El vasto desierto del Sahara actúa como una frontera natural, dividiendo el continente africano en dos esferas musicales distintas. La música del norte de África comparte numerosas afinidades con la de Oriente Medio, mientras que la música subsahariana ha ganado reconocimiento mundial por la complejidad y sofisticación de sus ritmos.
Los conjuntos de percusión, que a menudo incluyen xilófonos y una gran variedad de tambores, ejecutan intrincados patrones rítmicos y métricos que dan lugar a estructuras musicales complejas, conocidas como polirritmias. Incluso los instrumentos que no son de percusión, como la Mbira (también conocida como Sanza o Kalimba) o los cuernos, se emplean de manera percusiva, ya sea mediante la pulsación de una cuerda o mediante acentos vocales marcados.
Una característica común en muchas culturas africanas es la presencia de una voz líder que entona melodías, a la cual responden alternativamente el resto de voces del coro. La música no solo acompaña danzas, trabajos, ceremonias y procesiones reales, sino que también funciona como un medio de comunicación, imitando la estructura y los matices del lenguaje hablado.
Funciones Sociales y Religiosas de la Música Africana
Las funciones sociales tradicionalmente asignadas a la música en África han influido en su relación con las estructuras de poder y la religión. En las sociedades islámicas, la música a veces se considera una distracción del deber religioso principal. Por ello, su práctica suele permitirse durante periodos festivos, pero se restringe en contextos sociales de mayor trascendencia.
En contraste, en las sociedades que conservan sus religiones tradicionales, la música está intrínsecamente ligada a los actos sociales de carácter religioso. Se utiliza como un vehículo para la comunicación con lo sobrenatural, en rituales de curación, y en las actividades cotidianas como la caza, la pesca o la agricultura.
En las regiones cristianizadas, la música no ha sido reprimida, pero a menudo se ha buscado canalizar su uso exclusivamente hacia las ceremonias religiosas. A partir de la década de 1970, la música religiosa ha mostrado una mayor apertura a la incorporación de ritmos populares en los textos litúrgicos.
Diversidad Regional de la Música Subsahariana
La variedad musical en África es inmensa, con estilos que a menudo presentan escasas conexiones aparentes entre sí. La música vocal de África Oriental se distingue claramente de la de otras regiones, y la música de los países occidentales africanos (como Senegal y Níger) presenta características únicas.
África Occidental
En África Occidental, destacan dos rasgos distintivos:
- La presencia de músicos profesionales, conocidos como griots, quienes combinan las funciones de músicos e historiadores orales de las clases aristocráticas.
- La utilización de tambores como medio de comunicación.
África Oriental
En África Oriental, sobresale el uso de una amplia gama de arpa y liras, cuya distribución se extiende desde el Valle del Nilo hasta el Valle del Rif. Algunos estudiosos consideran que estos instrumentos son herederos de la cultura del Antiguo Egipto.
África Central
Tradicionalmente, los tambores han sido el corazón de la creación musical en África Central. Sin embargo, con la evolución de la música congoleña contemporánea, los tambores han ido cediendo protagonismo. Otro rasgo distintivo es el florecimiento de texturas vocales e instrumentales polifónicas, como se aprecia en la música dorze y en las creaciones de los pueblos pigmeos.
Aunque la música polifónica está extendida por todo el continente, existen regiones, como el Sahel, donde es prácticamente desconocida.
Instrumentos Musicales Destacados de África Subsahariana
Además de las innumerables variedades de tambores, la música africana se enriquece con una gran diversidad de xilófonos. Un instrumento de origen netamente africano, inexistente en otros continentes, es la Mbira (también conocida como Sanza).

