La lactancia es una etapa crítica para corderos y cabritos, donde cada fase de su vida presenta desafíos sanitarios específicos que requieren medidas concretas. La diarrea en corderos y cabritos es una de las enfermedades más comunes del ganado ovino y caprino. No es una enfermedad en sí, sino un síndrome producido por una combinación de factores, siendo el más importante el manejo de la explotación y la toma de medidas preventivas.
Esta afección representa una de las principales causas de pérdidas económicas para el ganadero, afectando tanto a las explotaciones destinadas a la industria cárnica como láctea. La vulnerabilidad de los animales es evidente durante los primeros días de vida, con una mayor mortalidad observada hasta los 10-12 días, debido a la inmadurez del sistema inmunológico. Abordar y erradicar el síndrome diarreico en una explotación una vez que ha entrado en ella resulta difícil, por lo que el manejo y la prevención adecuados son de suma importancia.

Causas de la Diarrea en Corderos y Cabritos
Es conocido que las causas de la diarrea en corderos y cabritos son muy variadas, reportándose la mayoría de casos durante las primeras semanas de vida. La diarrea es un problema multifactorial, en el cual pueden estar implicados varios agentes infecciosos, parasitarios y otros múltiples factores de diversa índole, en función de la edad de los animales.
Agentes Infecciosos y Parasitarios
Entre las causas destacan la presencia de patógenos infecciosos y parásitos intestinales. Podemos listar los más comunes:
- Bacterias:
- Escherichia coli (E. coli): Suele estar implicada en la diarrea amarilla, la más frecuente en las primeras semanas de vida. Cabe destacar que algunas bacterias, como E. Coli, son habituales en la flora intestinal, pero ante un síndrome diarreico pueden provocar una alteración grave de la salud del animal.
- Clostridium (Clostridium perfringens): Puede causar disentería del cordero (diarrea blanca) y enterotoxemia hemorrágica (diarrea roja).
- Salmonella: Provoca diarreas muy líquidas y malolientes. Puede también causar brotes de diarrea al final de la gestación y a menudo produce aborto. La salmonelosis es más común cuando las ovejas o cabras están hacinadas o estresadas, especialmente por el transporte.
- Campylobacter
- Yersinia pseudotuberculosis y Y. enterocolitica: Se han asociado con enterocolitis y diarrea en ovejas jóvenes en pastoreo que están debilitadas.
- Virus digestivos: Como los Rotavirus o incluso los Coronavirus.
- Parásitos intestinales:
- Criptosporidios (Cryptosporidium): Causan diarreas verdes, pudiendo contagiarse a través de comidas o aguas contaminadas.
- Coccidios (Eimeria): Provocan diarreas grises, verdes oscuro o marrón verdoso. La coccidiosis se desarrolla especialmente donde existe una elevada densidad de población animal o donde las ovejas se estabulan en hacinamiento y con malas condiciones higiénicas.
- Giardias
Otros agentes infecciosos incluyen algunos virus digestivos y bacterias como E. coli, Clostridium, Salmonella y Campylobacter.
Factores Ambientales y de Manejo
Hay un gran número de factores que aumentan la probabilidad de la aparición de diarrea en corderos, la proliferación bacteriana y parasitaria y en su mayoría están relacionados con el manejo de la explotación ganadera. El hacinamiento, humedades y suciedad son caldos de cultivo para la aparición y extensión de enfermedades.
- Higiene del ambiente: La higiene de los corrales y la limpieza rutinaria de los mismos son cruciales.
- Estrés: Cualquier factor que pueda provocar estrés en los animales, como la densidad de animales en los corrales, su origen o una mala mezcla en la lactancia artificial, puede desequilibrar la balanza entre la inmunidad del animal y los agentes que provocan la diarrea.
- Calidad del calostro: Un factor muy importante a analizar es el encalostramiento. Es fundamental que tomen calostro en suficiente cantidad y que este sea de suficiente calidad.
- Empachos de leche: En algunos casos, los empachos de leche pueden ser una causa de diarrea, especialmente la diarrea blanca que suele aparecer en la segunda semana de vida, relacionada con el aumento de producción de leche en las madres.

