La temperatura es una medida fundamental para describir las condiciones atmosféricas. Se puede calcular a través de escalas de temperatura que permiten cuantificar qué tan caliente o qué tan frío está un material o entorno. La escala más frecuente en el mundo es la de grados Celsius, utilizada en la mayoría de los países. En contraste, la escala Fahrenheit es la forma de medir la temperatura más común en Estados Unidos y algunas partes del Caribe. Por ejemplo, en invierno en Estados Unidos, las temperaturas pueden oscilar entre los 28 y 14 grados Fahrenheit (-2º y -10º Celsius), lo que ya indica condiciones de frío intenso.

¿Qué es una Helada?
La helada es un fenómeno meteorológico que consiste en un descenso de la temperatura ambiente a niveles inferiores al punto de congelación del agua (0 °C). Este proceso provoca que el agua o el vapor presente en el aire se congele, depositándose en forma de hielo en las superficies. Las heladas suelen manifestarse con cielo despejado o con escasa nubosidad.
Tipos de Heladas
- Helada por advección: Es ocasionada por la invasión de una corriente o masa de aire frío con temperatura inferior a 0 °C. Este tipo de helada es producido por masas de aire frío que se depositan en un área, reemplazando el aire más cálido. Generalmente, se presenta en latitudes medias y altas, asociada a condiciones nubladas y vientos moderados a fuertes, sin evidencia de inversión térmica en la tropósfera. A menudo, las temperaturas caen bajo cero y se mantienen bajas durante todo el día.
- Helada por evaporación: Se debe a la evaporación de agua líquida desde la superficie vegetal. Suele ocurrir cuando, debido a la disminución de la humedad relativa atmosférica, el rocío formado sobre las plantas se evapora. Para que la escarcha se produzca en este caso, las superficies deben tener una temperatura por debajo de 0 °C y la humedad relativa del aire debe ser superior al 60 %, garantizando suficiente vapor de agua para depositarse.
- Helada por radiación: Suelen ser heladas medias, caracterizadas por una inversión térmica, y se producen por el enfriamiento de las capas más bajas de la atmósfera debido a la pérdida progresiva del calor de la tierra durante noches de cielo despejado y ausencia de viento. Las heladas por radiación provocan la formación de una capa de escarcha blanca de pequeños cristales de hielo sobre la superficie de la planta, conocida como helada blanca.

Impacto de las Heladas en la Vegetación
La vegetación puede no necesariamente dañarse en una noche en que las hojas se expongan a condiciones de congelación, ya que estas pueden formar una capa de estado líquido muy frío, asegurando temperaturas de −4 °C a −12 °C. Sin embargo, una vez que la escarcha se forma, los cristales de hielo filosos pueden afectar las células vegetales de la superficie de la hoja. Las plantas anuales, como los tomates, morirán con la primera helada del año, mientras que las plantas caducifolias también pueden morir, pero brotarán de nuevo en primavera. Las diferencias en el clima pueden influir fuertemente en el daño que la escarcha le haga a la planta.
Cuando las temperaturas son lo suficientemente bajas, se puede producir la formación de hielo dentro de las plantas, lo que causa daños serios en los tejidos, dejando la planta oscura, quemada y, finalmente, provocando su muerte. Hay poca o nula evidencia acerca de los efectos de la duración de las heladas sobre las plantas, lo que podría significar que los efectos dañinos no dependen de la duración del evento sino de la temperatura que se alcance.
El aspecto más importante de las heladas en relación con las plantas es que determinan la duración de la temporada de crecimiento: el período desde la última helada mortal en primavera hasta la primera helada mortal en otoño, con referencia a las plantas de cultivo más tiernas. Hay regiones donde la temporada es críticamente corta para la maduración de la mayoría de los cultivos y otras donde es lo suficientemente larga para cosechar más de una plantación, como el maíz y la alfalfa.

