La crema de cebolla es una muestra clásica de cómo ingredientes simples pueden transformarse en un plato inolvidable. Es una opción deliciosa, reconfortante y económica, ideal tanto para una entrada como para un plato principal en días fríos. A continuación, exploramos diversas formas de prepararla, desde versiones prácticas con productos instantáneos hasta métodos tradicionales con ingredientes frescos.

Método práctico: Crema de cebolla y queso
Esta receta destaca por su sencillez y el uso de caldos preparados que aportan un sabor intenso. Es ideal para quienes buscan resultados rápidos sin sacrificar calidad.
Ingredientes
- 5 cebollas
- 8 tallos de cebollín
- 2 ajoporros medianos
- 1/2 cucharada de mantequilla
- 1 1/4 litro de agua
- 1 sobre de Sopa Casera de Pollo MAGGI®
- 160 g de Crema de Leche NESTLÉ®
- 1 cucharada de salsa inglesa
Preparación paso a paso
- Corta las cebollas en tiras delgadas. Corta la parte blanca del cebollín y el ajoporro en rodajas finas. Reserva la parte verde en agua con hielo.
- En una olla a fuego medio, derrite la mantequilla y sofríe las cebollas junto con el ajoporro durante 10 minutos, moviendo constantemente.
- Añade el agua y el sobre de Sopa Casera de Pollo MAGGI®. Cocina por 15 minutos.
- Licúa la preparación con la crema de leche y la salsa inglesa. Ajusta con sal y pimienta al gusto.
- Sirve caliente y decora con la parte verde del cebollín reservada en agua helada.

Alternativa con ingredientes naturales
Si prefieres una elaboración desde cero, puedes utilizar vegetales frescos y espesar la mezcla con fécula de maíz. Este método permite resaltar el sabor natural de la cebolla.
Ingredientes necesarios
- 1 cucharada de aceite
- 500 g de cebolla cabezona cortada en trozos
- 1/4 cucharadita de nuez moscada
- 1 sobre de CALDO DE GALLINA MAGGI®
- 2 tazas de agua
- 1 1/2 cucharada de fécula de maíz
- 1 taza de leche
Pasos para la elaboración
- Calienta el aceite en una olla mediana y dora la cebolla durante 2 minutos o hasta que esté transparente.
- Incorpora la nuez moscada, el caldo y el agua. Cocina por 5 minutos más.
- Retira la cebolla y licúa junto con la fécula y la leche hasta integrar perfectamente.
- Regresa la mezcla al fuego y cocina hasta que la crema hierva y espese. Sirve inmediatamente.
Consejos para una crema perfecta
- Textura sedosa: Si deseas un acabado profesional, tras licuar la crema puedes pasarla por un colador fino para eliminar cualquier resto de fibra.
- Toque especial: Añadir un poco de jengibre fresco o en polvo a la preparación le otorga un sabor diferente y especial.
- Personalización: Puedes decorar tu plato con tiras de tocino frito, cubitos de pan tostado o un toque de queso parmesano para añadir contraste y color.
- Versatilidad: La crema de cebolla se puede preparar con antelación y recalentarla fácilmente a fuego lento. Si queda muy espesa, añade un poco más de caldo hasta obtener la consistencia deseada.