Síntomas y Diagnóstico por Apariencia de la Diarrea
La apariencia de las heces y los síntomas presentados varían según la causa. En general podemos encontrar:
- Deposiciones líquidas/pastosas con diferente color y consistencia.
- Zona perianal y cuartos traseros manchados por las heces.
- Apatía y somnolencia.
- Deshidratación: Piel y mucosas resecas.
- Alteraciones en el pelaje.
- Timpanismo.
- Dolor abdominal.
Todos estos síntomas conducen a una deshidratación y una disminución en su energía metabólica, ya que el cordero no puede absorber los nutrientes en el intestino.
Clasificación de la Diarrea según su Color
Si analizamos el color/apariencia de la diarrea en el cordero o cabrito, tendremos un indicador sobre el patógeno:
- Diarrea amarilla: Suele corresponderse por una diarrea colibacilar, la más frecuente en las primeras semanas de vida. Se caracteriza por una rápida deshidratación que pone en peligro la vida del animal. Suele estar implicada la E. coli.
- Diarrea blanca: Encontramos heces blancas, parecidas a escayola fresca, aunque posteriormente el cuadro clínico puede evolucionar y presentar heces oscuras. Podríamos estar ante un cuadro de disentería del cordero, en el que suele detectarse la presencia de Clostridium. También está muy relacionado con los empachos de la leche.
- Diarrea gris-verde oscuro: Suele presentarse en el caso de parasitosis por coccidios (Eimeria). Las heces muestran una consistencia pastosa y olor agrio. En cuanto al color suele ser gris, verde oscuro o marrón verdoso.
- Diarrea roja/rojiza: Consecuencia de una posible enterotoxemia hemorrágica, afecta mayoritariamente a animales en los primeros días de vida (1-3 días). Se presenta en animales muy jóvenes, de apenas días de edad. Es fácilmente reconocible ya que las heces son de color rojo debido a la presencia de sangre. Presenta una alta mortalidad y suele estar implicada la bacteria Clostridium. Está relacionada con disbiosis intestinales, por una mala alimentación o por el uso de antibióticos orales.
- Diarrea verde: En el caso de detectar diarreas verdes podemos estar frente a una infección parasitaria por Cryptosporidium. El parásito puede contagiarse a través de comidas o aguas contaminadas y provoca diarreas que van desde el verde claro al verde flúor.
- Diarrea muy líquida y maloliente: Es causada por la Salmonella. Esta causa es la menos común dadas las actuales medidas de bioseguridad aplicadas a las explotaciones ganaderas. No obstante, puede presentarse si el ganado entra en contacto con aguas residuales o contaminadas durante el pastoreo.
Síndrome de Boca Mojada en Corderos (Boca Babosa, Babas, Tripas Ruidosas)
El síndrome de boca mojada es una afección de los corderos criados intensivamente que se produce durante los primeros días de vida. La morbilidad en un rebaño puede alcanzar el 30 % y la tasa de mortalidad puede superar el 80 %.
Etiología y Patogénesis
El síndrome de boca mojada se ha asociado con la ingestión de bacterias gramnegativas, en especial E. coli, que sobreviven en el tracto gastrointestinal neonatal y se trasladan desde el intestino al torrente sanguíneo. Las cepas implicadas carecen del antígeno F5 (K99) y se consideran normalmente como no enteropatógenas y no enterotoxigénicas. La bacteriemia resultante puede ser tolerada por el cordero, pero >104 unidades formadoras de colonias/ml se asocian con la liberación de endotoxina libre, dando lugar a endotoxemia y choque endotóxico.
Factores de Riesgo
Los corderos de 12-72 horas de edad con acceso inadecuado o retrasado al calostro son los que corren mayor riesgo. Otros factores de riesgo que tienen un efecto negativo en la ingesta de calostro incluyen el nacimiento en camadas más grandes, el nacimiento de una madre con mala condición corporal y factores estresantes como la castración precoz. La boca acuosa o tripas ruidosas, una enfermedad de etiología incierta asociada al sobrecrecimiento de E. coli en el aparato digestivo del recién nacido, en combinación con el fallo de la transferencia de la inmunidad pasiva, se observa predominantemente en el Reino Unido.
