La lactancia materna es una etapa crucial en el desarrollo de los recién nacidos, proporcionando una nutrición óptima que fortalece su sistema inmunológico y crea un vínculo emocional entre madre e hijo. La leche materna aporta valiosos nutrientes, refuerza el sistema inmunológico y fortalece el vínculo entre madre e hijo.
Existen diversas razones por las cuales una madre puede necesitar extraer y guardar su leche materna, como el regreso al trabajo, la necesidad de que la pareja participe en la alimentación o la garantía de tener leche disponible cuando no se está en casa. En tales momentos, saber cómo extraer y conservar la leche materna de manera segura y eficiente se convierte en una práctica esencial. Si no es posible amamantar al bebé directamente, es recomendable extraer la leche en los horarios habituales de alimentación del bebé, lo que ayuda a mantener la producción de leche.
Extracción de la Leche Materna
Las madres pueden extraer la leche materna a mano o con un sacaleches manual o eléctrico. Antes de iniciar la extracción, es fundamental lavarse las manos con agua y jabón. Si no se dispone de agua y jabón, se puede utilizar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60% de alcohol. Asimismo, es importante buscar un espacio limpio y asegurarse de que todas las piezas del extractor y los biberones estén limpios. No es necesario lavar los senos y pezones antes de la extracción.
Si se necesita ayuda para estimular el flujo de leche sin la succión directa del bebé, pensar en las cosas que se adoran del bebé puede ser útil.
Métodos de Extracción
Extracción a mano
Este método implica formar una letra “C” con el pulgar y los dedos de la mano, colocándola a unos centímetros de la base del pezón. Se aprieta con los dedos hacia las costillas y luego se juntan, comprimiendo el pecho entre el pulgar y el índice. Es importante tener cuidado de no frotar los dedos sobre la piel para evitar irritaciones. Se deben ir cambiando los dedos de sitio alrededor del pecho para buscar los conductos que aún contengan leche y facilitar su salida.
- Exige práctica, habilidad y coordinación.
- Se facilita con la práctica y puede ser tan rápido como usar un extractor.
- Es útil si se está lejos del bebé con frecuencia o si se necesita una opción siempre disponible.
- Todas las mamás deberían aprender a extraerse la leche a mano en caso de emergencia.
Este método es gratuito.
Extractor manual
Para extraer la leche con un dispositivo manual, se requiere el uso de la mano y la muñeca. Al igual que la extracción manual, exige práctica, habilidad y coordinación. Es útil para extracciones ocasionales si la madre se aleja del bebé solo de vez en cuando, aunque puede suponer un riesgo más alto de infección de seno.
Extractor eléctrico
Los extractores eléctricos funcionan con batería o se enchufan a una toma eléctrica. Pueden resultar más fáciles para algunas madres, permitiendo extraer leche de un seno por vez o de ambos al mismo tiempo. La extracción doble (de ambos senos simultáneamente) permite obtener más leche en menos tiempo, lo cual es muy útil si la madre regresa al trabajo o a la escuela con un horario extendido.
Si se utiliza una bomba, es crucial inspeccionar el kit de la bomba y los tubos flexibles para asegurarse de que estén limpios. Los tubos enmohecidos deben retirarse y sustituirse inmediatamente. Después de cada uso, se necesita un lugar para limpiar y lavar el equipo. Este tipo de extractor funciona bien para crear un suministro de leche cuando no es posible amamantar al bebé directamente y puede ser especialmente útil para madres que han tenido dificultades con otros métodos de extracción.

Conservación Segura de la Leche Materna Extraída
Una vez extraída, la leche materna debe conservarse adecuadamente para mantener sus propiedades. Los recipientes deben estar bien lavados (con agua caliente y jabón) y aclarados. Se pueden utilizar bolsas de almacenamiento de leche materna o recipientes de comida limpios. Los recipientes pueden ser indistintamente de plástico o de cristal, siempre que sean de uso alimentario (marcados con el símbolo correspondiente) y tengan una tapa que cierre con eficacia.
Al momento de guardar la leche materna, se recomienda usar bolsas específicas para congelar leche humana o biberones y envases de vidrio o plástico duro sin BPA (Bisfenol A) y con tapas que traben bien. No se deben usar envases con el número de reciclaje 7, ya que pueden contener BPA, ni bolsas desechables para leche u otras bolsas de plástico que no estén diseñadas para este fin. Es preferible guardar la leche en doble bolsa para mayor protección.
Preparación para el Almacenamiento
- Llenar los recipientes individuales con la cantidad de leche que el bebé necesitará para una sola toma. Se puede comenzar con 2 a 4 onzas (60 a 120 mililitros) y ajustar según sea necesario.
- Considerar almacenar porciones más pequeñas, de 30 a 60 mililitros (1 a 2 onzas), para situaciones inesperadas o retrasos en la alimentación regular.
- Dado que la leche materna se expande al congelarse, no llenar los recipientes hasta el borde.
Etiquetado y Ubicación
Para una gestión eficaz del inventario, es imprescindible usar etiquetas y tinta a prueba de agua, y etiquetar cada recipiente con la fecha en que se extrajo la leche materna. Si la leche se va a almacenar en la guardería del bebé, se debe añadir el nombre del bebé a la etiqueta. Para asegurar la temperatura más fría y constante, los recipientes deben colocarse en la parte trasera del refrigerador o congelador.
Si no se tiene acceso inmediato a un refrigerador o congelador, la leche puede guardarse temporalmente en un refrigerador aislado con bolsas de hielo por hasta 24 horas. Después de este período en una hielera, la leche materna debe ser refrigerada o congelada.