Membranófonos (Tambores)
Dada la naturaleza predominantemente rítmica de la música africana, los instrumentos de percusión, y en particular los membranófonos, desempeñan un papel fundamental.
Tambores Yuca
Los tambores Yuca son construidos a partir de troncos ahuecados, con un solo parche, y se presentan en tres tamaños. El tambor más grande puede alcanzar hasta un metro y medio de longitud. Tradicionalmente, se fabrican con troncos de árboles como el aguacate o el almendro, fáciles de vaciar. El parche, generalmente de cuero de res curtido, se tensa firmemente. El conjunto de tambores Yuca consta de tres instrumentos: la caja (el más grande y sonoro, con función improvisadora y parlante), la mula (mediano, encargado de llevar el compás con un ritmo constante que recuerda el trote de este animal) y el cachimbo (el más pequeño).
La ejecución de los tambores Yuca presenta particularidades. El tamborero se coloca a horcajadas sobre el tambor más grande (la caja) y, para mantener el equilibrio y la estabilidad, a menudo se sujeta mediante una argolla a la cintura o el cuello. El mayor de estos tambores se percute con una maza fuerte o baqueta dura y la mano. Los tambores Yuca, al igual que los Batá de los yorubas, son un trío, y su tamaño los convierte en los más grandes entre los instrumentos de percusión afrocubanos.

Tambor Parlante (Tama)
El Tambor Parlante, también conocido como Tama, es un tipo especial de tambor con forma de reloj de arena. Posee dos parches unidos por cuerdas que, al ser presionadas con el antebrazo, modifican la tensión de los parches y, consecuentemente, su sonido. Esta capacidad permite imitar el lenguaje hablado, lo que le otorga su nombre característico.
Atumpan
El Atumpan es una pareja de tambores de Ghana, uno de tono grave y otro agudo. Tienen una sola membrana y se golpean con baquetas de madera curvadas. Estos tambores están afinados en los tonos de la lengua hablada y también se les conoce como "tambores parlantes" por su habilidad para imitar la voz humana. Son tambores de prestigio, utilizados en ocasiones especiales, actos públicos del jefe o para la comunicación con los antepasados.
Tambor de Agua
El tambor de agua se compone de dos mitades de calabaza de diferentes diámetros. El ejecutante golpea el casco más pequeño, colocado boca abajo sobre el agua contenida en el más grande, con sus propias manos o un mazo. Este instrumento es utilizado mayormente por mujeres y se toca en conjunto con otros instrumentos de percusión.
Djembé
El Djembé es uno de los instrumentos africanos más conocidos internacionalmente. Es un tambor en forma de copa con un solo parche. A veces, alrededor del parche se incorporan láminas metálicas con pequeñas anillas para enriquecer su sonoridad. El Djembé no se toca de forma aislada, sino que forma parte de un conjunto rítmico. Cuando varios Djembé actúan juntos, recurren a la fórmula de "llamadas y respuestas" entre los instrumentos.
Konia ritmo africano djembe
Tambores Dum-dum
Los Dum-dum son un conjunto de tres tambores cilíndricos de madera, con parches en la parte superior e inferior, unidos por cuerdas verticales. El Dununba es el más grave y grande, el Sangban es el mediano y principal, y el Kenkeni es el más pequeño y agudo. A menudo se les colocan campanas para combinar sonidos agudos y graves. Su colocación puede ser apilada, de pie o sobre patas de madera, y la variación en la posición y la inclinación de la madera permite obtener diferentes sonidos.
Bougarabou
Originario de la región de Casamance en Senegal, el Bougarabou es un tambor similar al Djembé pero con un cuerpo más grande. Su parche es de piel de vaca y su sistema de tensado se realiza acercándolo al fuego. Aunque clásicamente se tocaba con una mano o un palo, en tiempos modernos se ha diversificado su ejecución. Los tocadores a menudo llevan pulseras tintineantes para añadir una capa adicional de percusión.
Sabar
El Sabar es un instrumento de percusión de Senegal, generalmente tocado con una mano y una baqueta de madera. Es un tambor cilíndrico doblemente cubierto con piel de cabra.
Tambores de Fricción
Los tambores de fricción obtienen su sonoridad al frotar la membrana. Son instrumentos típicos de ceremonias secretas de sacrificio e iniciación en las religiones congoleñas, y su sonido puede simbolizar la voz de animales salvajes.
Idiófonos
Mbira (Sanza / Kalimba)
El "Piano del Pulgar", conocido como Sanza, Kalimba o Mbira, es uno de los idiófonos más característicos de la música subsahariana. Consiste en una serie de láminas metálicas o de bambú montadas sobre una caja de resonancia de madera hueca. Se tocan pulsando las láminas con los pulgares. A veces se introduce dentro de una calabaza para amplificar el sonido.

