Algunas hortalizas y verduras han sido, y siguen siendo, tan importantes en la gastronomía que han trascendido la cocina para arraigarse en el lenguaje cotidiano a través de expresiones coloquiales. Estas frases, utilizadas diariamente, revelan la profunda conexión cultural que tenemos con los alimentos que cultivamos y consumimos.
Dar Calabazas
La frase «dar calabazas» es una expresión común utilizada cuando alguien no corresponde a los sentimientos amorosos de otra persona. Pero, ¿cuál es su curioso origen?
La calabaza, desde la Antigua Grecia, ha sido considerada un alimento con propiedades que anulan la libido. Por esta razón, se utilizaba con el fin de disminuir o suprimir el deseo sexual y, de este modo, evitar las relaciones amorosas. Además, durante la Edad Media, era común recomendar el consumo de pepitas de calabaza para alejar los pensamientos lascivos e impuros, ayudando así a mantener los votos de castidad.

Llevar más capas que una cebolla
Al pelar y cortar una cebolla, es inconfundible su estructura de capas concéntricas, que son hojas que se disponen una sobre otra, engrosándose y volviéndose carnosas. Esta característica inspiró una peculiar expresión.
La expresión «llevas más capas que una cebolla» se usa para describir a una persona que se ha abrigado excesivamente debido al frío, vistiendo muchas capas de ropa. Esta frase hace alusión directa a la forma en que el bulbo de la cebolla está constituido por múltiples capas superpuestas.

Me importa un pimiento
Esta expresión tiene sus raíces en el mundo de la pintura, específicamente durante el siglo XVII, cuando se desarrolló el arte del bodegón. Los artistas de la época buscaban elementos que les permitieran mostrar la calidad y el desafío técnico de su pintura.
Para ello, solían emplear elementos como granadas, limones o uvas, cuya representación implicaba un reto considerable. Sin embargo, el pimiento no tuvo gran protagonismo en los bodegones, presumiblemente debido a su piel lisa y poco colorida, que ofrecía escasas posibilidades pictóricas. Fue así como se popularizó entre los artistas la frase «me importa un pimiento», aludiendo al poco valor o interés que esta verdura tenía en sus obras.

Rojo como un tomate
Aunque en la actualidad existe una gran variedad de tomates -y algunos de ellos no son rojos-, tradicionalmente este carnoso fruto se ha asociado fuertemente con el color rojo. De ahí que, al pensar en el color rojo intenso, a menudo pensemos en un tomate.
Esta expresión se utiliza para describir a una persona que se ruboriza o se sonroja intensamente en la cara, usualmente por vergüenza, timidez o calor, asimilando el color de su piel al rojo característico de un tomate maduro.
