Los pacientes postrados en cama, ya sea debido a una enfermedad grave, una intervención quirúrgica, una discapacidad o una condición crónica, enfrentan múltiples retos físicos y emocionales. Estos pacientes requieren un cuidado constante y, a menudo, están expuestos a riesgos significativos como la atrofia muscular, la pérdida de movilidad, la formación de coágulos (trombosis venosa profunda) y complicaciones pulmonares. La fisioterapia se convierte en una herramienta fundamental para mejorar su calidad de vida, facilitar la rehabilitación y prevenir complicaciones graves.

El impacto de la inmovilidad en el cuerpo
Cuando una persona permanece postrada en cama durante largos períodos, su cuerpo experimenta una serie de cambios adversos. La falta de movimiento prolongado provoca debilidad ósea, rigidez articular y una disminución de la circulación sanguínea. Asimismo, aumenta el riesgo de desarrollar úlceras por presión, infecciones respiratorias como la neumonía y contracturas musculares. Por ello, la intervención temprana es crucial para evitar daños a largo plazo.
Principales técnicas de fisioterapia y movilidad
El tratamiento debe adaptarse a la condición de cada paciente y, preferiblemente, realizarse bajo la supervisión de un fisioterapeuta especializado. Se divide principalmente en dos enfoques:
- Movilización pasiva: El fisioterapeuta mueve las articulaciones del paciente sin que este realice esfuerzo, ideal para personas con debilidad muscular, parálisis o dolor.
- Movilización activa: El paciente participa en el movimiento con el apoyo y supervisión del fisioterapeuta, esencial para prevenir la atrofia y mejorar la funcionalidad.
- Estimulación eléctrica muscular (EMS): Utiliza impulsos eléctricos para provocar contracciones y mantener la masa muscular donde no es posible el movimiento voluntario.
Movilización pasiva en enfermos encamados
Atención respiratoria y postural
Fisioterapia respiratoria
La acumulación de secreciones pulmonares es un riesgo crítico. Los ejercicios de respiración profunda y controlada ayudan a expandir los pulmones, mejorar la oxigenación y fortalecer los músculos respiratorios, previniendo infecciones graves.
Tratamiento postural
El manejo de la postura es esencial para evitar deformidades. El uso estratégico de almohadas, cojines y colchones terapéuticos ayuda a mantener una alineación adecuada de la columna y reduce los puntos de presión que derivan en úlceras por presión (escaras). Los cambios posturales regulares son obligatorios para la integridad de la piel.
Tabla de ejercicios básicos para pacientes encamados
Si el estado físico lo permite, se recomienda realizar estos movimientos al menos 4 días por semana, evitando siempre la aparición de dolor.
| Zona corporal | Ejercicios recomendados |
|---|---|
| Piernas | Flexión/extensión de pies (movimiento de bailarina), flexión y estiramiento de rodillas manteniendo el contacto con la cama. |
| Brazos y manos | Apertura y cierre de manos, movimientos de muñeca y encogimiento de hombros. |
| Cuello | Suave giro de cabeza simulando dibujar una circunferencia con la nariz. |

Recomendaciones para cuidadores
Es fundamental que los cuidadores se capaciten para asistir en la realización de los ejercicios de manera segura. Para mover o levantar a un paciente, se debe utilizar una técnica adecuada -como girar al paciente en bloque o emplear grúas de transferencia- para proteger la espalda del cuidador y evitar molestias al paciente. Mantener un ambiente optimista y contar con una cama articulada ortopédica facilita enormemente la ejecución de las rutinas diarias, permitiendo una mejor atención y mayor comodidad.
Nota: Ante la duda sobre la intensidad o viabilidad de cualquier movimiento, siempre es aconsejable acudir a un profesional en fisioterapia, especialmente al tratar con adultos mayores o personas con patologías neurológicas.