La combinación de espinaca y ricota es un clásico atemporal en la gastronomía italiana, especialmente en el mundo de la pasta rellena. Esta unión, conocida por su equilibrio de sabores y su textura suave, es una excelente manera de disfrutar de una comida nutritiva y deliciosa. Además, esta preparación puede ser una gran forma de hacer que los niños comiencen a interesarse por el consumo de verduras y, poco a poco, vayan comiendo alimentos que más nos cuesta incluir en su dieta.

Preparación de la Masa Fresca Casera
Para hacer pasta fresca en casa solo necesitamos harina y huevos en una proporción aproximada del doble de peso de los huevos en harina. A mí me gusta mezclar harina de trigo común con sémola rimacinata, pero se puede hacer perfectamente solo con harina o solo con sémola.
Elaboración de la Masa
- Batimos los huevos con un tenedor y los vamos mezclando poco a poco con las harinas.
- Cuando estén ya bastante integrados, seguimos amasando con la mano sobre la encimera hasta que la masa esté lisa y elástica. Si está tan seca que no se amalgama, podemos añadir un chorrito de agua.
Lo más complicado de este proceso es estirar bien la masa. Cortamos porciones de masa y las extendemos en láminas finas con una máquina de pasta o con un rodillo de cocina. Con las cantidades indicadas en esta receta nos salen unos 50 raviolis de buen tamaño, una cantidad muy buena para 4 comensales.
La pasta fresca y el uso del rodillo. Segundo episodio de mi serie #PastaFresca.
El Relleno Clásico de Espinaca y Ricota
Mientras la masa reposa, preparamos el relleno. Existen varias formas de abordar la mezcla, asegurando siempre un sabor exquisito.
Relleno Tradicional de Espinaca y Ricota
- Picamos muy finamente 1 cebolla pequeña y la ponemos a pochar en una sartén grande con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Cuando la cebolla esté transparente, añadimos 300 g de espinacas frescas bien lavadas y las cocinamos a fuego suave con la tapa puesta, removiendo de vez en cuando, durante unos 5 minutos, hasta que estén bien tiernas.
- Mezclamos la verdura con 250 g de ricotta, 50 g de queso parmesano rallado, sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto.
Variación de Relleno con Hierbas y Ajo
Otra opción es coger las espinacas, colocarlas en un bol y trocearlas con unas tijeras hasta dejarlas muy bien picaditas. Después, añadiremos el diente de ajo muy picadito también, la albahaca, el queso parmesano y el queso ricota, lo salpimentaremos todo al gusto y lo aplastaremos todo con un tenedor hasta que los ingredientes queden muy bien mezclados, como una masa uniforme. Para esta receta se puede usar queso ricotta hecho en casa, porque el que se consigue en el supermercado puede ser muy compacto y no se logra obtener una crema lisa. La espinaca bebé tiene las hojas más tiernas y pequeñas, lo que facilita que al cortarlas se haga más rápido.
Montaje y Cocción de la Pasta Rellena
Una vez que tenemos la masa y el relleno listos, procedemos al montaje y cocción, adaptando el método al tipo de pasta elegida.
Raviolis Caseros
Cortamos la pasta con un cortapastas o un cuchillo y procedemos a rellenar cada pieza con la mezcla de espinaca y ricota. Los espolvoreamos ligeramente con harina y los vamos colocando en la encimera, sin amontonar (pueden pegarse). Continuamos la tarea hasta agotar el relleno.
Para cocerlos, metemos los raviolis con cuidado, por tandas para que no se peguen, en una cacerola con bastante agua, un poco de aceite y una pizca de sal. Los dejamos cocer unos 3 o 4 minutos, hasta que empiecen a flotar.
Conchas Rellenas (Conchiglioni) al Horno
Si optamos por pasta grande que se pueda rellenar, como las conchas de pasta gigantes (conchiglioni), el proceso es ligeramente diferente. Llevamos a ebullición una olla grande y cocinamos los conchiglioni según las instrucciones del paquete.
Mientras la pasta se cocina, precalentamos el horno a 180 °C (aire circulante). En una fuente que podamos meter después en el horno, colocaremos una capa de tomate frito en el fondo y encima iremos poniendo las conchas de pasta. Utilizaremos una cucharilla para rellenar las conchas una a una. Es un trabajo algo laborioso, pero el resultado merece la pena. Cuando tengamos toda la pasta rellena, la cubriremos con queso rallado y dejaremos que se gratine en el horno durante aproximadamente unos 10 o 15 minutos.
Variaciones y Consejos Adicionales
Aunque estamos más acostumbrados a tener la combinación de espinaca con ricotta en las pastas rellenas, podemos también "deconstruir" esta idea y preparar unos fideos con "salsa" de espinaca y ricota. Para esta opción, me gusta usar pasta corta, pero también se pueden usar fideos largos.
Un truco útil en la cocina es reservar el agua de la cocción de la pasta y usarla luego en la salsa, esto ayuda a que la salsa tenga mejor consistencia. Mientras la pasta se va cocinando, en una ollita se puede poner a calentar el aceite junto con el ajo, nuez moscada y pimienta de cayena, hasta que suelte toda la fragancia. Al final, cuando la pasta y espinaca están listas, las mezclamos con ricota y parmesano, además del agua de la pasta, y al servir en cada plato, le ponemos un poquito más de ricota.