Las croquetas son uno de los platos más queridos en la gastronomía, y combinar el jamón con el queso garantiza un resultado delicioso. Esta receta combina la cremosidad de la bechamel con el sabor intenso de un buen jamón y el fundido irresistible del queso, creando un bocado crujiente por fuera y suave por dentro.

Ingredientes necesarios
Para obtener unas croquetas perfectas, es fundamental contar con ingredientes de calidad. La base de esta receta incluye:
- 200 g de jamón (puedes usar jamón cocido para un sabor suave o serrano/ibérico para mayor intensidad).
- 100-200 g de harina (según la densidad deseada).
- 100-150 g de mantequilla.
- 1 litro de leche (preferiblemente templada).
- Queso al gusto (en trozos o saborizado).
- Cebolla o puerro picado y ajo.
- Para el rebozado: 3 huevos batidos, pan rallado y harina.
- Aceite de Oliva Virgen Extra para freír.
- Sal, pimienta negra y especias opcionales (orégano, perejil).
Elaboración de la masa paso a paso
El secreto de unas buenas croquetas reside en la paciencia al cocinar la bechamel y en la calidad de la materia prima.
1. Preparación de la base
Corta la mantequilla en dados y ponla en una cazuela. Añade la cebolla o el puerro picado y el diente de ajo. Rehogar durante unos minutos hasta que estén tiernos y transparentes. A continuación, incorpora el jamón cortado en tacos y saltea brevemente.
2. La bechamel perfecta
Añade la harina a la cazuela y cocínala durante unos minutos sin dejar de remover para evitar que se queme. Poco a poco, vierte la leche templada mientras sigues removiendo con varillas. Cocina la mezcla a fuego suave durante unos 20 minutos.
Tip del chef: Si la masa queda demasiado densa, añade un poco más de leche; si queda muy líquida, puedes corregir con un poco más de harina. No dejes de remover para evitar la formación de grumos.

3. Integración de ingredientes
Una vez que la bechamel tenga la textura deseada, retírala del fuego. Incorpora el queso cortado en trozos, una pizca de sal, pimienta negra y las especias elegidas. Remueve bien para integrar todos los sabores.
4. Enfriado y reposo
Extiende la masa sobre una fuente amplia y tápala con papel film, asegurándote de que el papel toque la superficie para evitar que se genere costra. Deja enfriar la masa completamente; es muy recomendable refrigerarla (incluso de un día para otro) para que solidifique y sea más fácil darle forma.
Formado y fritura
Una vez la masa esté fría y firme:
- Corta la masa en cuadrados o porciones y dales forma alargada o redondeada con las manos.
- Pasa cada unidad primero por harina, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado.
- Calienta abundante aceite en una sartén. Fríe las croquetas en tandas pequeñas para que el aceite no pierda temperatura.
- Retíralas y deposítalas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite antes de servir.