La dieta es un factor crucial para lograr el aumento de masa muscular y mantener una salud óptima. Para ello, es fundamental consumir más calorías de las que se queman y reforzar la dieta con un incremento de proteínas y grasas saludables. El objetivo principal es consumir masa magra y quemar masa grasa, lo que implica evitar el azúcar, harinas refinadas y alimentos procesados, ya que estos contribuyen a la acumulación de grasa en el organismo.

Principios Clave para el Aumento de Masa Muscular
Para conseguir excelentes resultados en la dieta para aumentar masa muscular, es importante tener en cuenta varios consejos:
1. Ingesta Calórica Adecuada
Ingerir muchas calorías (más de las que quemas) es indispensable para aumentar la masa muscular rápidamente. Conocer tu gasto energético es fundamental, ya que el excedente de calorías, junto con el ejercicio físico, promueve el crecimiento muscular.
2. Consumo Frecuente de Comidas
Es muy importante no saltarse comidas, ya que es necesario completar la cantidad de calorías diarias. Lo recomendado es ingerir 5 o 6 comidas al día, prestando especial atención al desayuno y las meriendas.
3. Proteínas: Elemento Fundamental
Incrementar la ingesta de proteínas ayuda al fortalecimiento muscular. Aunque son el componente más imprescindible de la dieta, deben distribuirse en todas las comidas y no concentrarse solo en una o dos. Los alimentos que aportan más proteínas son:
- Carne
- Pavo
- Pollo
- Pescado
- Queso
- Huevo
- Leche
No obstante, la mayor cantidad de proteínas también se obtiene de alimentos vegetales como:
- Garbanzo
- Maní
- Frijol
- Guisante
- Lenteja
4. Grasas Saludables
A menudo, se piensa que consumir grasas es perjudicial. Sin embargo, las grasas saludables pueden ayudar a reducir las grasas acumuladas en el cuerpo, facilitando el incremento calórico. Se obtienen de los siguientes alimentos:
- Aceite de oliva
- Ajonjolí
- Almendra
- Avellana
- Girasol
- Maní
- Marañón
- Merey
- Nuez
- Pescados
Estos alimentos pueden ser incluidos en postres o meriendas fit, y también en los platos principales.
5. Hidratación
Es fundamental mantenerse hidratado, por lo que se recomienda beber un mínimo de 35 ml/kg. En otras palabras, se debe tomar al menos 2 litros de agua al día.
6. Consumo de Frutas
Consumir mínimo 2 frutas diarias es ideal para suministrar las sustancias vitamínicas que garantizan la recuperación de los músculos, disminuyendo la fatiga y reforzando el sistema inmunológico.
Legumbres: Un Componente Crucial para la Masa Muscular
Los alimentos que estimulan la síntesis de proteína, aportando de 20 a 40 gramos de macronutrientes, son prioritarios para el aumento de masa muscular. Las legumbres, como los garbanzos y porotos, son esenciales en esta categoría.
Ejemplos de Alimentos para Aumentar Masa Muscular
- Pollo: Es rico en proteínas y se considera un alimento indispensable en la dieta para aumentar masa muscular. Una pieza de 140 g aporta de 30 a 35 g de proteínas.
- Cerdo: Una excelente alternativa al pollo, las chuletas magras de este animal evitan el consumo exclusivo de pollo. El organismo se beneficia con 30 - 35 g de proteína por cada 140 g de cerdo.
- Garbanzo: Semejante a otras legumbres, representa un alimento de mucho valor nutricional. Los garbanzos proporcionan muchas proteínas, además de introducir una buena cantidad de aminoácidos al organismo. Por cada 170 g de este alimento, el cuerpo recibe de 30 a 35 g de proteínas y aproximadamente 600 calorías.
- Arroz: Un alimento importante en la dieta para ganar músculo, ya que proporciona más carbohidratos que proteínas. Con el consumo de 200 g de arroz se ingieren aproximadamente 600 calorías y 15 g de proteínas.
- Leche: Un producto rico en calorías y proteínas, especialmente útil para personas con problemas alimenticios. Por cada litro de leche se ingieren 30 o 35 g de proteínas y casi 600 calorías.
- Otros alimentos imprescindibles: Carne, pescado, otras legumbres, frutos secos y huevos.

