Los productores de salmónidos han apostado por balsas jaulas de gran tamaño para afrontar los nuevos desafíos de la industria. Como parte de esta evolución tecnológica, la infraestructura flotante ha mejorado significativamente, reflejando una mayor capacidad de carga y eficiencia en los sistemas de cultivo.
Componentes críticos y su mantenimiento
La operatividad de los centros de cultivo depende de una correcta gestión de sus estructuras. Entre los elementos clave se encuentran:
- Pontones: Cumplen dos funciones fundamentales durante el proceso productivo: sirven como plataforma de trabajo y se han convertido en viviendas flotantes para dar comodidad durante los periodos a bordo.
- Redes: Son insumos fundamentales al ser la única barrera que permite mantener la biomasa cultivada protegida dentro de las jaulas, previniendo posibles escapes, pérdidas o ataques de depredadores. Se utilizan tecnologías avanzadas como redes semi-rígidas elaboradas de un PET duradero y ligero.
- Líneas de fondeo: Esenciales para la estabilidad del sistema frente a las fuerzas ambientales.

Servicios de inspección y certificación
Para garantizar la continuidad operacional, las empresas especializadas ofrecen servicios integrales de mantención, inspección y certificación de estructuras flotantes, cumpliendo con la normativa vigente (como la Res. Ex. 1821 - 3362). Estos servicios incluyen:
- Levantamiento general: Evaluación del estado de las jaulas y pontones mediante inspecciones físicas y el uso de equipos R.O.V.
- Planificación técnica: Generación de planos, memorias de cálculo de fondeos mediante software especializado (como AQUASIM) y planes de mantenimiento.
- Ejecución in situ: Cambios de pasadores, tapas, flotadores, abrazaderas y reparaciones de pasillos, apoyados por embarcaciones con capacidad hidráulica.
Innovación en sistemas cerrados
La industria ha comenzado a explorar el uso de jaulas cerradas como una solución para mejorar la protección de los peces. Esta tecnología permite el control del agua, la regulación de oxígeno y la protección contra agentes externos como el piojo de mar.
El proceso para implementar estas unidades es exhaustivo y requiere:
- Fase de proyecto: Evaluación del centro existente por ingenieros especialistas en tecnología marina.
- Análisis global: Documentación para asegurar que el centro tolera las fuerzas locales y globales a las que estará expuesto.
- Producción adaptada: Fabricación de componentes y lonas especiales personalizados según las condiciones de la localidad.
Monitoreo permanente del ambiente marino
La visión de esta tecnología no es trasladar toda la producción, sino reducir el tiempo de cultivo en jaulas abiertas en al menos un 50%, permitiendo que los smolts alcancen un peso robusto en ambientes protegidos antes de su traslado definitivo.