Capacidad y Compromiso de los Nuevos Estanques
La capacidad de los nuevos estanques de silo está comprometida a distintas salmonicultoras, representando un avance significativo en la infraestructura para la industria. Estos estanques son capaces de almacenar más de 15.000 toneladas de silo.

La construcción de estas instalaciones se llevó a cabo entre noviembre de 2020 y febrero de 2021. Según explicó el gerente de Operaciones y Servicios de Fiordo Austral, Francisco Correa, a Salmonexpert, “parte importante de su capacidad está comprometida a varios clientes del rubro”.
El ejecutivo detalló que “hoy estos estanques están inaugurados y listos para poder operar en caso de cualquier contingencia que así lo requiera”. Esta preparación asegura la continuidad operativa y la gestión de recursos en situaciones imprevistas.
Economía Circular y Valorización de Subproductos
Las características de estos estanques permiten a la compañía contribuir a un proceso de economía circular. En lugar de enviar residuos biológicos a vertederos, Fiordo Austral ha desarrollado un proceso para agregar valor a estos materiales.

Mediante este proceso, la empresa es capaz de producir bioestimulantes orgánicos y aceite para biodiésel. Francisco Correa destacó que, de esta forma, “contribuimos a una economía circular con la menor cantidad de residuos finales y permitimos que los procesos de nuestros clientes sean cada vez más sustentables”.
La compañía enfoca sus esfuerzos en descubrir nuevas formas de agregar valor, con la meta de alcanzar un 0% de vertederos para 2023. Este compromiso subraya la importancia de la sostenibilidad y la minimización del impacto ambiental en sus operaciones.
Aplicaciones y Comercialización de los Subproductos
Los bioestimulantes orgánicos, derivados del tratamiento del silo, contribuyen a generar cultivos más sanos y a remediar suelos, entre otros beneficios. Estos productos son esenciales para mejorar la calidad y el rendimiento de diversas plantaciones.

Por otro lado, el aceite obtenido de este proceso se utiliza como ingrediente para la producción de biodiésel, una alternativa energética más limpia.
Respecto a la comercialización de estos subproductos, los bioestimulantes se venden principalmente en la región, con un enfoque especial en la industria agrícola chilena y argentina. La efectividad de estos productos ha sido comprobada en cultivos como ciruelos, soja, trigo y maíz.