Balafón
El Balafón es un instrumento de percusión similar a un xilófono, con calabazas huecas debajo de las teclas de madera que actúan como resonadores. Está extendido por África Occidental y algunas regiones de África Central. Recibe diferentes nombres según la región, como Gyil, Paluku o Mbila. Las lamas de madera, a menudo de béné, se golpean con baquetas y se queman en los extremos para sellarlas.
Chekeré
El Chekeré es una especie de maraca africana elaborada a partir de una calabaza seca cubierta por una red tejida con cuentas. Al agitarse, las cuentas chocan con el exterior de la calabaza, produciendo sonido. Se le conoce por diversos nombres en el continente, como lilolo o axatse en Ghana. Su fabricación implica secar la calabaza, retirar la pulpa y semillas, y luego tejer la red con cuentas.

Cordófonos (Instrumentos de Cuerda)
Arco Musical (Mbela)
El arco musical, como la Mbela, es un instrumento de una sola cuerda. Se golpea la cuerda con un palo o baqueta, y la boca del ejecutante actúa como caja de resonancia, generando diferentes tonos según su posición. Es un instrumento extendido entre los pueblos pigmeos, como los Aka.
Kora
La Kora es uno de los instrumentos más emblemáticos del África subsahariana, destacando por su complejidad y sofisticación. Es una especie de híbrido entre arpa y laúd, con 21 a 27 cuerdas que se extienden formando un ángulo gracias a un puente central. Su cuerpo de resonancia es una media calabaza perforada y cubierta de piel, y un mástil largo se inserta en él. Produce un sonido delicado y metálico, similar al arpa. La Kora acompaña el canto de los griots y también se utiliza como instrumento solista.

N’goni
El N’goni es un instrumento de cuerda punteada, similar a un laúd, originario de Mali. Posee una caja de resonancia naviforme de madera recubierta de piel y un mástil fino. Tradicionalmente tiene cuatro cuerdas, aunque las versiones modernas pueden tener hasta doce. Solo se tocan las dos cuerdas centrales, mientras que las otras actúan como bordones. Se toca con el pulgar y el índice.
La Influencia de la Música Africana en América
Como parte de la rica herencia cultural del continente africano, estos instrumentos, fruto de milenarios saberes, han sido incorporados a la cultura americana. Allí han adquirido nuevas formas y estilos de ejecución, pero conservan la esencia y la espiritualidad africanas.
En Cuba, los esclavos de origen congo crearon para sus fiestas profanas instrumentos como los tambores Yuca, que, al igual que los Batá de los yorubas, se presentan en un trío. Estos tambores, preferentemente hechos de troncos de árboles frutales cubanos, son largos y finos en su diámetro. La ejecución implica colocarlos inclinados y, en algunos casos, el tamborero se sube a horcajadas sobre el tambor, sujetándose con una argolla a la cintura.
Conjuntamente a los tambores Yuca, se utilizan otros elementos sonoros para complementar el baile: un palo golpeado contra una pieza de latón (guagua), otro tronco de madera ahuecada (guácara), o instrumentos rústicos de metal como una reja de arado o una guataca. Uno de los tamboreros suele llevar un par de pulseras llamadas Nkembi, compuestas por maraquitas de güira o metal.
Esta manifestación músico-danzaria, que incluye el Baile de Yuka, se considera un elemento fundamental del crisol cultural cubano. Traída desde África por los esclavos, se diseminó por la isla, llegando aproximadamente en la década de 1820. La influencia más fuerte y constante provino de la región de El Guayabo, en Pinar del Río.
La "Fiesta del Tambor Yuka" se mantuvo durante mucho tiempo con la participación de bailadores y cantantes de El Guayabo. En la década de 1980, el grupo portador adquirió su propia estructura musical y danzaria, construyendo sus instrumentos característicos. La ejecución se prefiere que sea iniciada por el "llamado", cuya fluidez en el toque es crucial para el resto del grupo.
Los cantos que acompañan los ritos congoleños son antifonales, alternando frases del solista ("gallo") con respuestas del coro. Los textos a menudo combinan vocablos de lenguas bantúes (muchas veces con significados alterados), español bozal, yoruba, efik o del caló español, reflejando la expresión característica del habla de los congos.
tags: #instrumentos #de #musica #subsahariana #yuca