El atún en lata se erige como uno de los alimentos más versátiles y prácticos disponibles en nuestras despensas. Su capacidad para integrarse con facilidad tanto en primeros platos, como acompañamiento de pasta con salsa de tomate, como en segundos, por ejemplo, en una tortilla a la francesa, lo convierte en un recurso culinario muy habitual.
Es frecuente la confusión entre los términos "atún" y "bonito del norte", utilizándolos como sinónimos. Sin embargo, Eduard Baladia, dietista-nutricionista y miembro del Centro de Análisis de la Evidencia Científica de la Academia Española de Nutrición y Dietética, aclara que, si bien ambos pertenecen a la familia de los túnidos, no son el mismo pescado. El término atún engloba diversas especies de peces grandes de la familia Thunnus, las cuales pueden presentar variaciones en sabor, textura y precio. Para la industria conservera, ciertas especies son preferidas para su enlatado.
La lata de atún es un excelente "fondo de despensa", apreciada no solo por su habilidad para maridar con cualquier ingrediente, sino también por su interesante contenido nutricional. La cantidad de grasa presente en una lata de atún varía significativamente, dependiendo de la subespecie específica y del líquido utilizado en el enlatado, ya sea agua o aceite. El aporte energético está condicionado, en primer lugar, por el peso de la lata, que puede oscilar entre 65 gramos y varios kilos. Además, es crucial considerar si se trata de atún al natural o en aceite. Según Baladia, "las variaciones pueden ser significativas, oscilando desde aproximadamente 100 kilocalorías por cada 100 gramos en la versión al natural, hasta alrededor de 200 kilocalorías por cada 100 gramos en el atún en aceite escurrido".

El Atún como Fuente de Proteína
Existe una tendencia, a menudo infundada, a obsesionarse con cumplir los requerimientos proteicos en cada ingesta. Sin embargo, para la población española, en general, estos requerimientos se cumplen sobradamente sin necesidad de un conteo exhaustivo de proteínas. De hecho, no es imprescindible añadir atún en lata a una ensalada si posteriormente se consume carne o huevo.
La cantidad de proteínas en el atún en lata está sujeta a la subespecie específica contenida, con variaciones que pueden oscilar entre los 20 y 30 gramos por cada 100 gramos de atún. En todos los casos, se trata de un aporte proteico considerable, como destaca el dietista-nutricionista.
Una lata estándar de atún en agua, de 140 gramos escurridos, suele aportar entre 28 y 32 gramos de proteína. El contenido exacto puede variar según la marca y el tipo de atún, pero en promedio, una porción equivalente a una lata cubre aproximadamente la mitad del requerimiento diario de proteínas de un adulto, según la Organización Mundial de la Salud. El atún es una fuente de proteína de alta calidad que contiene los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita.
En 100 gramos de atún natural en conserva se encuentran aproximadamente 23-25 gramos de proteínas. Una lata estándar de atún al natural (80 g escurridos) proporciona entre 18 y 20 g de proteína, ideal para una comida post-entreno. Estas proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales, lo que lo convierte en una opción excelente para deportistas y personas activas.
Comparativamente, el atún puede contener entre 20 y 30 gramos de proteína por cada 100 gramos, superando a otros pescados como el salmón, que ofrece aproximadamente 20 gramos en la misma porción. Esto lo posiciona como una excelente opción para quienes buscan aumentar su ingesta proteica.

Valor Calórico y Tipos de Conservación
Responder a la pregunta sobre cuántas calorías aporta el atún en lata es complejo, ya que depende de la ingesta energética total, el patrón alimentario y el gasto energético diario. La elección del tipo de atún en lata, ya sea en agua o aceite, influye en la cantidad total de calorías ingeridas.
Antes de comprar, es recomendable verificar el tipo de aceite o el contenido de sal. Las variedades más comunes son:
- Atún al natural: Generalmente tiene menor contenido de grasa que las variedades en aceite. Una lata de atún al natural (80-100 g) suele aportar entre 90 y 120 kcal.
- Atún en escabeche: Puede tener un contenido mayor de grasas que al natural, pero menos que en aceite. La desventaja es que la salsa puede modificar el aporte nutricional total del plato, especialmente si se utiliza para mojar pan.
- Atún en aceite de oliva/girasol: Suele tener un mayor contenido de grasa y calorías. En aceite de oliva, puede alcanzar las 150-170 kcal. Si el objetivo es reducir la grasa, se recomienda elegir atún al natural. Si se busca más sabor y energía, el atún en aceite de oliva puede ser una buena opción, escurriéndolo si no se desean calorías extra.
Actualmente, es posible encontrar variedades de las tres tipologías con un contenido reducido en sal, un aspecto crucial dado que el consumo de sal en España es casi el doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Las conservas pueden ser una fuente a limitar, especialmente para personas con hipertensión.

