Los cambios hormonales y físicos son una parte natural del envejecimiento. Sin embargo, a diferencia de la caída más drástica de las hormonas reproductoras que ocurre en las mujeres durante la menopausia, los cambios de las hormonas sexuales en los hombres ocurren progresivamente. Es fundamental informarse sobre los signos, síntomas y tratamientos para mantener una buena calidad de vida.
Cambios Hormonales en el Envejecimiento Masculino: La Testosterona
El término “menopausia masculina” se ha usado para describir la disminución en los niveles de testosterona relacionados con el envejecimiento. Sin embargo, los cambios hormonales relacionados con el envejecimiento en las mujeres y los hombres son diferentes. En el caso de los hombres, la producción de testosterona y otras hormonas disminuye durante un período de muchos años y las consecuencias no son necesariamente claras. Esta disminución gradual en los niveles de testosterona se conoce como hipogonadismo tardío o nivel bajo de testosterona relacionado con la edad.
Reconociendo un Nivel Bajo de Testosterona
Los niveles de testosterona de un hombre disminuyen, en promedio, alrededor de un 1 % al año después de los 40 años. Sin embargo, la mayoría de los hombres mayores todavía tienen niveles de testosterona dentro del rango normal y solo aproximadamente entre el 10 % y el 25 % tienen niveles que se consideran bajos. Los niveles bajos de testosterona en los hombres mayores suelen pasar desapercibidos. Los niveles de testosterona pueden evaluarse con un análisis de sangre, pero las pruebas no se hacen rutinariamente. Y muchos hombres que tienen niveles bajos de testosterona no presentan ningún síntoma.
Además, los signos y síntomas asociados con los niveles bajos de testosterona no son específicos de la baja testosterona. También pueden ser causados por la edad de una persona, el uso de medicamentos u otras afecciones, como tener un índice de masa corporal de 30 o más. Aun así, los signos y síntomas que sugieren niveles bajos de testosterona incluyen los siguientes:
- Reducción del deseo y la actividad sexual
- Disfunción eréctil o disminución de las erecciones espontáneas
- Molestias o hinchazón en las mamas
- Infertilidad
- Pérdida de altura, fractura por traumatismo o baja densidad mineral ósea
- Sofocos o sudores
Otros posibles síntomas son la disminución de la energía, la motivación y la confianza, la depresión y la falta de concentración. También es posible presentar un aumento de la somnolencia, alteraciones del sueño, anemia leve inexplicable, reducción de la masa y fuerza muscular, y aumento de la grasa corporal.
Los expertos recomiendan que solo se realicen pruebas a los hombres mayores para detectar niveles bajos de testosterona si tienen signos o síntomas. Si una prueba inicial muestra niveles bajos, se debe repetir la prueba para confirmar los resultados. Si se confirman niveles bajos de testosterona, se recomienda realizar más pruebas de la glándula pituitaria para determinar la causa y descartar otras deficiencias hormonales. La glándula pituitaria es una glándula del tamaño de un frijol (o poroto) que está ubicada en la base del cerebro. Forma parte del sistema endocrino del cuerpo, que comprende todas las glándulas que producen y regulan las hormonas.

Recomendaciones de Tratamiento para Hombres Mayores con Baja Testosterona
Existen diversas recomendaciones sobre el tratamiento con testosterona para los hombres con nivel bajo de testosterona relacionado con la edad. En 2020, el American College of Physicians (Colegio Estadounidense de Médicos) recomendó que los médicos consideraran iniciar un tratamiento con testosterona en los hombres con disfunción sexual que quisieran mejorar su función sexual, después de explicar los riesgos y beneficios.
En 2018, la Endocrine Society (Sociedad de Endocrinología) recomendó la terapia con testosterona para los hombres con nivel bajo de testosterona relacionado con la edad que tienen signos y síntomas asociados al nivel bajo de testosterona. Algunos expertos también recomiendan que se ofrezca tratamiento con testosterona a los hombres con nivel bajo de testosterona relacionado con la edad sin la presencia de signos o síntomas.
Si decide iniciar la terapia con testosterona, el médico le explicará las diferentes formas en que se puede administrar dicha hormona, los niveles objetivo y las pruebas de seguimiento. En algunos hombres, la terapia con testosterona alivia los molestos signos y síntomas de la deficiencia. En otros, los beneficios no son claros y hay posibles riesgos. Aunque se necesitan más investigaciones, la terapia con testosterona podría estimular el crecimiento del cáncer de mama y de próstata metastásico. También puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, y contribuir a la formación de coágulos de sangre en las venas.