Hallazgos Clínicos
Los corderos afectados con la enfermedad de la boca acuosa son:
- Hipótermicos
- Aburridos
- Anoréxicos
- Suelen presentar largas tiras de saliva colgando de la boca.
Los casos menos obvios pueden tener el hocico mojado; en otros puede no haber signos externos de sialorrea, pero la boca puede estar fría al tacto y contener saliva espumosa. También puede haber un lagrimeo excesivo (epífora). El abomaso puede dilatarse con gas y líquido, dando la apariencia engañosa de un cordero bien alimentado, pero si estos corderos se levantan y sacuden suavemente, se puede oír un ruido asociado con el nombre alternativo de "barriga de cascabel". Aunque ocasionalmente se producen diarreas, este no es un rasgo característico de la afección.
Lesiones
La necropsia puede revelar un tracto gastrointestinal inflamado y distendido, retención de meconio, los riñones y los músculos tienen un aspecto pálido, deshidratación y los nódulos linfáticos mesentéricos aumentados de tamaño y de aspecto reactivo.
Diagnóstico
El diagnóstico de la enfermedad de la boca mojada se basa principalmente en la presentación clínica y puede estar respaldado por hallazgos post mortem. Los cambios hematológicos y bioquímicos y los hallazgos de la necropsia en los corderos afectados con el síndrome de boca mojada son compatibles con endotoxemia y el diagnóstico clínico de choque endotóxico. Al final, los corderos desarrollan endotoxemia, leucopenia, hipoglucemia grave y acidemia láctica. En el diagnóstico diferencial, se debe considerar la poliartritis u onfalitis, la hipotermia, la inanición primaria y la enteritis infecciosa.
Tratamiento
No hay un tratamiento específico para el síndrome de boca mojada. El tratamiento es sintomático. La hidratación debe mantenerse ofreciendo leche o lactorreemplazante en pequeñas cantidades a intervalos cortos. También se debe administrar un tratamiento antimicrobiano sistémico de espectro gramnegativo (p. ej., amoxicilina con ácido clavulánico) y un tratamiento antiinflamatorio con AINE o corticoesteroides para contrarrestar los efectos de la endotoxemia. El tratamiento debe continuar hasta que todos los signos se hayan resuelto y el cordero vuelva a mamar. También puede ser necesario elevar la temperatura corporal por calentamiento externo. Sin embargo, este procedimiento lleva tiempo, es caro y no garantiza el éxito.
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Prevención del Síndrome de Boca Mojada
Para prevenir este síndrome, las ovejas deben estar bien nutridas para asegurar el abastecimiento abundante de calostro. Los patios, los corrales, las ovejas y el equipo deben mantenerse tan limpios como sea posible durante toda la temporada de partos, para controlar la acumulación de E. coli y mantener la incidencia de la enfermedad a un nivel bajo. La alimentación suplementaria de los corderos usando calostro almacenado (oveja, vaca o cabra) o un sustituto comercial del calostro debe proporcionar un mínimo de 50 ml/kg en las 6 horas posteriores al nacimiento. No se deben castrar los corderos en las primeras 24 horas, porque es causa de reducción de la ingestión de calostro. En experimentos controlados, una sola dosis oral de antibiótico, administrada en las primeras 2 horas de vida a corderos privados de calostro y que se hallan en estabulación en un entorno contaminado, fue tan eficaz como el calostro de oveja en prevenir la enfermedad neonatal y la muerte en todos los corderos de hasta 3 días de vida, a pesar de la ausencia de anticuerpos maternos. Por tanto, el tratamiento antimicrobiano metafiláctico de los corderos de alto riesgo puede constituir un abordaje eficaz para reducir rápidamente la incidencia de la enfermedad en los rebaños afectados.