Beneficios Nutricionales y Consideraciones de Salud
Desde un punto de vista nutricional, es plausible afirmar que se puede mantener una buena salud incluyendo atún en lata en la dieta diaria. El atún aporta vitaminas como la B12 y minerales como el selenio y el magnesio. Otra ventaja es su bajo contenido en grasas saturadas y su aporte de ácidos grasos omega-3, que contribuyen al mantenimiento de la función cardiovascular.
Entre los beneficios del consumo de proteína de atún se encuentran:
- Ayuda al desarrollo y mantenimiento del músculo.
- Favorece la recuperación tras el ejercicio físico.
- Fuente de omega-3, beneficioso para el corazón.
- Alto contenido en vitaminas B12 y D.
- Rico en selenio y otros antioxidantes.
El atún no engorda por sí solo; la clave reside en cómo se combina y en qué cantidad se consume. Al ser rico en proteínas y bajo en carbohidratos, es saciante y contribuye al control del apetito, siendo ideal en dietas para perder peso, siempre que se elijan versiones bajas en grasa y sin salsas añadidas.
No es perjudicial para el colesterol; de hecho, puede formar parte de una dieta saludable en personas con colesterol alto. El atún es una fuente de grasas buenas (omega 3), que ayudan a regular los niveles de colesterol y mejorar la salud cardiovascular. Se recomienda elegir atún en aceite de oliva virgen extra o al natural, y evitar los enlatados con salsas procesadas.
Preocupaciones sobre el Mercurio y la Sal
A pesar de sus beneficios, existen preocupaciones sobre el consumo de atún, principalmente relacionadas con el contenido de mercurio y sodio.
Mercurio
Respecto al mercurio, un estudio realizado por la AESAN en 2013 reveló que el contenido en las latas de atún está significativamente por debajo de los límites máximos permitidos. No obstante, en grupos específicos como mujeres embarazadas y niños menores de 10 años, se sugiere evitar pescados con alto contenido de mercurio, incluido el atún, ya sea en lata o fresco. La frecuencia recomendada para adultos sanos varía; la FDA sugiere limitar el consumo de atún albacora o blanco (que suele tener más mercurio) a una lata de 170 gramos por semana. El atún claro enlatado, como el skipjack, contiene menos mercurio y se puede consumir hasta dos o tres veces por semana. Para mujeres embarazadas y niños, se recomienda moderar la ingesta y preferir pescados con menos potencial de contaminación.

Sodio
El atún enlatado también puede contener sodio en niveles elevados, dependiendo de su procesamiento. El consumo elevado de sodio se asocia con problemas de presión arterial. Por ello, es aconsejable buscar versiones bajas en sodio o enlatados en agua sin sal agregada.
El Atún como Suplemento Proteico Natural
El atún se ha ganado un lugar destacado en el mundo de los suplementos alimentarios, gracias a su alto contenido en proteínas y ácidos grasos omega-3. En comparación con otros suplementos proteicos, como el suero de leche o la caseína, el atún presenta la ventaja de ser una fuente de proteína de alta calidad que también contiene vitaminas y minerales esenciales, como la vitamina D y el selenio.
Al comparar el atún con otros suplementos como las barritas energéticas o los batidos de proteínas, es evidente que el atún proporciona un perfil nutricional más completo. Su contenido proteico, que ronda los 20-25 gramos por cada 100 gramos, es superior al de muchos otros pescados. Suplementos como el suero de leche pueden ofrecer concentraciones proteicas más altas por porción (80-90 gramos por cada 100 gramos de polvo), pero el atún aporta una gama de nutrientes adicionales.
El perfil de aminoácidos del atún es altamente completo, proporcionando una buena cantidad de aminoácidos esenciales, especialmente ácidos grasos omega-3 y proteínas magras. Aunque algunos suplementos en polvo pueden ofrecer concentraciones similares o superiores, el atún destaca por su bajo contenido en grasas y su perfil nutricional equilibrado. Su versatilidad en la cocina y su fácil disponibilidad lo convierten en una alternativa más natural y menos procesada.
Mitos y Verdades del Atún en Lata: ¿Es Saludable o Peligroso?
En conclusión, el atún en lata es una fuente eficiente de proteínas y micronutrientes esenciales, pero conviene equilibrar su consumo teniendo en cuenta los riesgos asociados al mercurio y al sodio. Incluir atún como parte de una dieta variada, alternándolo con otras fuentes de proteína como pollo, huevos, legumbres y pescado bajo en mercurio, permite aprovechar sus beneficios nutricionales sin comprometer la salud.