Es probable que el médico le recomiende no iniciar la terapia con testosterona si su fertilidad es importante en un futuro próximo o si tiene afecciones como cáncer de mama o de próstata, apnea obstructiva del sueño grave sin tratar, insuficiencia cardíaca o trombofilia no controlada, o si ha tenido recientemente un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Si cree que puede tener un nivel bajo de testosterona, hable con el médico sobre sus signos y síntomas, las pruebas y las posibles opciones de tratamiento. El médico puede ayudarle a comparar las ventajas y desventajas del tratamiento.
Saturación de Oxígeno y Salud Respiratoria
Uno de los síntomas más graves que puede afectar a la salud es la falta de aire inhalado y dificultad para respirar, a menudo acompañado de una saturación de oxígeno baja. Es crucial comprender qué es la saturación de oxígeno en sangre, cuál es la saturación normal en adultos mayores y qué ocurre si se produce una saturación baja.
¿Qué es la Saturación de Oxígeno en Sangre?
La saturación de oxígeno en sangre es la medida que se utiliza para cuantificar la cantidad de oxígeno disponible en la sangre. Es decir, sirve para saber que las células del cuerpo reciben la cantidad adecuada de oxígeno y cuánto oxígeno llevan los glóbulos rojos. Por lo tanto, se trata de un indicador que nos permite saber cómo de bien se está distribuyendo el oxígeno desde los pulmones a las células y, por ende, al resto de los órganos. Es muy importante mantener un nivel de saturación de oxígeno en sangre óptimo, ya que nuestro organismo depende del oxígeno para un correcto funcionamiento.
Niveles Normales y Medición
En la sangre, el oxígeno y el dióxido de carbono son fundamentales. Se consideran valores normales de saturación de oxígeno en adultos mayores cuando el porcentaje de oxígeno en sangre está entre el 95% y el 100%. La mayoría de la población no necesita medir su saturación de oxígeno en sangre de forma rutinaria.
Existen dos métodos principales para medir la saturación de oxígeno:
- Una gasometría arterial (ABG) es la extracción de sangre de una arteria, y no de una vena, para medir la saturación de oxígeno. Normalmente, se toma una muestra de sangre de una arteria de la muñeca porque es un área más sensible que otras partes del cuerpo.
- Un pulsioxímetro es un dispositivo que se coloca en el dedo, tiene una pantalla y un sensor que detecta el pulso y mide los valores de saturación de las moléculas de oxígeno. El pulsioxímetro emite ráfagas de luz roja de diferentes frecuencias que miden cómo la sangre arterial absorbe cada longitud de onda.
El SpO2 es el porcentaje de saturación de oxígeno que se mide con el pulsioxímetro para conocer la presión parcial de oxígeno en sangre. Un SpO2 normal es aquel cuyo valor, como se ha dicho anteriormente, está entre el 95 % y el 100%. Esta prueba es precisa y no es invasiva como la gasometría arterial, por lo que cualquier persona puede comprobar la saturación de oxígeno en personas mayores.

Riesgos de Saturación Baja
Cuando el índice de saturación de oxígeno se sitúa por debajo del 90 por ciento se produce hipoxia, es decir, el nivel de oxígeno está por debajo de lo que se considera el valor normal de saturación de oxígeno en el adulto mayor. Este problema respiratorio debe ser tratado como tal, por lo tanto, debemos acudir al médico lo más pronto posible para que especifique un tratamiento adecuado.
Una saturación de oxígeno baja puede provocar problemas respiratorios, cianosis (coloración azul del lecho ungueal, de los dedos de las manos y pies o mucosas). Además, puede desencadenar en enfermedades respiratorias, infarto, insuficiencia cardíaca, respiración superficial, infarto cerebral, accidentes cerebrovasculares y otros tipos de patologías graves que, incluso, pueden ocasionar daños irreversibles en todas las partes del cuerpo.
Control de la Temperatura Corporal en Adultos Mayores
Al alcanzar los 60 años, es muy importante controlar la temperatura corporal. Los cambios corporales se hacen más notorios cuando envejecemos, lo que altera la manera en que percibimos algunos síntomas de enfermedad, como la fiebre. Es fundamental transmitir la importancia de controlar las alteraciones en los grados del cuerpo de las personas mayores.
