En Carnicería Víctor Salvo, sabemos que no hay nada como el sabor jugoso de unas costillas de cerdo a la parrilla para crear momentos perfectos alrededor de la comida. Queremos ser tu aliado perfecto para preparar este excelente plato. Desde la elección de los mejores cortes de costillar de cerdo hasta los trucos para hacer costillas a la parrilla, nos apasiona compartir nuestros secretos para lograr costillas jugosas, tiernas y llenas de sabor.
Entendemos que la preparación de unas costillas de cerdo a la parrilla perfectas requiere más que simplemente colocar la carne al fuego. Por eso, aquí te guiaremos paso a paso a través de nuestra receta para que tus costillas queden espectaculares.

Elección del Costillar
Cuando hablamos de costillas para parrilla, es importante elegir cortes que sean jugosos y tengan buen equilibrio de carne y grasa para un mejor sabor y textura. Nuestra carnicería online recomienda costilla de cerdo ibérico, costillar de cerdo entero o incluso costillas de ternera a la parrilla. Las costillas han seguido siendo un plato atemporal durante siglos porque hay varias formas de cocinarlas, incluso asándolas, friéndolas, hirviéndolas o a la parrilla.
Entendiendo los Diferentes Cortes de Costillas
Los distintos cortes de costillas tienen sabores y requieren tiempos y métodos de cocción diferentes. Por ello, es fundamental entender la diferencia entre ellos:
- Costillitas (Baby Back Ribs): No provienen de lechones, como se podría pensar, sino de cerdos adultos. Suelen ser más pequeñas que otras costillas porque se encuentran en la parte superior de la caja torácica y se cocinan más rápido.
- Costillas estilo St. Louis: Estas costillas provienen de la panza de un cerdo. Por lo general, son planas y tienen cartílago resistente alrededor.
- Costillares (Spareribs): Al igual que las costillas St. Louis, las costillas de cerdo también provienen de la panza del cerdo.
Preparación del Costillar
La preparación adecuada del costillar antes de cocinarlo es crucial para obtener el mejor resultado.
Recorte y Limpieza
Estos son los pasos necesarios para recortar las costillas antes de asarlas:
- Quitar el esternón: También conocido como esternón, cuelga debajo de la curva de las costillas. Para quitarlo, coloque las costillas hacia arriba y use los dedos para localizar un trozo de carne curvado, que está unido al esternón en la parte inferior.
- Quitar la solapa: A continuación, hay que quitar la solapa, que es un trozo de grasa de forma extraña que se encuentra después de la última costilla.
- Quitar la falda: Una vez que se haya quitado la solapa, se puede retirar la falda.
- Quitar la membrana: Por último, retira la membrana, que es la película blanca y plateada que recorre la parte posterior de las costillas. Asegúrate de limpiar y secar bien las costillas antes de adobar.
Ingredientes para el Adobo y Marinado
Para lograr un sabor excepcional, un buen adobo es fundamental. Añade el pimentón dulce, el pimentón picante (si lo estás utilizando), el orégano, el tomillo, el romero y la pimienta de cayena (¼ de cucharadita) a una pasta de ajo en el mortero. Asegúrate de que no queden grumos y guárdalo en un recipiente hermético si te sobra algo.
Aplica una capa uniforme de adobo para costillas sobre toda la superficie de las costillas. El marinado prolongado hará que las costillas cojan más sabor y estén más tiernas: poner el adobo con varias horas de antelación o incluso la noche anterior en la nevera.
Preparación de la Parrilla a Gas
La preparación correcta de tu parrilla a gas es clave para una cocción uniforme y jugosa. Para mantener un control y buena temperatura en la parrilla, te recomendamos precalentar la parrilla a la temperatura adecuada antes de meter las costillas.
Gestión del Calor: Zonas Directas e Indirectas
La importancia de la correcta gestión del calor es fundamental en una parrilla a gas. Una buena forma es la técnica de las zonas de calor directa e indirecta, así puedes ajustar la temperatura durante su asado como mejor te vaya.
- Calor Directo: El uso de calor directo en una parrilla a gas implica cocinar las costillas directamente sobre los quemadores encendidos, distribuyendo el calor de manera uniforme para una cocción más rápida.
- Calor Indirecto: El calor indirecto en una parrilla a gas se logra colocando las costillas en una zona donde los quemadores directamente debajo están apagados, utilizando el calor de los quemadores adyacentes encendidos. Esto es similar a cómo funciona un horno y es ideal para cocciones lentas.
Precalentamiento para la Temperatura Perfecta
Piensa en asar a la parrilla como un arte. Puedes experimentar con distintas especias y hierbas para lograr el sabor deseado. Sin embargo, también debes tener mucho cuidado de usar la temperatura perfecta al cocinar. Si la usas demasiado caliente, terminarás con costillas carbonizadas.