Prevención General de la Diarrea en Corderos y Cabritos
La mejor política de bioseguridad es la prevención. Esta pasa por la eliminación de los agentes que pueden causar la enfermedad, mediante estrictos protocolos de higienización y desinfección. No debemos de perder de vista que ovejas y cabras son animales fuertes, capaces de sacar adelante a su prole viviendo a campo abierto. Podemos fijar las siguientes pautas:
Higienización y Desinfección de Instalaciones
Para evitar enfermedades infecciosas va a ser fundamental que las zonas de estabulación, así como las instalaciones destinadas a partos, estén convenientemente limpias y desinfectadas. Obviamente las instalaciones deben reunir las características adecuadas para el bienestar de los animales, como son una buena ventilación y espacio suficiente. Para mantener un ambiente saludable en la granja, es esencial prestar especial atención a la higiene en el área de partos. Antes de que una oveja inicie el proceso de parto, es necesario realizar una desinfección de las instalaciones para garantizar condiciones óptimas de limpieza.
- Para lograr una buena higienización podemos valernos de detergentes para la industria ganadera. Un detergente con gran capacidad de arrastre de materia orgánica puede ser aplicado (a la dilución indicada) por cepillado, lavado o con lanzaderas de espuma.
- Una vez higienizado el recinto, aplicaremos un desinfectante de amplio espectro para completar un programa de desinfección e higiene riguroso.
Atención a las Camas
Hay que prestar también atención a las camas. Una cama sucia y húmeda es un foco de posibles infecciones. Debemos renovarla a menudo y mantenerla seca, también debe ser abundante y resultar confortable para el animal. Para ayudarnos en esta tarea disponemos de productos secantes, que evitan la compactación de la cama por humedad y formación de lodo.
Calidad del Agua y Alimentación
- Agua de consumo: Para evitar la transmisión de diarreas asociadas a aguas contaminadas podemos hacer uso de productos para la higienización del agua de consumo y superficies de contacto con la misma. La calidad del agua y de los bebederos es un punto clave a considerar.
- Encalostramiento: En las primeras semanas de vida, el calostro jugará un papel crucial. Para proteger correctamente a los animales tendremos que asegurar un correcto encalostramiento. La ingesta del calostro se lleva a cabo las primeras horas de vida, siendo recomendable que la primera toma se dé en las dos primeras horas tras el parto.
- Nutrición de la madre: La alimentación de la oveja, principalmente en el último periodo de gestación, influye enormemente en el sistema inmunológico del cordero.
Estas razones hacen de las medidas de prevención la medida más eficaz para minimizar el riesgo.
Control y Tratamiento General de la Diarrea
Si nos encontramos con un cuadro de diarrea en corderos, debemos determinar la causa que lo ha producido. El veterinario responsable de los animales valorará el tratamiento a realizar según la causa, avance de la enfermedad y estado general del animal. Desafortunadamente, las cepas circulantes de algunos microorganismos han desarrollado muchas resistencias a los antimicrobianos, y es necesario, siempre, analizar de modo rutinario la sensibilidad de las cepas que circulan en la explotación.

Medidas Cruciales
- Eliminación de causas: El ganadero por su parte deberá trabajar para eliminar las causas mediante la higienización y desinfección de las instalaciones.
- Rehidratación: Deberá estar atento a rehidratar a los corderos y cabritos afectados, ya que la deshidratación es la principal causa de mortalidad asociada a las diarreas. En el caso de que el animal se encuentre muy débil o sea incapaz de beber, deberá hidratársele mediante sondas gástricas o vías intravenosas.
- Manejo de la flora intestinal: La diarrea conlleva un debilitamiento de la flora intestinal que favorece su persistencia, así como la colonización y expansión de patógenos nocivos. El tratamiento veterinario para eliminar estos patógenos también puede conllevar una disminución de la flora.
Prevenir es siempre mejor que curar en estos casos. Es importante conocer el efecto económico de estos procesos en las explotaciones, para darse cuenta que invertir en prevención siempre es rentable, principalmente cuando hablamos de nuestros animales de reposición.