Parámetros Normales y sus Variaciones
La temperatura corporal es la medida del calor del cuerpo humano, generada por el propio metabolismo de la persona. Esta va cambiando a lo largo de la vida y varía según la persona, la edad, la actividad y el momento del día. La temperatura normal del cuerpo de una persona sana mayor no es la misma que la de niños pequeños o un adulto más joven. La temperatura adecuada para el cuerpo humano oscila entre los 36.5ºC y los 37.2ºC. Es muy importante prestar atención a la temperatura del cuerpo de las personas mayores, ya que si desciende en exceso podría provocar un caso de hipotermia.

Hipertermia e Hipotermia
La hipertermia y la hipotermia suelen ser una reacción por la exposición a condiciones climáticas extremas. Sin embargo, las personas de la tercera edad no necesitan exponerse a estas circunstancias para verse afectadas. Cuando la temperatura del cuerpo sube excesivamente hablamos de hipertermia, y la temperatura asciende a 38ºC normalmente. En caso de ver que se eleva la temperatura del cuerpo, debemos analizar a qué se puede deber, ya que esto nos permitirá determinar si es grave y se debe ir a urgencias de inmediato o no corre tanta prisa. Ante caso de duda, siempre es recomendable consultar a un médico. También debemos tener presentes los síntomas de una subida excesiva de los grados del cuerpo, ya que no solo se puede detectar con el termómetro.
Cuando la temperatura del cuerpo de una persona desciende por debajo de los límites normales hablamos de hipotermia. Normalmente sucede ante la exposición al frío, pero también puede ser debido al consumo de alcohol o drogas y por enfermedades como la diabetes. Para poder identificar una situación así, es importante tener presentes los signos de alerta.
Termorregulación en el Envejecimiento y el Rol del Cuidador
El mecanismo termorregulador se modifica con el paso de los años. En etapas sénior, esto conlleva que las personas mayores se expongan a descensos de temperatura corporal con mayor facilidad. A medida que envejecemos, los cambios en el cuerpo se hacen más notorios. La termorregulación es un proceso base del cuerpo humano. Durante el proceso de envejecimiento, la piel se adelgaza y el sistema regulador que controla la temperatura del cuerpo se vuelve menos eficiente. Los cuidadores y cuidadoras deben ir con especial cuidado con los cambios de temperatura.
Aun así, hay varios factores a tener en cuenta para mantener la temperatura adecuada. La dieta, el ejercicio y los hábitos juegan un papel muy importante en la temperatura corporal de las personas mayores. Algunos alimentos son una gran fuente de calor y energía para el cuerpo, mientras que otros son una fuente de frescor. Los cuidadores a domicilio se ocupan de garantizar la comodidad, seguridad, salud y bienestar de sus seres queridos. Son personas profesionales del cuidado que saben detectar los cambios de temperatura inusuales en mayores, tienen conocimientos para mantener la casa a los grados adecuados para que el ambiente sea agradable y, ante cualquier emergencia, saben actuar.
Un Ejemplo de Superación: La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)
Stephen Hawking es un ejemplo de lucha y dignidad frente a la ELA. En 1963, a la edad de 21 años, le diagnosticaron un tipo de enfermedad motoneuronal denominada esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Los primeros síntomas aparecieron durante su estancia en Oxford, justo antes de su primer matrimonio. Al poco de llegar a Cambridge, comenzó a desarrollar síntomas de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), un tipo de enfermedad motoneuronal que le haría perder la mayor parte de su control neuromuscular.
En 1985 se le practicó una traqueotomía, utilizando desde entonces un sintetizador de voz para comunicarse. Paulatinamente fue perdiendo el uso de sus extremidades, así como el resto de la musculatura voluntaria, incluyendo la fuerza del cuello para mantenerse con la cabeza erguida; con todo esto su movilidad se tornó prácticamente nula. La silla de ruedas que utilizaba en público estaba controlada por un ordenador que manejaba a través de leves movimientos de cabeza y ojos. Con la contracción voluntaria de una de sus mejillas, componía palabras y frases en su sintetizador de voz; el deterioro de su estado le llevó a solo poder comunicarse al ritmo de una palabra por minuto.