Asegúrate de precalentar la parrilla a la temperatura adecuada antes de poner las costillas. Tapa la parrilla y deja que se precaliente durante unos 15 minutos. Para mantener un calor constante durante todo el proceso de cocción, mantén la tapa de la parrilla cerrada y ajusta los quemadores para regular la temperatura. Esto es clave para el control preciso en una parrilla a gas. Asegúrate de que la temperatura de la parrilla se mantenga entre 250° y 300°F para obtener los mejores resultados.
Guía Paso a Paso: Cómo Cocinar Costillas en Parrilla a Gas
Una vez que el costillar está preparado y la parrilla lista, es momento de empezar a cocinar.
Cómo Agregar las Costillas a la Parrilla
Aquí te explicamos cómo agregar las costillas a la parrilla a gas como un profesional:
- Saca las costillas previamente sazonadas y déjalas a un lado.
- Coloca una bandeja de goteo debajo de las costillas, ya que esto atrapará los goteos de grasa, evitará llamaradas y ayudará a mantener la jugosidad general de las costillas.
Parrilla a Gas. Asado de costilla, tapa cuadril y algunas verduras con Patricio Escobar
Método Lento y a Baja Temperatura
Cubre la parrilla y cocina las costillas a fuego medio-bajo durante aproximadamente 1-1,5 horas, o hasta que estén tiernas y cocidas por completo. El truco para utilizar el método de cocción lenta es mantenerlo a fuego lento durante la mayor parte de la cocción colocando las costillas en la zona de calor indirecto.
Mientras asas las costillas, es fundamental darles la vuelta y rociarlas con aceite de vez en cuando para realzar su sabor. Dale la vuelta a las costillas cada hora para evitar que se quemen. Cuando las costillas estén casi listas, sácalas del papel aluminio (si las usaste para envolver) y termínalas a fuego directo colocándolas en la zona de calor directo de la parrilla para un sellado final.
Comprobación del Punto de Cocción
No te apresures a sacar las costillas de la parrilla. Debes comprobar si están bien cocidas. Para obtener una medida precisa, inserta un termómetro para carne en la parte más gruesa de las costillas. Debe marcar entre 190 °F y 206 °F.
El Toque Final: Salsa Barbacoa
Por último, la forma de conseguir ese resultado para chuparse los dedos es añadiendo salsa barbacoa.
Cuándo y Cómo Aplicar la Salsa
En la última hora o treinta minutos de cocción, pincela las costillas con tu salsa barbacoa favorita antes de colocarlas en la zona de calor directo. Esta técnica de rociado permitirá que la salsa se caramelice, lo que producirá bordes extra crujientes con la cantidad justa de ternura en el interior.

Descansar las Costillas: Por Qué es Importante
No cometas el error de sacar las costillas directamente de la parrilla al plato. Debes dejarlas reposar durante unos 10 a 15 minutos. Esto permitirá que los jugos y sabores se redistribuyan por toda la carne, produciendo un sabor más sabroso y evitando que se seque.
Cómo Servir y Disfrutar tus Costillas a la Parrilla
Después de horas de asar a la parrilla, las costillas finalmente están listas para comer. Al cortarlas, asegúrate de cortar entre los huesos para crear cortes de carne perfectos. Gracias al clima, muchos usan la parrilla todo el año, pero en verano se convierte en una gran opción para recetas que tradicionalmente son al horno. Prender el horno en verano calienta toda la casa, y el aire acondicionado no para. La parrilla chilena siempre ha incluido el cerdo: en chuletas, anticuchos, la pulpa y en el costillar. Es una carne muy sabrosa y conveniente.
En Chile, el costillar de cerdo se sirve tradicionalmente acompañado de puré picante, sobre todo en invierno; en verano se sirve con ensaladas. Algunas de las mejores guarniciones para las costillas incluyen puré de papas, frijoles horneados, ensalada de col y mazorcas de maíz. Para un sabor refrescante, sirva con vino tinto semidulce, té helado o cerveza fría, ya que estos realzan el sabor de las costillas.
Problemas Comunes y Cómo Evitarlos
A continuación se presentan algunos problemas comunes que se deben evitar al cocinar costillas en una parrilla a gas.
Costillas Demasiado Cocidas o Poco Cocidas
- Poco cocidas: Si sacas las costillas demasiado pronto, te quedarán poco cocidas. Para solucionarlo, vuelve a llevarlas a la parrilla y prolonga el tiempo de cocción manteniendo la temperatura constante.
- Demasiado cocidas: Si cocinas las costillas durante demasiado tiempo, terminarán secas y gomosas. Para solucionar esto, envuélvelas en papel de aluminio. Cubre las costillas con una mezcla de salsa barbacoa y vinagre de sidra de manzana y vuelve a colocarlas en la parrilla para rehidratarlas.
Llamaradas y Control de Temperatura
Mientras cocinas a la parrilla, puedes experimentar llamaradas, que pueden quemar las costillas o hacer que la carne se cocine de manera desigual. Para evitar esto, usa una sartén para recoger la grasa que gotea, que puede contribuir a las llamaradas. También puedes evitar las llamaradas ajustando la intensidad de los quemadores y la posición de las costillas. Mantener la tapa cerrada, excepto para girar o rociar, ayuda a estabilizar la temperatura.