Caldo de Verduras Casero: Guía Completa de Duración y Conservación en Nevera y Congelador

Una sopa o un caldo no es difícil de hacer, pero sí que es una elaboración que requiere algo de tiempo. Por eso muchas veces se hace de forma copiosa y, lo que sobra, se guarda. Comprender cómo almacenar correctamente el caldo de verduras casero es fundamental para aprovechar sus beneficios, ahorrar tiempo y asegurar la seguridad alimentaria.

Plato de caldo de verduras fresco y un recipiente hermético al lado

Pautas Esenciales Antes de Almacenar

Antes de proceder con la conservación, ya sea en el frigorífico o en el congelador, es crucial seguir una serie de pasos para garantizar la calidad y seguridad del caldo.

Enfriamiento Rápido y Seguro

Es importante saber que no se puede colocar la sopa ni ningún alimento recién cocinado en el congelador directamente. Esto afectaría tanto a la calidad de la elaboración como a la seguridad del resto de los alimentos del congelador. En cuanto a la calidad, cambiaría la textura y alteraría parte de sus propiedades. Por lo tanto, enfría el caldo lo más rápido posible antes de guardarlo. Esto es válido también para la refrigeración.

Eliminación de la Capa de Grasa

Una vez que el caldo recién hecho se haya refrigerado, verás que se ha formado una capa de grasa. Debes retirar esta capa que se habrá creado en la parte superior y desecharla antes de almacenar, aunque es una decisión personal ya que la grasa siempre aportará más sabor.

Separación de Ingredientes Sólidos

Si el caldo lleva fideos o cualquier otro ingrediente sólido, es mejor que los filtres antes de guardar el caldo, puesto que este tipo de pasta no resiste bien la congelación y el recalentamiento. Guardar los líquidos separados de los sólidos permitirá que cada parte dure el tiempo adecuado.

Esquema de enfriamiento rápido de alimentos cocinados

Porcionado Adecuado

Como información orientativa a la hora de congelar por raciones, ten en cuenta que por persona pertocarían unos 250 mililitros aproximadamente y para hacer un guiso se necesita más o menos medio litro de caldo. Guardar en porciones pequeñas facilita el uso posterior.

Conservación en el Frigorífico (Nevera)

Los caldos, una vez colados y guardados en un recipiente de cierre hermético, pueden guardarse en el refrigerador por dos a tres días. Como la mayoría de alimentos cocinados, las sopas van a durar de 3 a 4 días en refrigeración, considerando que se deben guardar en recipientes herméticos y en la zona central de refrigeración, ya que aquí la temperatura es más estable.

Para tener un mejor control del tiempo, es recomendable colocar una pequeña etiqueta donde se indique la fecha en la que fueron cocinados y almacenados.

Conservación en el Congelador

La congelación es una excelente opción para prolongar la vida útil de tu caldo de verduras casero, permitiéndote disfrutar de sus propiedades durante más tiempo.

Recipientes y Preparación para Congelar

Llena el recipiente que vayas a usar, preferiblemente un táper hermético apto para congelar (que en la parte trasera tendrá un símbolo de un copo de nieve), y hazlo solo hasta la mitad. Distribuir el caldo en recipientes planos y delgados acelera la congelación.

Después de elegir el recipiente correcto, congela la sopa en el congelador hasta que se transforme en un bloque. Si piensas que te vendría bien poder seguir usando ese táper o simplemente crees que te ocupa demasiado espacio en el congelador, puedes optar por pasar el bloque de sopa (siempre asegúrate de que esté completamente congelado) a una bolsa de congelación.

Variedad de recipientes herméticos aptos para congelar alimentos

Duración en Congelación

En cuanto a la duración en el congelador, tanto sopas como caldos aguantarán hasta 3 meses sin perder ni el sabor ni la textura inicial. Para un control óptimo, pon la fecha de congelación y el tipo de caldo en una etiqueta.

Manejo de la Grasa Congelada

Ya sea que congeles o solo guardes en el refrigerador tus caldos, éstos formarán una capa dura en su parte superior que corresponde a materia grasa. Aquí, la decisión es tuya. Puedes usar todo el caldo -con el calor la grasa se disolverá-, o también, antes de cocinar, sacar la grasa con la ayuda de una cuchara o incluso colando el caldo una vez más. Recuerda que la grasa siempre aportará más sabor.

Descongelación y Recalentamiento

Para descongelar, puedes hacerlo en el frigorífico durante la noche o utilizar la función de descongelación del microondas si tienes prisa. Una vez descongelado, calienta el caldo hasta la ebullición suave para asegurar la seguridad alimentaria.

"TRUCO"CONSERVA DE CALDO CASERO

Breve Comparativa con Caldos Comerciales

Si no puedes preparar tus propios caldos en casa, siempre existirá la opción de comprarlos en el comercio. En algunos productos comerciales, que ya vienen preparados, se especifican tiempos de caducidad ligeramente más largos, pero en este caso los conservadores suelen extender la vida útil de los caldos. Para los caldos líquidos comerciales, aquellos que vienen en ese estado desde la fábrica, una opción es abrirlos, usar lo necesario y el resto congelarlo, tal como si se tratara de un caldo preparado en casa, especialmente porque se caracterizan por ser más naturales, con menos sodio y conservantes, y por ello, si no se utilizan pronto, se pueden estropear.

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