Perfil Nutricional Detallado de las Legumbres
Las legumbres, como los porotos, garbanzos y lentejas, son un pilar en dietas saludables, incluyendo la dieta mediterránea. En Chile, aunque su producción ha disminuido, el consumo sigue siendo valorado por sus propiedades. Estas semillas albergan un contenido importante de almidones y fibra, que en conjunto representan más del 50% de su composición, y un contenido proteico que oscila entre el 10% y el 25% en algunas especies.
Componentes Macro y Micronutricionales
- Almidones: El almidón contenido en semillas de porotos (Phaseolus vulgaris L.) está compuesto principalmente por polímeros de amilosa y amilopectina, que ofrecen distinta resistencia a la degradación enzimática. Pueden ser rápidamente digeribles (amilopectina) o resistentes a la digestión (amilosa).
- Proteínas: Durante la preparación convencional de legumbres, las proteínas como la albúmina, vicilinas, convicilinas y leguminas son liberadas. A estas proteínas se les han adjudicado efectos fisiológicos que incluyen la disminución de la colesterolemia, reducción de la glicemia postprandial, y efectos antihipertensivos y anticancerígenos. Algunos péptidos derivados del poroto común han mostrado capacidad antiproliferativa en líneas celulares de carcinoma de colon.
- Fibra: El contenido de fibra presenta alta variabilidad entre especies y variedades, con un rango de 1-38% para garbanzos y 1-34% para lentejas. La fibra insoluble es la más abundante, actuando como material de arrastre que favorece el tránsito intestinal al aumentar el volumen fecal.
- Micronutrientes: Las legumbres aportan una cantidad significativa de minerales y vitaminas, aunque la presencia de anión fosfato, como el ácido fítico (mio-inositol hexafosfato, IP6), puede disminuir la biodisponibilidad de Fe2+ y Zn2+. Sin embargo, esta noción de "antinutriente" es discutible, con estudios que apoyan y descartan su rol negativo.
Compuestos Bioactivos
- Polifenoles: El contenido de polifenoles totales en porotos varía de 0,1 a 3,8 mg (equivalentes de ácido gálico por gramo), fluctuando según el nivel de pigmentación de la cubierta de la semilla. Entre ellos se encuentran flavonoides (antocianidinas, flavanoles, flavanonas, flavonoles, flavonas e isoflavonas) y no flavonoides. La abundancia de estos compuestos con potencial actividad antioxidante parece no ser afectada por la cocción. Una dieta rica en flavonoides se asocia con una reducción en el riesgo a padecer enfermedades crónicas no-transmisibles.
- Fitoesteroles: Estos compuestos, como el sitosterol, campesterol y estigmasterol, se encuentran en legumbres y su principal efecto benéfico es reducir el riesgo cardiovascular mediante la disminución de los niveles de lipoproteína de baja densidad (LDL) plasmáticos.
Índice Glucémico de las Legumbres
El consumo de legumbres se clasifica como un alimento de bajo índice glucémico (IG). Esto significa que elevan la glicemia transitoriamente por no más de dos horas. Estudios en sujetos sanos han mostrado que la ingesta de extracto de porotos puede reducir significativamente los índices postprandiales como la glicemia, la insulina y la proteína reactiva C, además de generar un efecto positivo en la saciedad. La respuesta glicémica se explica por el tipo de carbohidratos ingeridos, con la amilosa combinada con almidones resistentes a la acción enzimática del intestino delgado.
Episodio #338 Las leguminosas
Legumbres en la Recuperación Post-Ejercicio
Después de un entrenamiento intenso, el cuerpo entra en una fase de recuperación en la que reparar los tejidos musculares y reponer energía es fundamental. La alimentación juega un papel clave en este proceso, ya que ciertos nutrientes pueden ayudar a reducir el dolor muscular, optimizar la regeneración y mejorar el rendimiento físico a largo plazo.
Nutrientes Esenciales para la Recuperación
Nutrientes como la vitamina E, las proteínas y los carbohidratos desempeñan roles esenciales en el funcionamiento del cuerpo, desde la protección celular hasta la recuperación muscular. Las legumbres, siendo ricas en proteínas y carbohidratos, son fundamentales en este proceso.
