Si tu pasión es hacer postres y tartas cada vez que hay ocasión, quizás hayas pensado en regalar alguna de tus elaboraciones a un familiar o a un amigo. En lugar de elegir una caja de cartón al uso, puedes optar por hacer una que sea algo más original. Unas cuantas hojas de fieltro te servirán para hacer una caja para un pastel de forma fácil y original.

Diseño y elaboración paso a paso
Aunque en internet podemos encontrar infinidad de plantillas para cajas de pastel, nosotros mismos podemos fabricar una de forma sencilla. Para ello, la forma debe ser similar a la de una especie de sombrero.
- Preparación de la forma: Vamos a por la forma de sombrero. A continuación, debes unir el extremo con el punto marcado a 6,5 cm; para ello, dibuja una línea que sea ligeramente curvada. Debes realizar lo mismo con el otro lado.
- El semicírculo: Ahora dibuja un semicírculo que vaya desde el punto de los 6,5 cm al otro.
- Asa superior: Formado el semicírculo, debes hacer en la parte de arriba la pequeña asa para coger luego la caja.
Con este diseño ya puedes recortar la forma y llevarla a otra hoja de fieltro, preferiblemente de un color distinto al primer cuadrado que utilizamos. Es necesario hacer esta pieza dos veces.

Montaje de la estructura
Para la base, toma un papel y dibuja una línea horizontal de 25 cm, con una altura a los lados de 8 cm (marca el punto) y una altura desde el centro de 29,5 cm (marca el punto). Toma una de estas piezas y llévala al primer cuadrado de fieltro que has recortado. Cose ahora la segunda pieza, con forma de casa, en el borde de enfrente a la pieza que acabas de unir.
Finalmente, comprueba que la caja cierra bien y que el pastel se puede transportar sin problema. Si lo deseas, puedes dar rienda suelta a tu creatividad, decorando el exterior con aplicaciones de fieltro en forma de flores, estrellas o letras del alfabeto.
Alternativa: Cajas de cartón reutilizables
Fabricar tus propias cajas no es ni tan complicado ni tan lento, y el resultado es bastante satisfactorio. Si prefieres utilizar materiales como el cartón, puedes tomar como referencia una caja antigua que ya poseas y estudiar cómo se pliega.
Existen modelos increíblemente sencillos que se realizan con una sola pieza y no requieren ni siquiera pegamento. Estas cajas son perfectas para tartas pequeñas, por ejemplo de unos 15 o 20 cm de diámetro. Para estos casos, es recomendable utilizar una plantilla bien trazada, imprimirla y ajustar las medidas según el tamaño específico de tu elaboración.