Tipos de Merengue para Decorar y sus Usos

Uno de los grandes placeres en la vida es disfrutar de los postres y los pequeños antojitos dulces en cualquier momento del día. Después de degustarlos, nos invade la curiosidad de aprender sus recetas y recrearlos en casa. Si bien esta puede ser una tarea ardua debido a la gran variedad de postres existentes (fríos, calientes, cremosos, gelatinosos, esponjosos, sencillos o con cierto nivel de complejidad), hay un elemento clave que no puede faltar en el repertorio culinario de un gran repostero: el merengue.

Esta crema blanca y brillante es el elemento estrella que decora todo tipo de pasteles, tartas, cupcakes y postres en vaso. Acompáñanos y descubre qué es el merengue, cuáles son los tipos que existen y cómo aplicarlo en tus recetas para llevar tus postres a otro nivel.

Foto de postres variados decorados con merengue

¿Qué es el Merengue en Repostería?

El merengue es una espuma densa que parte de principios de elaboración muy básicos y sencillos, convirtiéndose en un elemento muy versátil y útil en la cocina. Con solo dos ingredientes, claras de huevo y azúcar batidas a punto de nieve, se obtiene una crema que puede usarse para decorar pasteles, rellenar tartas, hornear para obtener otra textura diferente o combinar con otros elementos para incorporar más aire a la mezcla, entre otras aplicaciones.

La popularidad que tiene el merengue en la repostería se debe a su delicado y dulce sabor, que se complementa perfectamente con otros elementos como aromatizantes, colorantes, semillas o frutos secos. Además, su consistencia le brinda infinitas posibilidades en la repostería, ya que puede ser ligera, espumosa, suave e incluso crujiente por fuera, pero muy aireada en su interior.

Esquema de la formación del merengue, claras batidas con azúcar

Tipos de Merengue

Al emplear las claras de huevo y el azúcar, se obtiene un merengue estable, suave y ligero. Sin embargo, a partir de sus grados de cocción podemos tener diferentes resultados finales. A continuación, te contamos cuáles son los tipos de merengue que puedes utilizar en tus recetas de postres.

Merengue Francés

También conocido como merengue básico, este tipo se elabora montando las claras de huevo a temperatura ambiente y agregando el azúcar poco a poco hasta obtener una espuma firme y consistente. La receta de este merengue es bastante fácil; solo se debe tener en cuenta la proporción de claras y azúcar, donde esta última es el doble en peso que las claras. A pesar de llevar una mayor cantidad de azúcar, al finalizar no se deben percibir los gránulos al frotar la mezcla entre las yemas de los dedos.

Este merengue no es tan brillante como otros tipos, pero su popularidad en diferentes recetas se debe a su textura, sabor y firmeza, siendo perfecto para añadir a bases de mousse o para cocinar al horno y preparar merengues individuales secos y pavlovas.

Merengue francés crudo en un bol

Merengue Italiano

Este tipo de merengue parte del mismo principio que el merengue francés, donde se deben montar las claras a punto de nieve. Sin embargo, la diferencia radica en que se prepara un almíbar con azúcar y un poco de agua. Este almíbar se incorpora gradualmente a las claras a manera de hilo mientras se continúa batiendo la mezcla y se va enfriando a temperatura ambiente.

Puede que este sea un proceso más difícil, pero si se logra a la perfección, el merengue italiano resulta ser más firme y brillante que los demás. Es ideal para hacer macarons, rellenar y decorar tartas, pasteles, así como para aligerar cremas, flanes, mousses, soufflés y otros postres.

Esta es la mejor forma de hacer el Merengue Italiano,

Merengue Suizo

Por último, tenemos el merengue suizo, que se caracteriza por tener un mayor grado de dificultad, pero que vale la pena intentarlo debido a su gran estabilidad. Este tipo de merengue se elabora con los mismos ingredientes que los anteriores, pero con la diferencia de que las claras de huevo, después de batirse con el azúcar y disolverse por completo, se cocinan a baño María sin dejar de remover hasta que estén completamente montadas y, finalmente, se dejan enfriar a temperatura ambiente.

Debido a su firmeza, este tipo de merengue se utiliza para decorar productos horneados, incorporar a mousses o para llevar al horno y obtener merengues individuales que son crujientes por fuera y ligeramente pegajosos por dentro, perfectos para disfrutar solos o emplearlos para decorar otros postres.

Merengue suizo brillante y firme en un bol

Consejos para Obtener un Merengue Perfecto

Aunque preparar merengue es relativamente fácil y sencillo, nunca está de más tener algunos consejos para obtener resultados óptimos a la hora de hacerlos en casa y sorprender a todos con tus habilidades como repostero. ¡Toma nota y aplica los siguientes aspectos!

  • Debido a que esta receta consta de muy pocos ingredientes, es importante utilizar huevos frescos y a temperatura ambiente para que, a la hora de batirlas, se monten con mayor facilidad. Asegúrate de que las claras no tengan restos de yema.
  • Cuando prepares cualquiera de los diferentes tipos de merengue, debes asegurarte de que todos los utensilios estén bien limpios y libres de cualquier rastro de grasa.
  • A la hora de preparar merengue italiano, es importante tener todo listo y a la mano, ya que una vez que obtienes el almíbar, debes trabajar de forma rápida y continua sin parar en el proceso.
  • Al agregar el almíbar a las claras montadas, hazlo muy despacio y asegúrate de que caiga por las paredes del bol y no directamente en las varillas de la batidora, que pueden hacer que se formen grumos o, en el peor de los casos, causar un accidente. Hazlo manteniendo un hilo fino y controlado.
  • El secreto de un merengue perfecto está en la agitación que atrapa burbujas de aire y crea una crema estable que vence la gravedad. Sin embargo, ten cuidado de no sobrebatirlo, ya que las proteínas del huevo se hacen demasiado fuertes y las burbujas de aire se escapan.
Utensilios limpios listos para preparar merengue

Usos Culinarios del Merengue

Preparar los diferentes tipos de merengue no es difícil; se trata de dominar la técnica que se irá perfeccionando mediante la experimentación y, por supuesto, aplicando los consejos anteriores. Una vez te sientas confiado y te consideres un experto en la preparación del merengue, pon a prueba tus habilidades con las siguientes recetas.

Pie de Limón

Esta clásica receta cautiva a muchos por su equilibrio de sabores entre lo ácido y lo dulce, y su deliciosa combinación de texturas. El pie se elabora con una base de masa quebrada, rellena de una exquisita crema de limón, que suele estar decorada con una capa de merengue italiano para brindarle una apariencia más sofisticada.

Pie de limón decorado con merengue italiano tostado

Merengues Secos o Suspiros de Merengues

Estas delicias, que son ligeras y aireadas, se elaboran utilizando merengue francés el cual se vierte en una manga pastelera con una boquilla mediana y se forman pequeños círculos sobre papel parafinado. Luego, se hornean a baja temperatura hasta que estén listos. Estos merengues secos se pueden disfrutar solos o emplearlos para decorar tartas y demás postres horneados.

Pequeños suspiros de merengue secos en una bandeja

Pavlova

Esta tradicional receta, cuyo origen es disputado por Australia y Nueva Zelanda, consiste en un pastel con textura crujiente por fuera y cremoso y ligero por dentro. Se elabora con una base de merengue (comúnmente francés) que se rellena de crema batida o pastelera y se decora con frutos rojos.

Pavlova decorada con crema y frutos rojos

Conviértete en un experto preparando los diferentes tipos de merengues que existen y pon a prueba tus habilidades culinarias con los diferentes platos que encuentres.

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