Guía de Conservación de la Leche Materna Extraída
La leche materna, si es extraída bajo condiciones higiénicas, puede usarse de forma segura hasta unas cuatro horas a temperatura ambiente. Cuando se enfría inmediatamente después de la extracción, puede conservarse entre 24 y 48 horas. Si se congela de inmediato, puede durar hasta tres meses. Por lo general, el congelador de la nevera es adecuado para congelar la leche materna con seguridad.
Tiempos de Almacenamiento
La siguiente tabla resume las directrices para guardar leche materna fresca destinada a bebés sanos nacidos a término:

| Lugar | Temperatura | Cuánto tiempo | Lo que debes saber |
|---|---|---|---|
| Encimera, mesa | Temperatura ambiente (hasta 77 °F / 25 °C) | Hasta 4 horas | Los recipientes deben estar tapados y se deben mantener lo más frescos posible. Cubrir el recipiente con una toalla fresca y limpia puede mantener la leche más fresca. Desecha cualquier leche sobrante dentro de las 2 horas después de haber terminado de alimentar al bebé. |
| Refrigerador | 40 °F (4 °C) | Hasta 4 días | Guarda la leche en el fondo del refrigerador. Cuando te vas a trabajar, PUEDES guardar la leche materna en un refrigerador compartido. Asegúrate de etiquetar el recipiente de forma clara. |
| Congelador | 0 °F o menos (-18 °C o menos) | Lo mejor es un plazo de 6 meses. Hasta 12 meses es aceptable. | Guarda la leche hacia el fondo del congelador, donde la temperatura es más constante. La leche que se guarda a temperaturas de 0 °F o menos dura más, pero su calidad puede bajar. |
Descongelación y Calentamiento de la Leche Materna
Siempre se debe descongelar y usar la leche materna más antigua primero, siguiendo la regla "primero en entrar, primero en salir". La forma más segura de descongelar un biberón o bolsa de leche congelada es colocándola en el refrigerador durante toda la noche.
Es importante saber que no siempre es necesario calentar la leche materna; algunas madres prefieren dársela a temperatura ambiente o incluso fría.
Recomendaciones al Calentar la Leche
- Mantener el recipiente sellado mientras se calienta.
- Colocar el recipiente en agua corriente tibia (no caliente) o en un recipiente con agua que esté tibia (no caliente).
- Nunca se debe poner un biberón o bolsa de leche materna en el microondas. Calentarla en el microondas genera puntos de calor que pueden quemar al bebé y destruir los nutrientes de la leche. El microondas puede destruir los nutrientes de la leche materna y crear puntos calientes, que pueden quemar la boca del bebé.
- Antes de alimentar al bebé, probar la temperatura dejando caer unas gotas sobre la muñeca. La leche debe sentirse tibia, no caliente.
- Mover la leche para mezclar las grasas, que posiblemente se hayan separado. No sacudir la leche.
- Una vez descongelada en el refrigerador, la leche materna debe usarse en las siguientes 24 horas. Esto cuenta desde el momento en que la leche ya no está congelada, no desde que se saca del congelador.
- Si la leche materna se descongeló a temperatura ambiente o se calentó después de haber estado refrigerada o congelada, úsala en el plazo de 2 horas.
FORMA CORRECTA DE CALENTAR LA LECHE MATERNA
Consideraciones Especiales: Leche con Olor Agrio por Lipasa
Algunas mujeres han notado que su leche congelada adquiere un olor agrio o incluso rancio. Esto puede deberse a que la enzima lipasa actúa muy rápidamente en la leche de algunas madres, provocando que desarrolle un olor agrio en pocas horas.
En estos casos, la madre puede seguir el siguiente procedimiento:
- Introducir la leche en un cazo y ponerla al fuego.
- Si se dispone de un termómetro de cocina, esperar que la leche alcance los 60ºC.
- Retirar la leche del fuego.
- Guardarla en el recipiente donde se va a congelar.
- Enfriar rápidamente (un poco de agua fría con hielo es útil).
- Congelarla de inmediato.
Propiedades Nutricionales de la Leche Materna Congelada
Aunque la leche materna congelada sí preserva la mayoría de sus propiedades nutritivas, es importante saber que lamentablemente algunos de sus componentes inmunológicos, esenciales para proteger al bebé frente a las enfermedades, se inactivan durante el proceso de congelación. No se han realizado estudios concluyentes para determinar si los bebés que solo beben leche materna fresca se resfrían o presentan diarrea con menor frecuencia que aquellos que a veces se alimentan con leche congelada.