La historia de una canción sublime y valiente, fiel a su esencia trovadoresca de siglos de humanidad, se alzó con bravura y poesía en los dramáticos años en que la democracia estuvo ausente en América del Sur por la fuerza de las armas. Patricia Díaz-Inostroza argumenta, desde un recorrido estético e histórico, que la poesía cantada de América Latina es un antiguo arte musical que da cuenta de lo imaginario del continente y de las historias de vida de sus habitantes, sus sentires -de ahí sus cantares- y sus padecimientos, como también sus luchas y sus aspiraciones. Estos "cantares de resistencia" se manifestaron en diversas formas, una de ellas siendo el icónico álbum que marcó un hito.

"Ojalá que Llueva Café": Creación y Desafíos de un Álbum Emblemático
"Ojalá que llueva café" es el nombre del cuarto álbum de estudio grabado por el cantautor dominicano Juan Luis Guerra y su grupo 4.40. Este álbum, lanzado en 1988, se convirtió en una de las producciones más importantes y reconocidas de su carrera, marcando un antes y un después en la música latinoamericana.
Cambios en la Formación y Tragedia
Al iniciarse las sesiones de grabación de este álbum, la cantante Maridalia Hernández renunció a la agrupación para continuar su carrera como solista [1]. A raíz de su salida, fueron incorporados el músico y compositor Marco Hernández y la cantante Milagros Taveras. Sin embargo, el proceso de creación del álbum estuvo marcado por un trágico suceso.
En una gira conjunta de Juan Luis Guerra y su grupo con los también dominicanos Rubby Pérez y Sergio Vargas por Venezuela, el bus que transportaba a los músicos tuvo un accidente en el que falleció el percusionista Ángel Miro Andújar, apodado "Catarey", el 17 de julio de 1988 [1][2][3]. Este evento sumió al grupo en una profunda conmoción.

Superando el "Letargo" y Homenaje
Al regresar de la fallida gira, Milagros Taveras se separó del grupo y Guerra no quiso seguir al frente de la agrupación, cayendo en una especie de "letargo". Sin embargo, Bienvenido Rodríguez, presidente de Karen Records, convenció a Guerra de que el mejor homenaje que le podía hacer al músico fallecido era volver a grabar. Juan Luis Guerra compuso en honor de Andújar el tema "Ángel para una tambora" y sustituyó al músico fallecido por el también percusionista Juan De la Cruz.
Temas Destacados del Álbum
Este disco incluye la canción "Razones", que fue la segunda incursión de Guerra en el género de la salsa desde el LP "Soplando". Para las sesiones de grabación de esta canción, el músico incluyó al pianista cubano Gonzalo Rubalcaba. Debido a la amplia difusión de la música del ya desaparecido grupo musical venezolano Un Solo Pueblo, Guerra incluyó en las sesiones el calipso "Woman del Callao" del cantautor venezolano Julio Delgado.
Posteriormente, fueron lanzados como sencillos "Woman del Callao", "Visa para un sueño" y "De tu boca", de la cual se realizó una versión remezclada. El álbum, con su mezcla de ritmos caribeños y letras poéticas, no solo honró la memoria de su percusionista, sino que también consolidó a Juan Luis Guerra y 4.40 como referentes de la música en español.