas de ellas. Incluso puedes hacerlo solo con una fruta. También, te animo a comprar una bolsa de frutas del bosque congeladas.
- Preparación: Algunos coulis, como ocurre con el de fresa, se elaboran simplemente batiendo la fruta con ingredientes aromatizantes (si se usan) y algo de azúcar; otros necesitan maceración previa y cocción para estar listos.
Cómo hacer coulis o salsa de fresas
Mousse de Frutilla: Suavidad y Sabor
La mousse de frutilla es un postre ligero y delicioso, ideal para cualquier ocasión. Su textura aireada y su intenso sabor a frutillas la convierten en una opción refrescante.
Ingredientes para la Mousse de Frutilla
- Frutillas: 300 g
- Azúcar: 120 g (dividido en 80 g y 40 g)
- Agua: 30 cc
- Yemas: 4 unidades
- Queso crema: 200 g
- Gelatina sin sabor: 10 g
- Crema (nata para montar): 400 cc
Preparación de la Mousse de Frutilla
- Lava las frutillas bajo el chorro de la canilla, quítales los cabitos y procésalas o lícualas hasta obtener un puré.
- Cocina 80 g de azúcar junto con el agua (30 cc) hasta obtener un almíbar a 120ºC (punto de bolita dura).
- Bate las yemas en la procesadora. Vierte el almíbar en forma de hilo sobre las yemas batidas. Sigue batiendo a velocidad media hasta que la mezcla se enfríe y blanquee.
- Incorpora el queso crema y el puré de frutilla a la mezcla de yemas.
- Hidrata la gelatina sin sabor en agua fría. Llévala al microondas o en baño de María para entibiar y derretir. Añádela a la mousse, mezclando bien.
- Aparte, bate la crema (nata) con los 40 g restantes de azúcar hasta que esté bien firme.
- Mézclala con el resto de la preparación muy suavemente, con movimientos envolventes para no perder el aire.
- Para enfriar, vierte la mezcla en una placa de 25 cm x 30 cm, forrada con papel film, o en moldes individuales. Lleva al congelador o a la nevera hasta que esté firme.
Secretos para una Mousse Esponjosa
La mousse lleva un poco de gelatina para estabilizar la nata. Así evitamos que pierda volumen según pasan las horas y se puede preparar el postre con varias horas de antelación o incluso el día de antes y dejarlo en la nevera bien tapado hasta la hora de servir sin que pierda su textura esponjosa. Esto resulta muy cómodo para no tener que preocuparnos del postre a última hora.

Montaje y Presentación: El Final Perfecto
Sugerencias de Servido
Desmolda la mousse y córtala en porciones individuales. Puedes servirla en copas de helado o platos individuales. Termina con una frutilla fresca en un extremo y una porción de sorbete en el otro si lo deseas. Acompaña cada porción con una generosa capa del coulis de frutillas. Yo suelo guardar los tarritos de yogur de cristal para servir raciones pequeñas de postres de cuchara. Salen 4 raciones generosas, aunque es un postre ligero y no cansa comerlo. Si lo vamos a servir después de una comida copiosa podemos dividirlo en 6 o incluso 8 raciones más pequeñas.