Las papas fritas con vianesa, queso y orégano -popularmente conocidas en algunos lugares como "papas a la italiana" o "papas chorrillanas caseras"- constituyen una preparación clásica, sencilla y reconfortante. Este plato combina la textura crujiente de la patata con la suavidad del queso fundido y el sabor característico de las salchichas (vianesas).
Ingredientes necesarios
Para preparar este delicioso plato, asegúrate de contar con los siguientes elementos básicos:
- Papas: De preferencia variedades aptas para freír.
- Vianesas: Salchichas cortadas en rodajas o trozos pequeños.
- Queso: Tipo mantecoso, gauda o mozzarella, que tenga una buena capacidad de fundido.
- Orégano: Para dar el toque aromático final.
- Aceite: Para la cocción de las papas.
- Sal: Al gusto.

Preparación paso a paso
1. Preparación de las papas
Comienza pelando y cortando las papas en bastones uniformes para asegurar una cocción pareja. Una vez cortadas, lávalas con agua fría para retirar el exceso de almidón y sécalas muy bien. Calienta abundante aceite en una sartén o freidora y cocina las papas hasta que alcancen un tono dorado y una textura crujiente. Retíralas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el excedente de grasa.
2. Salteado de las vianesas
En una sartén aparte, con una pequeña cantidad de aceite, saltea las vianesas previamente cortadas. Debes cocinarlas hasta que comiencen a dorarse ligeramente por sus bordes, lo que potenciará su sabor al integrarse con el resto de los ingredientes.
3. Ensamblaje y fundido
Dispon las papas fritas en una fuente amplia o plato resistente al calor. Inmediatamente, distribuye las vianesas calientes sobre las papas. Cubre todo con abundante queso rallado o en láminas. El calor residual de los ingredientes recién cocinados debería ser suficiente para fundir el queso; sin embargo, si deseas un resultado más uniforme, puedes introducir la fuente en el horno durante un par de minutos a temperatura media.
4. Toque final
Una vez que el queso se encuentre perfectamente fundido, espolvorea generosamente el orégano por toda la superficie. Este ingrediente no solo aporta un aroma irresistible, sino que equilibra los sabores de la mezcla. Sirve el plato inmediatamente mientras todos los componentes permanecen calientes.