La crema de calabaza y espinacas es un plato reconfortante, económico y versátil, ideal para cualquier época del año, aunque cobra especial protagonismo durante el otoño. Esta receta combina la cremosidad y el color atractivo de la calabaza con los múltiples beneficios de las espinacas, dando como resultado un puré de textura fina y aterciopelada.

Ingredientes y preparación
Para elaborar una crema de verduras completa y sabrosa, es fundamental contar con ingredientes de calidad. La base suele incluir calabaza, zanahoria, cebolla y ajo, potenciada con un buen caldo de pollo casero. Este último es clave para el éxito del plato, y es recomendable prepararlo con antelación y conservarlo congelado.
Pasos para la elaboración
- Calienta aceite en una cazuela y pocha a fuego medio la cebolla y el ajo, previamente pelados y picados finos.
- Añade la calabaza (que aporta cremosidad) y las zanahorias. Cocina a fuego lento con la cazuela tapada durante unos 35-40 minutos, hasta que los vegetales estén muy tiernos.
- Incorpora las espinacas frescas y añade agua. La cantidad dependerá del tipo de olla; si utilizas una olla rápida, bastarán 3-4 dedos de agua.
- Una vez cocido todo, tritura la mezcla. Para transformar el puré en una crema más sedosa, puedes añadir un toque de leche evaporada.
- Sirve la sopa caliente en tazones, decorando con un poco de cilantro o perejil picado.
Crema de verduras 🍲 (Receta Francesa 🇫🇷 )
Perfil nutricional y beneficios
Las espinacas son un alimento muy sano, con un alto contenido en provitamina A, vitamina C y vitamina E, todas ellas con una destacada acción antioxidante. Además, aportan vitaminas del grupo B, como folatos, B2 y B6.
Semáforo nutricional
| Nutriente | Por ración | % Ingesta de Referencia |
|---|---|---|
| Calorías | 413 kcal | 21% |
| Grasa | 40,7 g | 58% |
| Grasa saturada | 15,4 g | 77% |
Nota: Los porcentajes de Ingesta de Referencia (IR) están calculados para una dieta diaria de 2000 kcal.
Consideraciones de salud
La mezcla del verde de la clorofila y el beta-caroteno de la calabaza convierte a este plato en un potente alimento antioxidante. Es una receta recomendada para personas con alergia al huevo o al pescado, anemia ferropénica, estreñimiento, celiaquía u osteoporosis.
Sin embargo, es importante ajustar la receta según las necesidades individuales. Para aligerar el plato y adecuarlo a dietas de control de peso o hipercolesterolemia, se recomienda prescindir de la nata o mantequilla, sustituyéndolas por una bechamel ligera. Asimismo, las espinacas están contraindicadas en personas con tendencia a sufrir cálculos renales o gota debido a su composición.