Clasificación de Heladas por Intensidad
En agricultura y jardinería, las plantas se clasifican según su resistencia a diferentes intensidades de helada:
- Heladas suaves: Las temperaturas bajan un poco por debajo de 0 °C de forma excepcional y vuelven a subir pasadas pocas horas. Un tipo concreto de helada suave es la helada por evaporación.
- Heladas medias: Las temperaturas bajan por debajo de 0 °C durante las noches y algunos días del invierno, siendo muy excepcional que se registren temperaturas por debajo de -10 °C. Las heladas medias suelen ser heladas por radiación.
- Heladas fuertes: Se produce por la entrada de una masa de aire seco y frío a temperatura inferior a 0 °C, acompañada de vientos con velocidades superiores a los 15 km/h, incluso con cielos nublados o semicubiertos. Un caso excepcional de helada fuerte es la helada por advección, que puede llegar a matar a la planta.
Heladas en el Suelo y su Efecto en las Plantas a Nivel Celular
En las plantas, cuando la temperatura es menor a 0 °C y existen sustancias que actúen como nucleador heterogéneo, el agua se congelará, lo que generalmente sucede en las cavidades extracelulares. Dentro de las células, el alto contenido de solutos las protege de la congelación. Si las condiciones de temperatura se mantienen o descienden aún más, la presión de vapor del hielo será más baja que la presión de vapor del agua en estado líquido. Como resultado, el agua líquida dentro de la célula pasará a través de la membrana semipermeable y se depositará en los cristales de hielo fuera de la célula.
Medidas de Protección contra las Heladas
Para mitigar los efectos de las heladas, especialmente en la agricultura, se aplican diversas medidas:
- Una buena poda es crucial para el estado de floración de la planta. Conviene que el agricultor la realice en un plazo de entre cuatro a ocho días y no postergarla más allá de veinte, para que más tarde se desarrollen las yemas latentes en los brazos y los troncos.
- Esta labor debe ser ayudada por el riego inmediato y trabajos superficiales que, al mantener mullido el terreno, impidan la pérdida de humedad, el desarrollo de malas hierbas y la producción de costra. Además, la aplicación de nitratos reforma el sistema vegetativo dañado.
- El despliegue de sopladores potentes puede simular el viento, evitando así la formación de acumulaciones de aire frío. Las máquinas de viento, hélices accionadas por un motor que soplan aire casi horizontalmente, se introdujeron como método de protección contra las heladas en California durante la década de 1920 y se usan comúnmente hoy en día.
- Otro método es el sumidero invertido selectivo, un dispositivo que evita las heladas extrayendo la capa de aire frío adyacente al suelo y drenándola hacia arriba a través de una chimenea. Este fue desarrollado para proteger los cítricos en Uruguay.
- En regiones de viñedos, como Marlborough en Nueva Zelanda, se utilizan helicópteros para arrastrar el aire más cálido de las inversiones térmicas hacia abajo e impedir que el aire frío se estanque en el suelo, protegiendo las yemas de los frutos.
- Estas medidas deben aplicarse con discreción, ya que pueden ser más perjudiciales que beneficiosas; por ejemplo, rociar los cultivos con agua puede causar daños si las plantas se sobrecargan de hielo.
- Un método eficaz y económico para pequeñas explotaciones y viveros es aprovechar el calor latente de congelación.

Otros Fenómenos de Bajas Temperaturas
Además de las heladas, existen otros fenómenos que se caracterizan por bajas temperaturas y que pueden generar condiciones de frío intenso:
- Nevada: Es una precipitación sólida en forma de copos de nieve que suele presentarse sobre los 3600 msnm. Para que las nevadas se produzcan, la temperatura del aire debe mantenerse por debajo de los 2 a 3 °C. Si la temperatura es mayor, la nieve se funde antes de llegar al suelo. Las nevadas cubren pastos y cultivos e interrumpen las carreteras. Cuando la nevada dura varios días, la sensación de frío es intensa durante todo el día, ya que la temperatura máxima no se eleva como en un día normal.
- Friaje: Este fenómeno inicia con lluvias de moderada a fuerte intensidad, tormentas eléctricas y viento que se desplaza de sur a norte, provocando una disminución de las temperaturas máximas debido a la cobertura nubosa. El friaje afecta a departamentos como Madre de Dios, Puno, Ucayali, Huánuco, San Martín y Loreto, dependiendo de la intensidad del evento. La caída de las temperaturas tiene un mayor rango en la selva sur en comparación con la central y norte. La selva alta no presenta caídas de temperaturas mínimas considerables, pero sí es afectada por nubosidad, lluvias y viento. Cada año se registran entre 6 a 10 friajes.
En el contexto de las heladas meteorológicas, estas generalmente inician en abril y terminan en septiembre, siendo más frecuentes en los meses de junio y julio. La región afectada es la sierra, especialmente por encima de los 3000 msnm, con valores más bajos y frecuentes en la sierra sur y a mayor altitud. Es importante destacar que en la sierra norte y parte de la sierra central, las temperaturas no descienden necesariamente a 0 °C, pero aun así hay afectación en la salud y los cultivos, indicando que el frío por sí solo puede tener impactos significativos sin la presencia de helada.
SENAMHI INFORMA - Diferencias Heladas, Friajes y Nevadas
Diferenciando un Día Frío de un Día Helado
La principal distinción entre un día frío y un día helado reside en la temperatura y la manifestación física del agua:
- Un día frío es un término general que describe un día con bajas temperaturas. Estas temperaturas pueden estar por debajo de los 0 °C o ligeramente por encima, causando una sensación térmica baja y posibles impactos en la salud o cultivos, pero sin implicar necesariamente la formación de hielo. Por ejemplo, en la sierra, las temperaturas pueden no descender a 0 °C, pero el frío afecta la salud y los cultivos. Un día de nevada intensa también se considera un día frío, ya que la temperatura se mantiene baja todo el día.
- Un día helado es un tipo específico de día frío en el que la temperatura ambiente desciende por debajo de los 0 °C, provocando la congelación del agua y la formación de hielo o escarcha en las superficies. La característica definitoria de un día helado es la presencia de este fenómeno físico. Las heladas por advección, por ejemplo, pueden mantener las temperaturas bajo cero durante todo el día, lo que claramente lo califica como un día helado.
En resumen, todo día helado es un día frío, pero no todo día frío es un día helado. La presencia de hielo o escarcha visible es el indicador clave de un día helado, mientras que un día frío simplemente se refiere a una temperatura ambiental baja.