- Vitamina E: Un nutriente esencial con un fuerte efecto antioxidante. Se encuentra en frutos secos, semillas (almendras y girasol), verduras de hoja verde (espinacas, acelga, brócoli), aceites saludables (oliva extra virgen) y frutas (kiwi).
- Proteínas: Indispensables para la recuperación y el crecimiento muscular. Las fuentes incluyen carnes (pollo, res, cerdo), pescados, lácteos, huevos y, muy importante, legumbres (lentejas, garbanzos y porotos), frutos secos, semillas y granos enteros.
- Carbohidratos: Son la principal fuente de energía del organismo y desempeñan un papel fundamental en la recuperación postejercicio. Consumir carbohidratos dentro de las dos horas posteriores al entrenamiento ayuda a reponer las reservas de glucógeno, mejorando el rendimiento y reduciendo la fatiga.
- Grasas saludables: Contribuyen al equilibrio hormonal y al bienestar general, encontrándose en alimentos como paltas, frutos secos, aceite de oliva y pescados grasos.
La sensación de saciedad inducida por los alimentos se entiende como el tiempo que le toma al individuo estar dispuesto a ingerir alimentos nuevamente. Un estudio señala que los individuos que recibieron una comida a base de legumbres reportaron mayor plenitud, saciedad y menos hambre transcurridos 15 minutos del ensayo, manteniendo la tendencia incluso después de 3 horas. Esta sensación podría estar vinculada a una disminución en la secreción de ghrelina inducida por las legumbres.

Versatilidad Culinaria y Otros Beneficios de los Garbanzos
Los garbanzos son una de las legumbres más populares y versátiles que existen. Son ricos en nutrientes y presentan excelentes propiedades que los convierten en un ingrediente estrella en la cocina y un aliado para la salud general.
Variedades y Platos con Garbanzos
Existen varias variedades de garbanzos, incluyendo los blancos (más comunes y de textura suave), negros (más firmes y pequeños) y verdes (más grandes y con un sabor suave). Por sus propiedades y flexibilidad, los garbanzos sirven para preparar una amplia variedad de platos:
- Hummus: Una pasta de garbanzos popular globalmente, utilizada como dip o condimento.
- Falafel: Bolas fritas de garbanzos y especias, servidas en pan de pita.
- Cocido: Guiso español con garbanzos como elemento estrella, acompañado de caldo, carne y verduras.
- Chana Masala: Plato vegetariano indio con garbanzos, tomates y especias.
- Ensalada de garbanzos: Permite la incorporación de numerosos ingredientes como verduras y hierbas.
- Revuelto de garbanzos y “ropa vieja”: Receta rápida con garbanzos, ajo, huevos y cebolla.
- Sopa de garbanzos: Puede contener verduras y especias.
- Curry de garbanzos: Plato indio con garbanzos cocidos en salsa de tomate y curry.
- Minestrone de garbanzos: Sopa italiana con garbanzos, verduras y pasta.
- Garbanzos estofados: Guiso con garbanzos, chorizo, jamón, cebolla, ajo y tomate.
Aplicaciones en Tratamientos de Belleza
Además de sus usos culinarios, los garbanzos tienen propiedades que los hacen apreciados para el cuidado de la piel. La harina de garbanzo, mezclada con agua, puede usarse como exfoliante para eliminar células muertas o en mascarillas faciales para hidratar y nutrir la piel. Contienen zinc, un mineral que puede ayudar a reducir la inflamación y el enrojecimiento, siendo útil para combatir el acné al aplicar una pasta de garbanzos directamente en las áreas afectadas.
Curiosidades sobre los Garbanzos
Los garbanzos han sido un alimento muy consumido en todo el mundo desde hace miles de años, asociados a diversas creencias. En la antigua Persia, se les atribuían propiedades afrodisíacas, sirviéndose con miel a los novios en las bodas. En algunos países de África, se tuestan y utilizan como sustituto del café, y en la medicina ayurvédica se usan para tratar problemas de salud como la artritis y la diabetes.
Los garbanzos no solo son una fuente de salud, sino que además son muy fáciles de incorporar a una amplia variedad de platos. Para conservarlos, lo mejor es hacerlo en un lugar fresco y seco. Una vez cocidos, se pueden reservar en la nevera hasta tres días en un recipiente hermético, evitando dejarlos a temperatura ambiente más de dos horas para prevenir el crecimiento bacteriano.